Los Mejores Discos de 2014 (Internacional): Del 25 al 1

Después de repasar los primeros 25 discos de nuestra lista internacional, llega el momento de la verdad. Conozcamos los 25 mejores álbums del año 2014. ¿Quién será nuestro elegido este año? Pronto lo sabremos…

25. Damien Rice – My Favourite Faded Fantasy

Siete años se ha hecho esperar el irlandés para ofrecernos nuevas canciones y no podemos más que perdonarlo por regalarnos a cambio 8 nuevas delicias. Con la sensibilidad, la delicadeza y la capacidad infinita de rozarnos el alma que son marca de la casa, esta vez se ha servido de la ayuda de Rick Rubin en la producción para suplir su ruptura musical con Lisa Hanigan, dándole a sus canciones un plus de buen hacer y un acabado perfecto y redondo con sus orquestaciones. Si quedan dudas sobre ello, basta con escuchar I don’t want to change you y descubrir después que hay mucho más que esta firme candidata a una de las canciones del año.

 

 

24. Interpol – El Pintor

Interpol regresa tras cuatro años con el sonido que les caracterizó en el pasado. El Pintor sigue siendo muy fiel a su estilo denso, profundo y envolvente pero sin perder dinamismo. Un retorno esperado a la vez que bien recibido que deja claro que Interpol aún tiene mucho por ofrecer.

 

 

23. Jungle – Jungle

Con un buen directo y mucha juventud, han tardado poco más de un año en sacar su álbum debut, y es obvio que este dúo tiene algo especial que desarrollar, basado en estilos musicales británicos pero añadiendo cosas personales, recordando no en estilo pero sí en metodología a AlunaGeorge, y dejando tras su debut unas ganas enormes de saber hacia dónde irán y muchas esperanzas puestas en su proyecto.

 

 

22. Real Estate – Atlas

Escucha obligada de este mes y seguramente de este año, bello disco para confirmar a una de las bandas mejor escondidas a pesar del hype de su país, pura armonía entre acordes de pop y rock suave, también uno de los mejores discos en lo que va de año, y ojalá no acabe olvidado.

 

 

21. Woods – With Light and With Love

Este disco tiene todo lo que tiene que tener para ser un gran álbum, ya que al haber contado con dos años de descanso entre disco y disco, la banda supo utilizar ese tiempo para que aflore la libertad en términos creativos. En With Light And With Love hay rock, hay guitarras, hay pianos, hay coros, hay sonidos lo-fi  y  hay (mucha) psicodelia, pero por sobre todas las cosas hay alma y corazón puestos al servicio de la música. Canción tras canción,  la banda de Brooklyn nos regala melodías alegres que nos dejan una sonrisa y que a nivel sonoro nos transportan a buenos momentos, lo cual demuestra que con casi diez años de trayectoria, los Woods continúan brindando canciones con luz y con amor.

 

 

20. Angel Olsen – Burn Your Fire For No Witness

Burn Your Fire For No Witness es el espíritu musical de la joven estadounidense. Más crudo y menos folk, Angel Olsen vuelve a desnudar su alma en canciones como Stars. Su juventud y sus buenas influencias le impulsan a crear y mejorar lo creado y este trabajo ha sido su jugada final para dejar claro que tiene mucho que aportar.

 

 

19. Bombay Bicycle Club – So Long, See You Tomorrow

Overdone nos da la bienvenida a So Long, See You Tomorrow, su nuevo trabajo, de la mejor manera posible, sin amedrentarse, con unos ritmos con mucha percusión. El grupo no ha querido andarse con rodeos y empiezan con uno de los platos fuertes del LP.

Y es que los temas parecen solaparse entre sí, persiguiendo un mismo estilo sin parecerse más de lo debido. Es uno de esos discos en los que parece que ni nos sobra algún tema, ni añadiríamos nada, y sin ser perfecto, las canciones están cuidadosamente elegidas.

 

 

18. Swans – To Be Kind

La fórmula de Gira viene siendo la misma desde hace ya unos cuantos discos, pero resulta ser efectiva y un tanto particular. Opino que no es nada constructivo dar más importancia a la originalidad que al resultado final, y que la experimentación tiene que ir ligada a un buen resultado final para poder ser elevada y mitificada. Por esa razón, pienso que lo que hacen Swans es material de primera. Incluso este disco. Porque lo que algunos denominan experimentación, en sus discos no es más que introspección, y la originalidad queda totalmente eliminada de su diccionario ya que no les aporta absolutamente nada. To Be Kind, con su última y homónima canción, nos deja ganas de más; porque durante los más de ciento veinte minutos nos deja intimar con cada nota y cada ruido de sus composiciones, que vienen directas de los conflictos de sus creadores para llegarnos con más potencia aún en nuestras cabezas, y construir un imaginario casi cinematográfico.

 

17. The Black Keys – Turn Blue

Turn Blue suena a continuación natural de El Camino. Si este último había sido un disco homogéneo, rotundo, lleno de derechazos y singles; Turn Blue podría pasar como su cara B. Oscuro, disperso, ambicioso en las formas, difícil de captar al primer giro. Los ingredientes de sobra conocidos siguen ahí. El oyente que se enfrente por primera vez al disco se encontrará con los habituales riffs jugosos, el rock rompepistas, los teclados tostados y esa voz llena de soul deAuerbach. Nada nuevo. Sin embargo, todo parece patas arriba. Lo que antes eran palmas y bombos, ahora son ritmos pausados y coros que parecen salidos de un disco de Curtis Mayfield. Lo que anteriormente eran invitaciones a cantar y estribillos pegajosos, ahora son solos de guitarra y sendas frondosas. Remánguense la camisa.

 

 

16. Ryan Adams – Ryan Adams

No, no es este un disco para quedarse a vivir. Ni siquiera para acompañar un largo viaje. La felicidad, omnipresente en Ashes & Fire, no es más que un anhelo aquí. Una esperanza que se pierde entre acordes a medios gas y una voz que implora. Sin embargo, se agradece que Adams haya firmado una obra como esta. Sin el brillo de anteriores discos, pero con la honestidad suficiente como para seguir sumando atributos a su carta de presentación.

 

 

15. Damon Albarn – Everyday Robots

Un disco que demuestra que Albarn aún tiene muchas cosas por enseñarnos, que después de tantos años en el mundo de la música tiene nuevos elementos por mostrarnos (y que no suenan nada mal). Un trabajo modesto, personal, sin la fuerza de algunos de los hits más conocidos deBlur, pero con muchas emociones y sorpresas.

 

 

14. Mac DeMarco – Salad Days

En este tercer álbum, precisamente se lanza a hablarnos principalmente de eso; de cómo ha cambiado su vida desde entonces, acompañando la explicación, cómo no, de geniales punteos y un ambiente desenfadado. (…) Otro disco notable de Mac DeMarco, y primera demostración de madurez y cierto (aunque en ocasiones no muy bien dirigido) hambre. Veremos por dónde le llevan los caminos que propone en este corto y muy recomendable álbum.

 

 

13. Royal Blood – Royal Blood

Sin duda, Royal Blood es uno de los grandes nombres de este año. Ellos nos han enseñado que la música no consiste en hacer grandilocuencias sino en demostrar que con poco se pueden hacer grandes cosas. Ellos son el paradigma de la sencillez, pero han sabido transmitir tanto en su primer álbum homónimo como en sus intensos directos que tienen muchísimas papeletas para marcar un hito en la música. La crítica se deshace en halagos, el público los ha acogido de una forma admirable para tener un solo álbum y es que canciones como Figure It Out u Out of the Black no se oyen todos los días.

 

12. Lykke Li – I Never Learn

I Never Learn goza de una simpleza compositiva que da pie a que una guitarra acústica y unos cuantos acordes de piano suenen a lo más crudo. Títulos como Never Gonna Love Again, Heart of Steel, Love Me Like I’m not Made of Stone o Sleeping Alone, sugerentes cuanto menos, nos dan permiso para poder pensar en un álbum cargado de baladas donde el desamor es el elemento que predomina en cada letra a través de los nueve temas del que es el álbum más corto de Li, cerrando así la trilogía que comenzó hace cinco años con Youth Novels.

 

 

 

11. Temples – Sun Structures

Desde hace unos años, algo se está haciendo evidente: la psicodelia se predicó por el mundo musical durante los 60 y murió a comienzos de los 70, pero en el siglo XXI ha resucitado; hablamos de Tame Impala, Pond, Woods, The Horrors, Unknown Mortal Orchestra, Foxygen, Jagwar Ma,Hookworms… Y ahora, a este amplio y genial club se unen Temples. No es sólo la sensación de escuchar buena música, o la sensación de que un disco debut cumpla las expectativas, o que una banda nueva se coloque muy bien en el panorama, es el transporte a otra época que no pudimos vivir pero que gracias a estos “testigos” ficticios podemos disfrutar, lo que convierte a Sun Structures en aspirante a todo este año desde la primera escucha.

 

 

 

10. Spoon – They Want My Soul

Su retorno a primera línea viene de la mano de un buen puñado de canciones de rompe y rasga que se incorporarán al repertorio más revoltoso y genuinamente Spoon –chispazos como Rent I Pay, Do you, Knock,Knock, Knock, They Want My Soul– pero también incorporan una faceta más contemplativa e innovadora en piezas donde la electrónica marca el paso – Inside Out, Outlier oNew York Kiss– y que, personalmente, me remiten a Future Islands, una de las bandas más interesantes del momento presente.

Sin llegar a ser una operación de cirugía estética radical, sí podemos afirmar que con su octavo disco Spoon ha actualizado su sonido con una puesta a punto más acorde a los tiempos actuales. ¿Nuevas inquietudes artísticas, huída hacia delante, oportunismo? En todo caso, talento a capazos.

 

 

9. FKA Twigs – LP1

A pesar de todo lo escrito, el disco no tiene por qué ser inmediato en absoluto, su calmado pero inquietante espíritu desconcentra y desconcierta por igual, y hay que dedicarle la misma atención que a cualquier escucha de un grande. El debut de FKA Twigs es extraordinario, y es un paso adelante en el estilo, veremos hasta dónde llega, por ahora seguramente al top ten de todas las listas del año.

 

 

 

 

8. Caribou – Our Love

Tampoco sería del todo cierto afirmar que Caribou ha cambiado de piel. También tenemos algunas piezas que entroncan con su querencia por la repetición –Mars es casi tribal- o por los ángulos menos obvios –Julia Brightly podría ser un segundo Can’t Do Without You pero él nos ofrece como una porción de lo que presumimos podría ser el tema en su extensión lógica y nos deja con ganas de más. Es curioso porque ha dado un paso atrás respecto al anterior y excelente Swim (2010) alejándose unos pasos del concepto ‘cultura de club’ y de las estridencias que de ello derivan.

 

 

7. Sharon Van Etten – Are We There

Quizá éste sea un disco más que apropiado para todas esas noches de soledad en medio de una ciudad bulliciosa donde cada persona parece separada de los demás por kilómetros, aunque la distancia “palpable” diga lo contrario. Queremos expresar lo que sentimos pero tenemos miedo de las respuestas que podamos obtener. Al terminar de escuchar el disco, no hay indiferencia posible, porque todo lo que Sharon Van Etten nos ha contado es demasiado real.

 

 

6. Alt-J – This Is All Yours

¿Imperfecto? Indudablemente. Pero también, sin decepcionar, algo a lo que no se le debe restar mérito, teniendo en cuenta cuán altas estaban puestas las miras desde que publicaran su debut. Una secuela de altura y calidad, sin duda. Y puede que, probablemente (perdónese mi hype), sea uno de los discos imprescindibles de 2014.

 

 

5. Beck – Morning Phase

Morning Phase parece la continuación de Sea Change, pues ha recuperado la esencia de su antiguo trabajo, el estilo intimista que tanto lo caracterizó: predominancia de la voz del músico californiano, ecos electrónicos, guitarras acústicas con arreglos de cuerda delicados… Hasta muchos músicos que trabajaron en Sea Change han repetido en Morning Phase.

Disco que recibe las influencias de grupos americanos como Love o The Byrds y de otros más del rock folk como Simon & Garfunkle o Neil Young. Este disco crea una atmósfera que mezcla oscuridad y luces (estas son más predominantes). La música de Morning Phase te traslada en el amanecer de un nuevo día, tal y como dice el título del disco.

 

 

4. Jack White – Lazaretto

 

Y es que el azul del blues parece haber teñido algo más que la vestimenta del rockero. Atrás queda esa famosa dualidad rojo-negro, convertida en imagen de marca por The White Stripes. En su nuevo disco White vaga solitario, asediado por la mirada trágica de aquellas figuras de mármol de la portada. Él, mientras tanto, posa desafiante, esperando a su presa. Ni siquiera aquel fiddle deTemporary Ground consigue amansar a la fiera. En Lazaretto White canta cabreado, dolido por la perdida, detrás de una reja y un portón de madera. El disco, no obstante, ha sido compuesto y grabado durante el transcurso de una gira que, según palabras del propio artista, ha terminado dejándole un regusto amargo. El público, siempre a la espera de los éxitos de White Stripes, no ha terminado de comprender aquel experimento caprichoso que White ideó en su momento y que consistía en llevar a dos bandas de gira (una completamente masculina, la otra dominada por el componente femenino) y no decidir hasta el último momento cuál de ellas emplear en el concierto de esa noche.

 

 

 

3. Future Islands – Singles

Un disco que amarán los fans de la banda de Baltimore y que servirá como carta de presentación para todos aquellos que no los conozcan. Pues, seguramente, será mucho más popular que sus antiguos trabajos y gustará a mucha más gente. Un disco que es difícil que deje a alguien indiferente, con el que estarás horas escuchando y siempre lo tendrás presente; pues las canciones que hay en Singles no se harán viejas, su sonido siempre será presente.

 

 

2. St Vincent – St Vincent

A través de St. Vincent encontramos mucha más seguridad en una artista que ya lleva acumulando años de experiencia. Ya no necesita demostrar sus capacidades musicales como multiinstrumentista, sino simplemente deja fluir su capacidad creativa sin sobrecargas. Podemos hablar de una radicalización de su música, aunando diferentes influencias y consiguiendo un resultado perfecto.

 

 

1. The War On Drugs – Lost In The Dream

Mientras en los dos álbumes previos se decía que la banda hacía música Americana y se limitaba a meterle cierto toque ambiental, es después de este disco cuando comienzan a surgir nuevas comparaciones e influencias, nuevas aspiraciones y, sobre todo, nuevas clasificaciones en estilos. En este álbum comienzan a guiarse más por el sonido del shoegazing y principalmente del rock clásico, abriendo nuevas puertas y dándole mayor emoción a la composición, en la que antes era posible caer en el despiste, aunque siguen mostrando sus raíces de folk y capas de sonidos envolventes.

 

 

Y a vosotros, ¿qué os ha parecido este 2014?

Escrito por
Más de CrazyMinds

Deleste 2016 empieza a revelar su cartel

Si no tienes suficiente con los festivales veraniegos, puedes empezar a planear...
Leer más