Diario del Austin City Limits 2018 – Primer Fin de Semana

En medio de un paraje natural rodeado por el Río Colorado y los rascacielos del dowtown de la capital texana la música ha sido un medio para unir gentes y estilos diferentes en Austin City Limits. Escribimos nuestro diario del primer fin de semana de un evento que trasciende el ámbito musical.

Día 1 – Viernes 5 de Octubre

Caminar por la ciudad texana en dirección a Zilker Park es toda una experiencia. Una naturaleza radiante saluda a los asistentes. El ambiente que te encuentras en el recinto es de absoluta tolerancia. El buen rollo del festival se impregna en todas partes y las sonrisas son legión. La organización provee de manera gratuita de agua como antídoto contra el enemigo común, el calor. Más allá de las altas temperaturas el verdadero baremo para medir los grados en este parque temático musical se encuentra en los ocho escenarios.

En ellos se puede ver las ganas de las bandas por sorprender, ya sea mediante visuales espectaculares o potentes directos. Nuestro viernes comienza con un ritmo latino muy adictivo. Cuco es pura frescura. Transmite buena energía desde el escenario y su eclecticismo es una baza a lo largo del concierto. Su rollo urbano encaja muy bien sus canciones pop, rock y hip hop.

Tras este encuentro con una promesa musical nos encontramos con las lagrimas sinceras de Bishop Briggs. La británica recordaba que dos años atrás tocaba en coffee shops entre sollozos. Su humildad y un show vibrante lleno de rock y energía conquistó el ACL. Tras un breve paso por el R&B de Noname, llegó uno de los momentazos del festival. David Byrne nos obsequió con un directo donde hizo gala de su creatividad sin límites. Una actuación donde fusiona sus temazos con teatro y alocadas coreografías que dejan mella.

El pop rock de Alvvays dejó paso al tremendo show de Jungle. La banda británica renovó su directo para dar cabida a sus nuevos temas pero el resultado es igual que siempre: Pura diversión y musicón de calidad. Un atracón musical que continuó con la elegancia del gran Father John Misty. Concierto intimista y cool como pocos. Una previa al primer gran nombre del festival.

Paul MacCartney llegaba a Austin con su nuevo disco Egypt Station. Una gran expectación invadía Zilker Park. Muchos fans del ex-Beatle se sentaron cómodamente en sus sillas de camping que se trajeron consigo durante todo el día esperando el espectáculo.

Paul es un icono del siglo pasado pero su show es puro siglo XXI: Enormes pantallas, plataformas y fuegos artificiales. Entre medias temas de los Beatles, un repaso a su carrera en solitario y alguna referencia a su brillante último disco.

Día 2 – Sábado 6 de Octubre

Con la emoción del día anterior aún en las venas, el sábado se presentaba con una agenda cargada de propuestas fascinantes. Nada más entrar en Zilker Park nos encontramos con IAMDDB. La nueva sensación del hip hop británico no defraudó. Estilazo, buenas canciones y un rollo muy cercano la convirtieron en la reina de la mañana del sábado. Acto seguido, The Wombats llamaban nuestra atención con su pop molón y sus peluches bailarines.

Pero ACL no da tregua y nos regala nombres que serían cabeza de cartel en cualquier otro festival. Antes de arrancar la noche texana nos dejamos caer por la rave improvisaba que se montaron Sofi Tukker. Su electrónica desenfadada nos puso a bailar. Otro tipo de electrónica, más sofisticada y urbana, les sucedió en nuestra agenda.

Blood Orange dejó latente su clase en Austin en unos momentos previos a nuestra encuentro con Jackie Venson, la joya de la escena de Austin. Os contaremos más sobre ella en la entrevista que nos ha concedido.

Suben las revoluciones en Zilker Park con el pop brillante de Chvrches. Sorprende la caña y la propuesta visual de los escoceses. Uno de los shows más impactantes del Austin City Limits, que da paso al aplastante directo de Metallica. La mítica banda dejó boquiabiertos a sus seguidores con un escenario gigantesco lleno de llamas, pantallas y una pasarela que les hacía más cercanos.

Tan solo The Unforgiven quedó en el debe de los temas clásicos que fueron la base de un demoledor concierto. La lástima es que coincida con el de Justice, pero el truco del Austin City Limits es organizarse y seleccionar cuidadosamente la agenda ante los cientos de tentaciones musicales que surgen en el parque.

Día 3 – Domingo 7 de octubre

El tercer día en Austin City Limits es una mezcla de cansancio e ilusión. Aún aguardan experiencias espectaculares en el Millennial Day. La programación se torna más juvenil y los millennials acuden en masa a ver a varios de sus referentes. Nosotros optamos por el rock elegante y la mala leche de Arizona. Pocas veces he visto romper una guitarra en directo y es una sensación irrepetible. Tras ese momentazo nos aguardaba Elle King con un sonido sureño, casi de granero, que te ponía a bailar al ritmo de un banjo.

La dejamos con su espectacular banda para conseguir un lugar privilegiado para contemplar el mejor show del festival.

Janelle Monae posee las llaves de lo mejor de la cultura afroamericana y te lo sirve en un formato irresistible. Visuales espectaculares, un estilismo de super estrella, música con referencias a James Brown, Michael JacksonPrince, y bailes emparentados con esas grandes estrellas y con el twerk. Es imbatible. Que levante la mano quien ha visto pasos de James Brown y un Moonwalk mientras viaja al futuro.

Tras este desfase visual nos fuimos a la rave salvaje de Rezz. La dj ucraniana famosa por su futuristas gafas se montó un set que pedía a gritos madrugada y sirvió al propósito de hacer de transición entre la tarde y la noche texana. Camila Cabello llegó para impactar a una legión de millennials enfervorecidos por su música y sus sensuales bailes. Se atrevió incluso con un flamenco fusión. A pesar de su momento de éxito, su propuesta escénica ha sido más bien pobre. Nada que ver con el cierre de fiesta que nos deparaba el festival.

Travis Scott regresaba a su Texas natal en un momento dulce. Su Astroworld ha sido un éxito potenciado por su ingreso en el universo Kardashian. Se notaba que jugaba en casa. Miles de personas se apostaban en frente del escenario un par horas antes de su directo. No defraudaría. Pantallas gigantes que se elevaban, llamas, unos visuales fuera de lo común y la fuerza de sus temas más controvertidos dieron como resultado uno de los momentazos del festival.

Los ya clásicos fuegos artificiales cerraron una velada mágica. Una noche que es el anticipo de un segundo fin de semana para algunos y del comienzo de la cuenta atrás del ACL19 para otros. Lo que es evidente que nadie olvidará este fin de semana en Austin.

Escrito por
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