Un viaje por las joyas escondidas de Nick Cave

Nick Cave viene de gira. Serán los días 21 y 22 de mayo de 2015 en Barcelona y Madrid respectivamente, enmarcados dentro de una gira de auditorios y teatros, y con una formación algo reducida de los Bad Seeds.

La anterior visita que nos regaló dentro de una gira fue con el que quizás es el disco más irregular de su carrera, un Dig Lazarus Dig!!! (2008) que apareció en los últimos estertores de su proyecto paralelo Grinderman y que era un desaguisado con un pie en cada lugar. Y la gira tampoco fue lo que se esperaba de un concierto de Nick Cave, siendo recordados esos conciertos como los más flojos que ha realizado el australiano. Presumiblemente, en esta ocasión no va a ser así. Push The Sky Away (2013) es un disco más redondo y compacto, si bien quizás no estará nunca en los más recordados de su carrera, sí que contiene piezas realmente notables.

En Crazyminds hemos pensado que es un buen momento para hacer justicia al material menos conocido de este artista, así que intentaremos dar luz a esos temas que no están en ningún Greatest Hits, y que realmente son pequeñas joyas que hay que revindicar, aunque algunas de ellas quizás sean algo excesivas y extremas al oído, pero que pueden servir para hacer una foto de las múltiples facetas creativas de este gran compositor. Y lo vamos hacer sin orden cronológico para destacar aún más todos sus extremos creativos.

Antes de formar los Bad Seeds, Cave compuso otra formación, The Birthday Party, una banda de salvajes que ejecutaban un punk muy agresivo tanto en sus grabaciones como en sus abrasivos directos, hasta el punto de que les prohibieron entrar al Reino Unido durante un tiempo a raíz de uno de esos shows. Loverman es un tema que recoge el testigo de esas composiciones con los arrebatos de ruido marca de la casa. Y es que Birthday Party era el caos hecho banda.

Del ruido a la delicadeza gospel, Abattoir Blues (2004) fue una vuelta de tuerca deliciosa, aunar la etapa más luminosa de los Bad Seeds con esos fantásticos coros que aparecen en temas como Carry Me. The Hammer Song nos da otra faceta, la de las bandas sonoras; este corte tiene un claro componente cinéfilo y es toda una historia resumida en poco más de 4 minutos. No olvidemos que Cave ha firmado con Warren Ellis numerosas colaboraciones con el séptimo arte.

Vamónos a las raíces. Los Bad Seeds iniciales fueron un grupo donde el punk se fusionó con el blues. El disco Kicking Against The Pricks (1986) es un compendio de canciones populares enmarcadas en ese estilo y Hey Joe es una gran muestra de su particular manera de pervertir el blues y que encima enlaza con una de las temáticas preferidas del autor: Los asesinatos. Temática que desarrolló años después con Murder Balladas (1996). Una canción, un asesinato.

En contraposición, tenemos su pasión por los cantantes clásicos, Louis Armstrong, Leonard Cohen o Johnny Cash, de los que versiona What A Wonderful World, y I’m Your Man, y hace un dueto con el hombre de negro en Cindy, otra canción popular americana.

El proyecto paralelo Grinderman que hablábamos antes, apostó por el ruido absoluto y las letras desenfrenadas, y como muestra No Pussy Blues nos lleva por el camino de la escritura libre con su inseparable multiinstrumentista Warren Ellis. Y del sexo descontrolado pasamos al amor, otro de los pilares de su imaginería, a veces torturado, a veces posesivo, o clásicamente romántico, como es el caso de Where Do We Go Now But Nowhere, un pequeño lapso de felicidad contenida en una habitación de hotel. Boatman’s Call (1997) es un álbum cabal dentro de su discografía, uno de sus trabajos más compactos y que marcan un punto de inflexión en la banda. Punto que con el tiempo provocó la salida de Blixa Bargeld y Mick Harvey de la formación, más interesados en caminos más extremos y más ligados al rock y sus variantes.

Con el tiempo Cave se ha consolidado como compositor y letrista consumado, lo que llevó a componer temas para otros artistas, como es el caso de Crazy Love para Marianne Faithful, donde claramente se ve su huella. Jack The Ripper nos devuelve a la muerte, los parajes desérticos y los coches con el aire acondicionado estropeado. Todo Henry’s Dream (1992) es un disco dedicado al dolor humano, tintado de nuevo con blues seco y agrio, muy agrio.

Para darnos un respiro, Hiding All Away posiblemente es uno de los temas que mejor retrata el sonido de los Bad Seeds en la actualidad y en sus directos: Explosiones de ruido en medio la aparente tranquilidad de un tema, dos baterías en el escenario, Warren Ellis enloquecido entre mini guitarras y el teclista omnipresente.

Aparte de música Cave tiene dos libros en el mercado: And The Ass Saw The Angel, y The Death of Bunny Munro. All The Pretty Horses es una colaboración con la formación Current 93, con la cual comparte algún ex-Bad Seeds de los inicios, y en concreto este disco, está centrado en adaptar textos literarios.

Y para cerrar nos adentramos en el disco más lírico. No More Shall We Part (2001) es un ejercicio de literatura en formato musical. Cave da rienda suelta a la maquina de escribir y salen canciones como templos como este Sorrowful Wife, un depresivo tema que contiene una pequeña historia.

Esperemos que disfrutéis del viaje y que os dejéis llevar por diferentes vertientes de uno de los artistas más personales que aún rondan por las tablas.

Escrito por
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