Crazyminds descubre a… Venera 4

París, ciudad del amor. También del amor por la música y no toda se reduce a Edith Piaf, Yann Tiersen o Zaz. Venera 4 hacen un pop rock shoegaze tan elegante como ruidoso. Tienen nombre de sonda espacial lanzada por los rusos en los 60 con idea de explorar Venus, pero en realidad son un cuarteto francés formado por dos chicas y dos chicos: Morgane (voz y guitarra rítmica), Annabelle (teclado y voz), Yann (guitarra y voz) y Frédéric (bajo).

Comenzaron su carrera en 2012, pero no ha sido hasta el pasado mes de marzo cuando se han atrevido con su primer LP, Eidôlon. El camino que les ha traído hasta aquí ha estado salpicado de interesantes singles como Bora Bora o Sun, que empezaron siendo un rock más atmosférico. Después, Haunted Summer parecía marcar el despegue de la nave, para seguir con las referencias galácticas, y el EP Deaf Hearts acabó por definir el sonido Venera 4.

Así que Eidôlon era el siguiente paso lógico en la carrera de la banda. Un largo con 11 temas nuevos que saltan del inglés al francés con encanto y garra a partes iguales. Una bestia para los amantes del género: atmósferas, texturas, experimentación y la etérea voz de Morgane dirigiendo la expedición.

Abre el disco Pygmalion, una declaración de intenciones que continúa Red Blooms con unos aires 80’s que parecen impregnar todo el álbum. ¿Soy la única que ve el espíritu de My Bloody Valentine flotando en el aire? El tema que le da título, Eidôlon, es una pequeña joya en francés y Orange una explosión de instrumentos. Y cuando creía haberlo escuchado todo, Yann toma los mandos vocales en Colored Fields.

Así son Venera 4, un sonido maduro lleno de matices que merece la pena descubrir. ¿Habrá más como ellos en el planeta del que vienen?