Debate: ¿Tienen sentido los desorbitados precios de los packs para VIPS en las grandes giras?

METALLICA GIRA 2019

De vez en cuando, surgen cuestiones o temas que generan un intenso debate entre los colaboradores de CrazyMinds. A partir de ahora, cuando eso ocurra, intentaremos ordenar esas acaloradas conversaciones, unas veces presenciales y otras telemáticas, y publicarlas en forma de artículo de opinión o debate. Y precisamente hoy os traemos la primera, que surgió tras el reciente anuncio de la gira de Metallica. Y nos preguntamos, ¿qué os parecen decisiones como la protagonizada por el grupo estadounidense de vender paquetes VIP para sus conciertos por precios desorbitados?

Eli Gringer: Creo que es una forma de exclusión a fans que puede que no tengan tanto nivel adquisitivo, pero que desearían conseguir esta experiencia. Si estos pases se sortearan a un precio más asequible, sería mucho más justo.

David Arias: Metallica no me caen bien, y con cosas como estas se pierde la esencia de la música del sudor y la pasión. Al final será como ir a Disney…

Ismael Díaz: Lo de los pases VIP es algo que no me termina de parecer mal, pero al fin y al cabo, como cualquier idea, depende de cómo se lleve a la práctica. Una cosa es pagar un X% más por acceder a poder sacarte una foto con ellos, y otra son paquetes de más de 2.000 euros como en este caso. Sobre los precios de las entradas, es algo que ya se ha hablado mucho, entre promotores, trabajadores, alquiler, desplazamiento de equipo, etc, los músicos no se llevan la pasta que se presupone.

David Arias: Sí, todo esto es más para el negocio externo a la música que para los músicos. No sé, quizás yo me crié con otro rollo musical, pero se pierde mucho la esencia de comunión que había en los conciertos con tanto VIP y tal. Además, Metallica y este tipo de bandas no deberían ser exclusivas. De todos modos, Metallica siempre fueron unos vendidos.

Ismael Díaz: Yo es que no lo termino de ver mal, siempre hay UN grupo (o dos, o incluso tres) que te han marcado muchísimo y te gustaría tener la oportunidad de verlos cara a cara. Lo veo como algo para hacer una vez en la vida (o dos, como ya digo, siempre tenemos ese grupo).

Vanesa Carro: Personalmente diré que me decepcionan los grupos que se prestan a esto, al final hacen que la música sea un producto elitista y no sea algo pasional ni vocacional. Seguramente no decidan en estas cosas de marketing pero deberían estar al corriente de estas desacertadas elecciones.

Jon Koldo: Esto parece un Metallica meets Julio Iglesias en el Starlite.

David Arias: Totalmente Vanesa. Es que es eso. Se pierde un vínculo emocional y se envuelve en el producto más rancio y elitista. Que lo haga Bruno Mars es hasta normal, pero para bandas como Metallica está fuera de lugar. Al menos para mi. La música debe ser otra cosa más que mercantilismo desbocado.

Ismael JB: A mi no me parece mal mientras que haya gente dispuesta a pagarlo y el grupo sea consecuente con su esencia. Me explico: si es un grupo que habla de ayudar a necesitados económicamente y una parte de sus ingresos van a eso, estupendo, es una forma de colaboración de los que tienen un poder adquisitivo más alto aunque sea de forma indirecta. Otra cosa sería que no ayuden a los demás en absoluto a pesar de anunciarlo y lo utilicen para aumentar su enriquecimiento económico solamente, y me gustaría creer que no todas las bandas son así.

Ismael Díaz: Estoy contigo.

Jon Koldo: Ya, pero estas bandas han pasado de jugar al futbolín con seguidorxs en Festimad 00 a esto. Es muchísima diferencia. Tampoco pueden pretender compensar las ventas a costa del “todo vale”.

David Arias: Exacto, no todo vale. Y lo de donar pasta suena a una cortina de humo y fea, por mucho que lo maquillen. Es triste porque la música es algo más que pasta. Tiene un vínculo cultural y social con la gente que no se debe perder.

Vanesa Carro: A mí me sigue pareciendo obsceno. Si no, que hagan un concierto benéfico y vamos todos encantados, pero esto es una gira recaudatoria.

Jon Koldo: Es Metallica Enterprises (con sus porcentajes dentro de la banda), tampoco debería extrañar… Al final, no se diferencian tanto de productos como las Spice Girls, visto lo visto.

Ismael JB: Desconozco cuánto se queda cada uno, si alguien puede hacer algo por los demás, esos son ellos, más que nosotros dando 5€ a la Cruz Roja, no sólo en lo económico, sino en su influencia como lideres con miles o millones de seguidores. ¿Nadie va a tener conciencia? Espero que algunos sí, la verdad.

Vanesa Carro: Y esto se hace extensivo a pases VIP que quitan las primeras filas, así como Golden Circles que quitan la emoción de ir corriendo a la primera fila porque alguien con más dinero puede hacerlo sin esfuerzo ni, probablemente, la misma ilusión.

David Arias: Es una forma de “prostituir” la pasión y al final se van a cargar el negocio, porque la música no es del 1%, sino del resto que es quien la ha impulsado siempre.

Ismael JB: Estoy de acuerdo que matan la pasión de ver a tus ídolos de cerca.

David Arias: Es más, los artistas antes representaban su clase social mejor y eran más cercanos. Que no se olviden que ninguno es hijo de los Rotschild y no han nacido nadando en oro. Y también es bueno. Por ejemplo, aquí en Austin, donde vivo, se cuida a Willie Nelson precisamente por lo que aporta a la comunidad, las iniciativas que hace y lo que ha luchado por causas importantes de verdad.

Vanesa Carro: Eso mismo, me refiero aunque el dinero mueve todo, hasta en las artes.

Ismael JB: En las artes, cultura, deporte… Si un artista, cantante o deportista admirado se comporta como un necio, la sociedad debería reaccionar, si no lo hacemos estamos (y creo que lo estamos) ante un problema social.

Javier Decimavilla: A mi me parece un ejemplo más de la excesiva mercantilización del arte. Es completamente elitista y clasista que solo puedan disfrutar de las primeras filas los que más dinero puedan gastarse. Antes esas filas las ocupaban los que más se lo curraban, haciendo horas en la cola (incluso noches), corriendo cuando abren puertas, etc. El rock en esencia se supone que no es esto. Vamos a llegar a un punto en que haya más Golden Circle que entradas generales y entonces habrá otro Golden Circle más exclusivo dentro, etc (creo que con Metallica y otras giras ya hay varias zonas). Al final pagas casi 100€ por ver de lejos o por pantallas a un grupo que te encanta y por el que estarías dispuesto a hacer cualquier esfuerzo por verlo más cerca. Pero el dinero hace que haya dos clases de fans, los más pudientes y los menos.

David Arias: Quien quiera ver el concierto adelante que baje al barro y se pegue cinco horas esperando como todo el mundo. Así nunca tendremos otro Woodstock, la idea de cambiar el mundo con la música se ha perdido.

Jon Koldo: O sí, pero no será anunciado en autobuses. Ahora disocian cultura de música y la unen sólo con la industria. Los creadores han perdido el control, y quienes lo tienen posibilitan todo por el dinero.

Ismael JB: Por este camino habrá varios tipos de entradas en los festivales (como en los conciertos), y ya está pasando. Según pagues, podrás acceder a una distancia, al menos hay grupos que lo denuncian, como este año Franz Ferdinanz o Pearl Jam. En mi opinión el tema de los 2000 € es distinto. Es ultravip, por así decirlo.

David Arias: Pero esto pasa en todos sitios. Aquí en el Austin City Limits, a los premium les dan hasta masajes, y es ridículo, la verdad. Vamos a un concierto, no al spa. A mi me sobran estas cosas.

Ismael JB: Tampoco suena mal estar viendo un grupo que te gusta (de cerca) mientras que bebes Champagne francés y te dan un masaje. ¿No os apuntaríais ninguno? A precio económico, claro.

David Arias: En este caso son 3600 dólares…

Cristina Roldán: A mí musicalmente hablando me gusta Metallica, pero hacen movimientos bastante comerciales en general, igual que te sacan un whisky te hacen un documental mostrando los trapos sucios de la banda. Así que esto es más de lo mismo pero ya en un rollo bastante elitista, y coincido con Vanesa en que se pierde la esencia de la música y la ilusión por ejemplo de salir corriendo a por esa primera fila.

Jon Koldo: Lo de borrarse pistas de noche y sacarlo en el documental fue brutal.

Javier Decimavilla: Yo he hecho referencia también a lo de correr a la primera fila. Pero es que no es solo eso, es que esto es dividir al publico en dos categorías bien marcadas.

Ismael JB: A ver, insisto, ¿pensáis que si fuera barato lo del masaje más champagne muchos de sus fans no lo harían? ¿Es un tema estrictamente económico o moral?

Javier Decimavilla: A mí me parece muy triste.

Cristina Roldán: La moral se ha quedado a un lado parece ser, ¡qué pena!

Isa Fomperosa: Yo esto de los precios desorbitados por entradas VIP y así creo que es como lo que ha ocurrido este verano en muchos festivales. Al final la gente que se lo puede permitir muchas veces va por decir que ha estado ahí, más por postureo que por la música en sí, y eso me mata. Habrá de todo, obviamente, pero en general se desvirtúa la música a mi modo de ver. Y la gente que realmente ama esa música y no puede pagar ese dineral se queda a verlas venir. Estos últimos son (somos) los que de verdad apoyamos a los grupos que nos gusten allá donde vayan, no solo un día concreto por postureo.

Ismael JB: Hay que tener en cuenta que muchos fans de Metallica ya tienen una edad, y quizá agradecen este pack como experiencia, piensan que el barro y las colas mejor para la gente de 20 años.

Javier Decimavilla: Estoy a favor de los pases VIP que tienen beneficios en zonas mas cómodas en festivales, mejores baños, barras con menos gente, etc, pero a la hora de ver los conciertos todos deberíamos tener las mismas opciones de estar cerca. Ya dependerá del tiempo que queramos estar esperando o lo que nos interese más. Pero la cultura (sigo pensando que la música es cultura) debe tender a la democratización.

Jon Koldo: Todo esto roza lo hortera más allá de lo obsceno. Si existe la palabra snob en el s.XXI sería un ejemplo claro…

Daniel Sánchez: Personalmente, soy bastante pesimista en lo que se refiere al tema de los grandes conciertos a largo plazo. Al convertirse muchas giras en un monopolio, pienso que se están cansando de cumplir la transición a los desorbitantes precios americanos en países como España. Creo que esto perjudica claramente al público nacional en cuanto al concepto de aldea global, ya vemos en el fútbol que hay partidos en los que la mitad del público son extranjeros que aprovechan la visita turística a nuestro país para ver un partido del Madrid o Barça, pero a diferencia del fútbol, donde la Liga tiene el poder para velar en cierto modo por el espectador y que no se vayan los precios por las nubes, en los conciertos no veo a las organizaciones de consumidores con poder para poder contrarrestar el abuso de los precios. Creo que es hora de aceptar que no volveremos a pagar precios de menos de cien euros por ver artistas mainstream en directo.

Maria Del Río: Creo que Metallica es un grupo que mola. Pero en general hay una tendencia brutal a idealizar a ‘los grandes clásicos’. Supongo que es por eso que piden tanta pasta, habrá alguien que esté dispuesto a pagarlo, si no, no existiría el meet and greet. Entiendo la admiración hacia los grupos, pero es totalmente elitista. La relación con los fans debe ser algo mucho más espontáneo que esto en lo que se está convirtiendo.

Ismael JB: Ya, pero es indudable que la gente paga por pack de experiencias, subir en globo, conducir un F-1 … etc, ¿no puede ser esta una? Siempre y cuando no perjudique al resto del público. Creo que muchas personas, si se lo pudieran permitir, lo harían.

David Arias: Creo que no es cuestión de privilegios. Está bien que haya zonas VIP pero, insisto, nunca deben interferir en lo que es el concierto.

Jorge De Arlanza: Mi opinión es que la mayoría de grandes bandas son empresas que necesitan mover mucha pasta porque hay mucha gente detrás. Ir al concierto ya no da esa experiencia única para la gente que va a conciertos porque lo tiene que decir, sino que ahora se ofrecen esos packs como lo exclusivo. Por otro lado, si eres fan y puedes permitírtelo, allá cada cual.

David Arias: Pero el problema es de base, así cambias la mentalidad de lo que es la música y un concierto.

Jorge De Arlanza: Ya, pero recordemos que ha habido muchos casos de giras ruinosas y hoy en día las bandas no pueden permitírselo.

David Arias: Sí, pero el hecho de que la gira sea ruinosa o no creo que no te lo va a solucionar el tema de los VIP. Algo así se lo pueden permitir pocas bandas, así que la gira también depende el nivel de la banda actual y de lo bien que lo vendas. Muchas bandas acaban dando pena y viven del pasado y luego se la pegan. Cada uno debe tener sus perspectivas coherentes y buscar mantenerse bien.

Isa Fomperosa: Además estos packs son un arma de doble filo. A mí me ha pasado que he conocido a bandas que me gustan después de conciertos y no querer volver a un concierto suyo jamás. Creo que hay gente que hace cosas de estas que no está preparada para mezclarse y conectar con la gente.

Jorge De Arlanza: A raíz de esto, estoy pensando en la gente que se ha gastado 2000 € en comprar el cofre de Kiss que incluía pasar un par de horas con Gene Simmons. Muchos de los que iban eran fans que se lo habían planteado como el gasto de las vacaciones. Era su única oportunidad de conocer a Gene Simmons y hablar con él y eso para el fan mitómano es la leche. Hay también que comprenderlo.

Jon Koldo: En una sociedad homogeneizada vender lo exclusivo (la experiencia) es la zarzaparrilla del oeste que todo lo cura. Aún recuerdo una revista que vendía EL ANILLO ÚNICO de El señor de los anillos. Es una técnica de venta cercana a lo chusco…

Jorge De Arlanza: A mí lo que me parece fatal es que las entradas simples de estas giras grandilocuentes sean de 60 euros para arriba. Lo otro pues lo que dice el refrán: sarna con gusto no pica, pero mortifica.

Isa Fomperosa: Para el fan mitómano totalmente de acuerdo. Pero la cosa es que se mezcla mucho postureo y se desvirtúa todo…

Jon Koldo: Imagina a un famoso/a a tu lado en ese bolo por que el pagas 2.000, a un actor, un influencer, un político posiblemente invitados y dime si no te mosquearía…

Jorge De Arlanza: Como fan prefiero la actitud de cercanía de gente como Pearl Jam o Foo Fighters, que pese a ser divos, se preocupan mucho por el fan dándoles mogollón de cosas. Las entradas son caras, sí, pero a mí no me mosquea, forma parte del peaje. Estamos en la época de la imagen y se tiene que hacer. Lo que me mosquearía es que la banda perdiese la perspectiva de lo que fueron ellos cuando tenían 20 años y trataran mal a sus fans.

Jon Koldo: El equilibrio es imposible, que decía FERREIRO.

Cristina Roldán: Opino igual que Jorge, y es que aunque sean divos también, creo que la actitud es un poco distinta.

Isa Fomperosa: A mí lo de los precios y estos packs no me mosquearía si quienes los compran fuesen a disfrutar de la música. Pero es que en muchos casos esta gente va a hacerse selfies y hablar, no dejando escuchar y molestando al resto continuamente. Hablo por experiencia propia.

Ismael JB: Todo es relativo, hay gente que no se puede permitir ir a un festival de música por 300 € (ejemplo) porque gana 500 € al mes. Quizá a ellos les gustaría ver a su grupo favorito por menos, y depende de tu economía lo puedes ver con más, seguro que a algunos de los que pagan los 2000 € se les hace poco.

Jon Koldo: Ya la necesidad de tener que ver a tu grupo favorito en un festival me parece duro, pues que te metan una zona VIP medio vacía en medio ya es tomadura de pelo. Casi es normal lo que hicieron QOTSA en Mad Cool y la política de control de los precios de Pearl Jam en los 90. A partir del año 2000 ya se dejó todo en manos de la pasta, la imagen y tu música es la excusa para el resto del tinglado. No veo por qué llamar mercenarios o mirar con superioridad a la gente de las orquestas de verbenas.

Jorge De Arlanza: Ya que nombras a QOTSA, recuerdo su primera gira en el 97-98 en Barcelona, cuando Alfredo Hernández, el teclista y el bajista, al acabar el bolo hablaban con el público en la sala para preguntar si les había gustado el concierto. Ahora no me imagino a Homme haciendo eso ni loco.

Jordi T: Soy fan de Metallica desde la adolescencia. Si bien es cierto que son excesivamente empresarios y que intentan ganar pasta de manera exagerada, hasta cierto punto es comprensible. Los Stones también lo hacen pero con más elegancia. Lo de las zonas VIPS son un efecto secundario de los cachés elevados de las bandas, es decir, el precio viene pactado con el promotor local que ve esa opción como única manera de rentabilizar el concierto. Al final todo viene por un exceso de festivales en España que ha propiciado que las bandas no quieren venir de gira, prefieren venir de festis que cobran más, pero si hacen gira nos tenemos que comer esos precios de entrada ya que Metallica para esta gira cobra un valor que ronda el millón de euros. ¿Manera de que haya retorno después de pagar ese caché, la produccion y la promo? Los pases VIP.

Daniel Sánchez: Me pregunto si estos precios son algo realista más allá de Metallica, Kiss y los Rolling. No veo a U2 o a Bruce cediendo de esa manera a los packs de 2000 euros.

Jorge De Arlanza: Yo a U2 sí. A Bruce no lo veo. Es un pavo que tiene la calle muy presente.

Jordi T: Bruce porque sigue siendo un músico que cuida a los fans al contrario que maltratarlos. He tenido la oportunidad de ver cómo trabaja y el equipo que lleva, y su filosofía es old school pero muy necesaria, muy ética. Rolling Stones y U2 lo pueden hacer sin problema.

Jon Koldo: Iron Maiden desconozco si lo hacen. ¡Hasta Ozzy! Es curioso porque dentro del metal han sido probablemente quienes han sentado las bases del metal moderno y, a la par, lo han destruido y han intentado refugiarse en otros estilos en cada época tras el Black Album.

Ismael JB: Pero lo de Ozzy es otra liga, puede que tenga un sonido clásico, pero es un producto, como Kiss o Metallica. ¡Si hasta tenía un reality!

Jorge De Arlanza: Pero Kiss han cuidado al fan como nadie. Sí, sacando millones de cosas y merchandising para sacar cuartos, pero los fans lo agradecemos y pocas cosas tan fan como las Kiss Conventions. Muchos otros grupos que llenan estadios sin embargo no hacen ni caso a sus fans.

Daniel Sánchez: U2 antes no era tan así, y como fan de hace tiempo me duele. Ha sido a raíz de la gira del Innocence o del 360, pero antes no ponían los Golden a precios desorbitados.

Jon Koldo: Pensemos en artistas clásicos y legendarios. ¿Neil Young hace cosas similares? ¿Johnny Cash las hizo? Quizá fue Tom Waits un visionario de esa exclusividad tocando poco, pero ahora está desmadrado. 2.000 es una barbaridad. Con eso te vas al crucero de Weezer.

Sara González: Me parece que cada vez la música en directo es más clasista y que por supuesto algunas empresas y promotores se la van a cargar. Yo sinceramente nunca pagaría esa barbaridad por un VIP. Me parece de vergüenza.

Alex García-Cantarero: A mí sinceramente la música como casi todo el arte ha perdido su esencia. Géneros cuyo origen ha sido popular, antisistema, crítico, etc; a lo largo de los años se ha convertido en un producto para aquellos de los que se burlaba, como en el caso de Metallica o, en España, Alaska promocionando un banco cuando era una reivindicativa. Pero aparte de esto, son muchas las empresas, como dice Sara, que han aprovechado también este boom por la música en directo para sacar pasta. Pero ya no solo estás empresas, sino los mismos músicos. El beneficio ahora no lo tienen con los discos que venden, sino con los conciertos; entonces bandas que le importa ahora más el cash y la popularidad que el hecho de hacer música pues prefiere hacer la mayor banca posible sin tener en cuenta al fan que le ha seguido desde que hacían salas en las que iban 10 personas.

Pablo Lafarga: En mi opinión, desde hace unos cuantos años la música tiene un papel secundario. Lo que importa (y lo que se vende) es la experiencia: alcohol, amigos y fiesta. Y en el caso de los festivales ese hecho se ha definido al máximo, el Arenal Sound es el mejor ejemplo de ello: “la experiencia del verano”. La música ahora mismo es un negocio y, como tal, responde a la oferta y demanda, no hay más. Siempre quedarán los amantes “altruistas” de la música, pero cuando expandes tu música al público en general lo que haces es vender un producto.

Alex García-Cantarero: Pero es que al final hasta los festivales más ‘puros’ por así decirlo (como en el caso del Sonorama) se está convirtiendo en algo así. Pero volviendo al tema de las entradas y sus precios. ¿Cómo es posible que no haya aún una regulación sobre los gastos de gestión? ¿Cómo no hemos notado la bajada del IVA en el precio del concierto medio? Ya no digo macro concierto de caché de 3M€, si no del medio o incluso del bajo. Todo esto debería hablarse largo y tendido.

En conclusión, estas son las opiniones de nuestros colaboradores acerca de giras como las de Metallica, con experiencias y packs para VIPS, Golden Circles y otros privilegios a precios desorbitados, que a su vez nos hacen plantearnos otras cuestiones que darían para nuevos debates. ¿Es en esto en lo que se está convirtiendo la música? Nosotros hemos compartido algunas de nuestras opiniones, y ahora nos encantaría saber la tuya.

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