Blue Monday o la excusa perfecta para escuchar música ‘triste’

Playlist Blue Monday o la excusa perfecta para escuchar música ‘triste’

Bienvenidos al día más triste del año. Sacad vuestra ropa más oscura, vuestra cara más lúgubre y poneros los cascos: es hora de escuchar toda esa música triste que nos hunde el alma.

Admitámoslo, la música triste nos encanta y nos cura a partes iguales. No sabemos si de verdad este lunes será el día más triste del mundo, pero lo que sí sabemos de sobra es que es la excusa perfecta para ponernos esa playlist que hace que se nos salte la lagrimilla y algún que otro suspiro.

Hay quienes eligen a The National, hay quienes no salen de Bon Iver, y por supuesto los hay que directamente tiran por Adele. También los hay que prefieren a Sam Smith o a los (tristemente extinguidos) Sunday Drivers. Los hay que se rajan en canal con 1999 de Love Of Lesbian o quienes optan por Funeral de Band Of Horses.

Sea como sea, todos tenemos esas canciones o esos grupos que provocan ese sentimiento de necesitar escucharlos cuando estamos tristes. La verdadera pregunta es… ¿por qué lo hacemos? También podemos escuchar esas canciones o grupos cuando nos sentimos felices, pero realmente nos apetece hacerlo en días como hoy.

Necesitamos esas canciones para hundirnos y fusionarnos con nuestro estado de ánimo, las necesitamos para expresarnos y para soltar todo lo que llevamos dentro, son nuestra auto terapia. Nos sentimos ligados a ellas y siempre nos van a acompañar, ya sabéis lo que dicen: la BSO de nuestras vidas.

Nos encanta la música “triste” y nos encanta poder recurrir a ella, ¿qué le vamos a hacer? Y es que la música tiene ese poder de ayudarnos y de comprendernos, podemos encontrar un refugio en las canciones, y más si es el Blue Monday.

Así que, saca esa playlist triste y escúchala orgulloso, haz del día más triste del año un día mejor gracias a ella.

Por si acaso, nosotros os hemos dejado una opción de nuestras canciones más tristes favoritas, elaborada con cariño desde el fondo del alma de nuestro colaboradores.

¡Viva el indie triste!