Arctic Monkeys: De Sheffield a encabezar los principales festivales del mundo

Arctic Monkeys: De Sheffield a encabezar los principales festivales del mundo

Tras un largo descanso, Arctic Monkeys vuelve a la acción. La banda británica de indie rock anunció la semana pasada el estreno de su sexto álbum, Tranquility Base Hotel & Casino, que verá la luz el próximo 11 de mayo. El grupo vuelve con este esperado trabajo y en CrazyMinds queremos recordar su ya larga trayectoria.

En el barrio de Sheffield, durante las Navidades del 2001, se comenzó a formar el grupo Arctic Monkeys. La creación vino como consecuencia de unos instrumentos musicales que regalaron a Alex Turner y Jamie Cook.

Al poco tiempo, comenzaron a plantearse formar una banda, a la que se incorporaron Andy Nicholson y Matt Helders, quienes tocaron el bajo y la batería respectivamente. La banda estuvo conformada originalmente por Glyn Jones como vocalista, pero su trayectoria en la agrupación solo duró dos meses por lo que Turner, además de tocar la guitarra, comenzó a cantar.

En 2003 comenzaron sus primeros ensayos en los Estudios Yellow Arch. El primer concierto fue en The Grapes, un pub de su ciudad natal. El grupo quiso darse a conocer y decidieron grabar demos como Beneath the Boardwalk que daban altruistamente a los fans en los conciertos. Esto hizo que los jóvenes empezasen a tener popularidad, pues los seguidores subían sus canciones a MySpace. Y como el nuevo boca a boca del siglo XX ya eran las redes sociales, jóvenes del norte de Inglaterra se interesaron por estos músicos.

 

Así, en 2005, la banda lanzó su primer EP, con Fake Tales of San Francisco y From the Ritz to the Rubble y poco después tocaron en los festivales de Reading y Leeds. Su aparición estuvo repleta de periodistas y una multitud de público.

Su ascenso era ya imparable

Bajo el sello de Domino Records, el mismo de artistas como Franz Ferdinand, la banda edita su primer LP, Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not. Desde su salida el disco ya pronosticaba algo grande para la agrupación y así fue. Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not se convirtió en el álbum debut con las ventas más rápidas en la historia de la música británica.

Las canciones pegadizas y potentes fueron bien recibidas tanto por los fans como por la crítica. En las publicaciones de NME se hablabla de “la banda más importante de nuestra generación”. En los 90, en Reino Unido había imperado el britpop con grupos como Oasis o Blur, pero eran los 00s, nuevo milenio, tocaba reinventarse musicalmente. Arctic Monkeys llegó con los sonidos angulares y riffs de guitarra de su primer disco, con canciones como I Bet That You Look Good On The Dancefloor o When The Sun Goes Down.

Poco después, la banda, inmersa todavía en la aclamación del público, lanzó un segundo EP de 5 canciones titulado Who the Fuck Are Arctic Monkeys?, pero una intensa gira provocó la salida del bajista, Andy Nicholson, quien fue reemplazado por Nick O´Malley.

El segundo álbum de la banda fue estrenado en 2007. Titulado Favourite Worst Nightmare, fue el trabajo que les catapultó al estrellato definitivo. Con Brianstorm como primer adelanto, las reseñas de los críticos fueron positivas, describiéndolo como algo “muy rápido y ruidoso”. Disco potente con Flourescent Adolescent o Teddy Picker, la voz de Turner era mucho más limpia y se notaba una mejoría en los arreglos sonoros. Los jóvenes eran verdaderos músicos comprometidos con su sonido. Favourite Worst Nightmare se convirtió en el favorito de muchos. Tal fue así que ganaron el Brit Awards de 2008 a la mejor Banda Británica o el Mercury Price, con el mismo reconocimiento.

Después de la gran gira internacional del segundo disco, los cuatro de Sheffield decidieron darse un pequeño descanso. Turner aprovechó para sacar junto con sus amigos Milles Kayne y James Ford el proyecto de The Last Shadow Puppets. En noviembre de 2008 vio la luz Arctic Monkeys at The Apollo. Film del último concierto del tour mundial de 2007, en el Manchester Apollo.

Llega Humbug, una transición, y Suck It And See, su disco menos valorado

Con ayuda de Josh Homme (Queens of the Stone Age) como productor, el estudio fue el mítico Rancho de la Luna en Joshua Tree, California. La banda había trascendido. Un nuevo sonido con riffs casi psicodélicos y metáforas ingeniosas de Turner en canciones como Crying Lighting o Potion Approaching lo ratificaban. Aun siendo un disco alabado por la crítica con sus letras enigmáticas y poéticas, no fue tan reconocido como los anteriores. Pero lo cierto es que Humburg fue una manera de reinventarse y no acomodarse. Así es como los grupos musicales se vuelven grandes: experimentando. Probando nuevos sonidos, mezclas y melodías. En este punto, Arctic Monkeys ya eran headliners en los mejores festivales del mundo.

Suck it and See volvió con la producción de James Ford. ¿Qué esperar de un cuarto álbum? ¿No caerían en la repetición? El álbum tomó rasgos de los trabajos previos y añadió nuevas ideas. Los jóvenes de Sheffield habían madurado, el estilo eléctico se turnaba entre la elegancia y el rock. Los integrantes vestían chaquetas de cuero y el peinado engominado de Turner había dejado de ser el inspirado por Paul McCnartney.

Con una construcción más marcada melódicamente, con canciones como Love is a Laserquest, The Hellcat Spangled Shalala y la homónica Suck it and See. La portada fue censurada en EEUU, pues su título incitaba a actos lascivos. Pese a ello, el CD consiguió buen éxito de ventas aunque ninguna de las canciones han perdurado como las más emblemáticas del grupo.

ARCTIC MONKEYS

 

Tras la era AM, el futuro aguarda

LLegamos hasta 2013, la era AM. El 27 de febrero de 2012 se lanza R U Mine, single poco esperado con un sonido más sucio de guitarras. Do I Wanna Know se convirtió en una de las canciones más famosas del grupo y ejemplificó el trabajo culmen de ellos, con un riff de guitarra lento, juego de voces de pregunta y respuesta y un Turner con una capacidad como letrista impecable.

Experimentaron de nuevo con su sonido, buscaron nuevas fórmulas para reinventarse una vez más y se influenciaron de grupos como Black Sabbath y Queens Of The Stone Age y, por otro lado, de otros hip-hop como Outkast, sin olvidar a clásicos como The Velvet Underground o David Bowie. AM es la representación de un álbum muy heterogéneo y eso hizo un disco muy meritorio.  Y fue así, el cuarteto ganó en los Brit Awards de 2014 en las categorías de Best British Group y British Album of the year.

Es asombroso ver la evolución musical de aquellos chicos del norte de Inglaterra que llegaron a dominar la escena del indie rock mundial. Llenando salas y siendo cabeza de cartel en grandes festivales como Coachella, además de tocar en la ceremonia de inicio de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, es difícil pensar que todo comenzó con MySpace.

Mucho ha cambiado la música de Arctic Monkeys desde aquel puro indie Whatever People Say I Am, I am Not, hasta los estilos variados de AM. Tranquility Base Hotel And Casino es uno de los discos más prometedores del 2018 y por fin la espera de los seguidores tras cinco años se acaba.

No solo han innovado los ritmos de Arctic Monkeys, las imágenes se han vuelto más minimalistas. Atrás quedo aquel fumador de Whatever People Say I Am, I am Not, ahora han vuelto a apostar por lo gráfico como en Suck it and See.

El expectante lanzamiento viene acompañado de un extenso tour, que dará comienzo el 22 de mayo en Hollywood. En España, Arctic Monkeys pasarán por festivales tan reconocidos como el Primavera Sound de Barcelona (2 de junio) y el Mad Cool de Madrid (13 de julio).

Escrito por
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