viernes, octubre 18, 2019

¿Qué fue de… Ocean Colour Scene?

¿Qué fue de...? ¿Qué fue de... Ocean Colour Scene?

A finales de mayo, se anunciaba que con Ocean Colour Scene se cerraba el cartel del festival Azkena Rock 2015. Tras 25 años de carrera, cuenta en sus filas con solo dos de sus miembros originales: Simon Fowler (a las voces) y Oscar Harrison (batería).

Ocean Colour Scene (también conocidos por las siglas OCS) se formó en Birmingham en 1989 a partir de integrantes de dos bandas locales: The Boys y Fanatics. Así, las filas de la primera formación estaban compuestas por Steve Cradock (guitarra solista, teclados y voces), Simon Fowler (voz principal, guitarra), Damon Minchella (bajo) y Oscar Harrison (batería)

No tarda mucho en ver la luz su primer álbum, que lleva por título el propio nombre de la banda, publicado en 1992. En estos inicios se pueden rastrear claras influencias de los Stones Roses y acaban siendo catalogados en la tendencia Madchester, especialmente por insistencia de la compañía discográfica que les lleva en el momento. Sin embargo, OCS, aunque muy influenciados por el pop derivado de la época de la Invasión Británica, hunde sus raíces en la psicodelia, el soul, el R&B y el Blues-Rock, ingredientes que derivan en su personal receta que apuesta por las tendencias clásicas del rock, muy vinculada a los sonidos de los años 60.

Aunque su primer trabajo no registra un gran éxito comercial, sí que llama la atención dentro del propio mundillo musical, algo que será de suma importancia para el devenir de la banda. Paul Weller invita a la banda a acompañarlo en algunos conciertos de su gira, dando comienzo así una estrecha relación entre el artista y OCS. Además, su sonido también llama la atención de Noel Gallagher, en pleno momento álgido de la carrera de Oasis, y son invitados de los hermanos en algunos conciertos del tour del Live Forever. De este modo, Ocean Colour Scene comienzan a atraer cierta atención y firman contrato con MCA Records.

En 1996 sale a la luz el álbum Moseley Shoals, del que será primer single el tema The Riverboat Song, que les granjeará importantes éxitos en las listas y cuyo potente riff de guitarra es reconocible por cualquier melómano. Con este trabajo, Ocean Colour Scene se coloca en la vanguardia de la industria musical británica. Una huella más evidente del R&B -con respecto a su primer trabajo-, heredada de The Small Faces y Paul Weller, así como claras reminiscencias de The Beatles y The Rolling Stones, dan forma a un trabajo más definido, apoyado en una potente base rítmica, sobre la que se apoyan las personalidades de Cradock y Fowler.

 

 

Poco más de un año tardan en publicar su tercer largo, Marchin’ Already, presentado con el single Hundred Mile City High pieza rock de intensa instrumentación. Siguiendo el camino marcado por su segundo trabajo, Marchin’ Already toma forma entre ritmos soul, rock o baladas que dejan ver la influencia del progresivo, sin olvidar nunca su compromiso con el rock tradicional.

 

 

En septiembre de 1999, llega One From The Modern. Se mantienen las concomitancias clásicas de la banda, pero dejan ver una tendencia a medios tiempos y sonoridades acústicas. El antibélico Profit In Peace sería el single de presentación de este cuarto trabajo de Ocean Colour Scene, ahora con el sello discográfico Island Records.

 

Mechanical Wonder se publica en la primavera de 2001, resultando en un bache a nivel comercial, tras el cual OCS romperá tratos con la discográfica Island. El elegante Up On The Downside fue la tarjeta de presentación de un disco que parece querer ampliar el territorio explorado por la banda.

Dos años se hizo esperar el nuevo material, que se recoge bajo el título North Atlantic Drift (Sanctuary). Será éste el último trabajo en que figuran todos los miembros originales de la banda, pues el bajista Damon Minchella decide dejar la formación. Paralelamente, el amplio fenómeno fan de la era del BritPop se va disolviendo entre diversas tendencias y, con ello, bandas como OCS parecen perder preeminencia, por más que mantengan una audiencia fiel. En su sexto LP, North Atlantic Drift, los de Birmingham mantienen su tendencia tradicionalista y su unión con los sonidos de los años 60 y 70, más cerca de nuevo de sus exitosos Moseley Shoals o Marchin’ Already, con un renovado vigor compositivo.

 

Hyperactive Workout For The Flying Squad, publicado el 21 de marzo de 2005, sigue las pautas previsibles en Ocean Colour Scene, que definen su sonido clásico, con algún pequeño cambio sonoro en temas como God’s World o Move Things Over, donde se añade un efecto “fuzzy” al bajo.

Llega en abril de 2007 el octavo largo de Ocean Colour Scene, On The Leyline, publicado dentro del propio sello de la banda (Moseley Shoals), es una prórroga de sus tendencias melódicas y querencia por los sonidos rockeros. Se reconocen armonías vocales puramente sesenteras, la acostumbrada cercanía a The Beatles o a las corrientes Merseybeat y Mod…que dan forma a un disco sólido.

Saturday (febrero de 2010) y Painting (febrero de 2013), completan la decena de discos de estudio que tienen en su haber OCS, ambos publicados con la independiente Cooking Vinyl.

 

Ocean Colour Scene se convirtieron en uno de los conjuntos puntales surgidos en el contexto BritPop de los 90 y ahora siguen la senda que ellos mismos se marcaron en los inicios de su carrera. Producen una música de fácil escucha, que no olvida la importancia del factor melódico asentado sobre una firme base rítmica. Por más que este año lleguen a la geografía española con sólo dos de los integrantes originales -Simon Fowler y Oscar Harrison, después de que Steve Cradock dejara la banda a principios de este 2015-, podemos afirmar que continúa la andadura de esta banda de Birmingham, empezada más de 25 años atrás.