viernes, octubre 18, 2019

Tidal: Análisis de un negocio, ¿Se abre la guerra del streaming?

Opinión Tidal: Análisis de un negocio, ¿Se abre la guerra del streaming?

Es la palabra del día y el concepto del mes: Tidal ha llegado para revolucionar los servicios de streaming ya instalados en el mercado como pueden ser Spotify, por citar el más común y conocido por todos.

En resumidas cuentas, ¿Qué es Tidal? No deja de ser una biblioteca online de música como otras tantas que ya existen pero su máxima obsesión y su clave es que mejoran la calidad del sonido, ofreciendo una experiencia más completa. No es que estén faltando al respecto al resto de compañías que se dedican a lo mismo, sino que quieren dar a entender que los usuarios de Tidal serán personas más exigentes que buscan un sonido impoluto y más cercano a la realidad y que, además, tienen la cartera más abultada o más disposición al consumo porque son 19,99€ al mes y la versión gratuita dura sólo 7 días. No es un modelo freemium, no hay opción.

Empiezan fuerte, muy fuerte, y sólo hay que ver cómo fue el acto de presentación que ayer por la noche se realizó en Nueva York dónde se citaron artistas muy variados. Desde Arcade Fire a Daft Punk, Chris Martin y Calvin Harris hasta Beyoncé, Rihanna y Kanye West junto a Jack White.

Este dato añade más miga al asunto, ya que estos artistas vienen de estilos muy diferentes y su público poco o nada tiene que ver, pero ahí están, juntos y unidos por el mismo producto. ¿Ha conseguido Jay Z unir a genios de la música independiente con súper ventas en el mismo escenario? La respuesta es sí. En realidad, lo que más me gustaría saber son los márgenes de beneficio que deja a los artistas para que estén ahí tan armoniosos, además de eses 3% de las acciones que parece ser que tiene cada uno de los presentes. Os dejamos el enlace con la presentación. ¡A ver qué os parece!

 

Otros modelos de plataformas no tuvieron esta repercusión, sino que llegamos a ellos a través de la sabiduría popular y han ido creciendo gracias a las opiniones de los usuarios, pero Tidal no ha escatimado ni un dólar en posicionarse como un gigante de la industria, sin saber muy bien si a largo plazo la gente está dispuesta a pagar por algo así. Entendemos que tienen su estudio de mercado hecho, pero invertir al año 140€ en música en streaming es algo que quizás merece la pena reflexionar.

No sé hasta qué punto esta plataforma será rentable en Europa, ya que en Estados Unidos sí hay una cultura mucho más arraigada de pagar y consumir, pero por estas tierras nos cuesta más entender el concepto de pagar por bienes intangibles. Cada vez se consumen más E-books de pago, se compra más en digital, pero ha costado implementar este tipo de negocios.

Lo que queda claro es que, aunque nos parezca que está casi todo pensado, siempre hay un nicho que se nos escapa y Tidal, como en su día lo hizo Itunes con Apple, no busca la democratización de la música sino dar un paso más allá, busca segmentar entre los que usan lo conocido y los que se atreverán a usar este sistema, avalado por auténticos referentes. Si la gente está dispuesta a pagar por un upgrade en un concierto con tal de obtener un mejor asiento o un meet & greet, ¿qué le podría suponer pagar por obtener un producto exclusivo?

¿Están cambiando los paradigmas en la distribución de la música? Eso es un sí absoluto pero, ¿está dispuesto el usuario a sacar su visa por obtener un servicio más personalizado? Tidal ha reabierto el debate de nuevo y seguro que en breves saldrán detractores y defensores de este nuevo producto.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿El público dejará de usar las plataformas freemium en favor de la calidad que otorga Tidal? ¡Se abre el debate!