domingo, octubre 20, 2019

Glam Rock: revolución con purpurina y zapatos de plataforma

Reportajes Glam Rock: revolución con purpurina y zapatos de plataforma

¿Por qué supuso una revolución la llegada del Glam Rock? ¿Cómo sucedió? Una idea es fundamental: la de que la música tiene una importante capacidad a la hora de erigirse como símbolo y aglutinante de una subcultura.

La colorida revolución del Glam tiene lugar en los primeros años 70, en un Reino Unido dominado por el conservadurismo político y una economía que va dando bandazos de una crisis a otra. En este contexto vive una generación de adolescentes que son muy jóvenes todavía para identificarse con el movimiento hippie de los años 60 y que no tienen una figura que los represente.

Pero, primero, viajemos unos años atrás en el tiempo para entender un poco mejor el contexto en que estalla el Glam Rock. Pongamos como punto de partida el nacimiento del Rock and Roll. Esto sucede en Estados Unidos, en la década de 1950. Los niños nacidos en el “baby boom” de la postguerra crecen con amplias oportunidades. La economía posibilita que la infancia se alargue un poco más y nace la figura del adolescente. Estos jóvenes crean un subgrupo social, que se rebela contra los ideales de las generaciones más viejas. El Rock and Roll se convierte desde su origen en símbolo, pasando a definir un modo de vida, rompiendo la barrera artística y definiendo un conjunto de actitudes.

Si en Estados Unidos la primera subcultura adolescente se identifica con el Rock and Roll, en Gran Bretaña, se da un proceso similar: surgen los llamados “Teddy Boys”. Con sus orígenes en el Londres de los años 50, estos jóvenes, profundamente interesados en la vestimenta y la apariencia, se convierten en la primera subcultura adolescente británica. Después, vendrían los Mod y los Rockers. Además de la apariencia, la música – al ritmo de las bandas de la “Invasión Británica” (The Beatles, The Rolling Stones, The Who, etc.)- sería uno de los elementos fundamentales en la definición de estos grupos. Llegados los años 60, el panorama está dominado por el movimiento hippie, las melenas, el “Flower Power”, el sentido del comunitarismo y la revolución sexual. La banda sonora vendría de la mano del Folk, del Rock Progresivo, el Blues-Rock…

Con estos antecedentes, Marc Bolan y David Bowie se alzan como los principales agentes de la revolución Glam, culpables de que los jóvenes del momento sustituyan las melenas y los collares hippies por la purpurina, los zapatos de plataforma y una afición desmesurada por el glamour, la nostalgia y todo lo escandaloso. Ambos artistas, cuya ambición era convertirse en estrellas desde que eran niños, exploran nuevas formas de identidad en términos de género, sexualidad y puesta en escena: convirtiéndose éstos en los pilares del nuevo movimiento. Marc Bolan abriría la puerta y David Bowie lo llevaría al extremo.

Desde que era pequeño, Marc Bolan buscaba destacar y convertirse en un ídolo de adolescentes (influido por los primeros “teen idols” del Rock and Roll: Elvis, Eddie Cochran, etc.). Tras su paso por múltiples grupos, Marc Bolan está inmerso en el dúo Tyrannosaurus Rex, de tendencia folk y acústica. Sin embargo, en 1970, decide que necesita un cambio: el grupo pasa a llamarse T. Rex y se electrifican. En marzo de 1971 presentan su éxito Hot Love en televisión, concretamente en el famoso ‘Top of the Pops’. Ataviado con coloridas ropas y con el rostro maquillado, Marc Bolan (y compañía, ahora en formato de cuarteto) inicia la revolución. Durante los años 1971 y 1972, Bolan verá sus temas en los primeros puestos de las listas de éxitos y se vivirá lo que la prensa ha llamado “T.Rextasy” –la locura de los fans por T.Rex-.

 

Al igual que Marc Bolan, David Bowie había pasado por diferentes grupos y estilos hasta llegar a cosechar su primer éxito en 1969, con el tema Space Oddity. Los dos años siguientes (en que publica los LPs The Man Who Sold The World y Hunky Dory), sin embargo, nos presentan a un Bowie desesperado por encontrar una conexión con el público y las herramientas que le permitan desarrollar su anhelada “revolución de un solo hombre”. Finalmente, su interés por la vanguardia artística, el kabuki japonés, la teatralidad y la extravagante vestimenta, da sus frutos y toman forma en el andrógino aliénigena Ziggy Stardust. El 6 de junio de 1972 se publica el álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars, que lo hará de él una superestrella e icono permanente de la música popular. La actuación en el programa ‘Top of the Pops’, presentando el tema Starman (julio de 1972) desatará la histeria y lo convertirá en la figura que pasará a representar a toda una generación de jóvenes.

 

 

Una vez más, las nuevas generaciones se enfrentan a lo que sus padres y abuelos consideraban valores establecidos. En esta ocasión, los ídolos musicales se convierten en representantes de un cierto modo de vida. Ahora las cartas que se juegan tienen relación directa con una sexualidad abierta, que desdibuja los roles de género y que permite una total libertad para explorar y explotar las diferencias de una subcultura.

Aunque el momento de mayor popularidad del movimiento Glam –propiamente dicho- duró apenas 2 o 3 años, su influencia de la ruptura que supuso se alarga hasta nuestros días.