martes, noviembre 19, 2019

Las joyas ocultas del Austin City Limits 2019

Reportajes Las joyas ocultas del Austin City Limits 2019

Austin City Limits no solo se nutre de rutilantes nombres como te hemos contado en nuestro especial sobre el festival texano. Su espectacular cartel da cabida a estrellas emergentes y bandas que pronto saltarán a las letras grandes de los festivales alrededor del mundo. No te pierdas las joyitas que nos hemos encontrado en este fin de semana musical que hemos vivido.

Cherry Glazerr: las mañanas del Austin City Limits

Austin City Limits

La banda de Clementine Creevy lo tiene todo para deslumbrar. Para empezar luce un pop elegante pero poderoso con toques de grunge, noise y garage que lo convierten en una rareza irresistible. Clementine tiene el carisma necesario para enamorar a su audiencia con una guitarra saltarina que fluye entre canción y canción con sutileza y energía electrizante. Una cereza atómica que conquistó una de esas mañanas tan alternativas que conforman el Austin City Limits.

Flora Cash, desde Suecia con amor

Esta banda sueca sorprende con su frescura y una puesta en escena minimalista pero muy eficiente. Su pop no tiene adornos innecesarios pero suena rematadamente bien. Melodías súper adictivas que conforman un show irresistible por su colorido y sencillez. Shpresa Lleshaj y Cole Randall forman un dúo con una química especial que se deja notar sobre el escenario. Ambos son una radiografía de la nueva modernidad importada desde Suecia.

Nilüfer Yanya, el frescor de Londres

Austin City Limits

Nilüfer Yanya ya conquistó el Primavera Sound de este año con su pop en el que se intuyen influencias de música turca, trip hop, jazz, pop y soul. En Austin sorprendió a todos con un concierto intimista en el que la voz de Nilüfer nos trajo el frescor londinense que tanto añoramos en el sofocante calor de Texas. Una banda para tener en cuenta y que muestra los matices fascinantes del nuevo pop.

Brittany Murphy, rock con conciencia

Esta cantante de Alabama es la voz de la conciencia del rock. Letras contestatarias adornan ritmos rock, soul y blues que en sus labios se ven renovados con temas actuales y no tan actuales que forman parte de un cosmos fascinante que ruge sobre las tablas del escenario. Una maravilla escénica que actualiza géneros tan vigentes como en el momento de su irrupción.

Sigrid, la ternura del Austin City Limits

Sigrid es pura ternura. Su corazón palpita transmitiendo un calor que no se sospecha proviniendo de Noruega. Su pop y sus coloridos visuales son parte de un legado musical que une una infancia en la que escuchaba a Neil Young, Adele o Joni Mitchell con una creatividad desbordante. A pesar de sus influencias, Sigrid suena a sí misma, evolucionando sonidos que siempre nos han fascinado.

Houses, sonidos mágicos

Esta banda afincada en Chicago dejó un sabor agridulce en el Austin City Limits. Había expectación por encontrarse con la electrónica sofisticada y creativa de Houses. El calor les jugó una mala pasada petando su ordenador, tan necesario para irradiar fuerza a sus bajos y ritmos. Más de veinte minutos de espera merecieron la pena. Su trip hop con tintes nostálgicos y ritmos noventeros fascinaron por completo a los afortunados que aguantaron el sol texano para sumergirse en un universo paralelo de sonidos mágicos.

Koffee, el sol de Jamaica

Austin City Limits

La benjamina del festival irradia simpatía y colonizó el Austin City Limits con una sonrisa contagiosa y un dancehall divertido heredero de los sonidos de Jamaica. A pesar de haber nacido en el año 2000, su juventud no se aprecia en el escenario. Sus ritmos pegadizos hacen moverte sin parar mientras sus rastas sonrientes y sus bailes conforman un espectáculo totalmente fascinante.

King Princess, el poder del pop

King Princess forma parte del nuevo pop contestatario capaz de mover conciencias al ritmo de su música. Sonidos que luchan por la integridad de minorías sexuales y demográficas. La neoyorquina tiene una imagen muy lograda y un talento infinito para encontrar sonidos fascinantes herederos de bandas como Led Zeppelin o T-Rex, sus grupos favoritos en su infancia. Aunque, a ella no le va el rock sino las melodías melosas del mejor pop. El show de esta talentosa artista de 21 años es una delicia que pronto dará el salto al mainstream.