Tres décadas sin Philip K. Dick, el escritor del futuro

PHILIP K. DICK

Este mes es el aniversario del fallecimiento de uno de los escritores más representativos de la ciencia ficción americana.

Hace 30 años que Philip K Dick nos dejó para adentrarse en el mundo de la leyenda y de la ciencia ficción que tan bien dominó. El 2 de marzo de 1982, el escritor estadounidense fallecía en Santa Ana con 54 años y nos dejaba una de las mayores influencias del género futurista en la  literatura e indirectamente en el cine.

 

La historia de Philip K Dick es la de uno de esos autores malditos, polémicos, con una vida extraña y convulsa que puede ser precisamente la causa de su genialidad. Su biografía queda marcada desde el mismo día de su nacimiento, prematuro junto con el de su hermana gemela Jane  quien moriría días después. Fue el primero de los hechos que tendría gran trascendencia en la vida de Dick. El escritor contabiliza hasta cinco matrimonios y todos acabaron en divorcios y con peleas por los hijos (tuvo dos). Creador atormentado y figura de la contracultura, experimentó con drogas en las que se convirtió en un adicto (y le costó más de una relación) y confesó haber sufrido visiones (cuando estaba sedado tras una operación) e incluso “experiencias religiosas” que reflejó en multitud de sus obras. Paranoia y esquizofrenia son palabras habituales que se escuchan al hablar de Philip K. Dick.

 

Sin embargo, lo que es indudable es la influencia que Philip K Dick ha tenido en la literatura y en el cine. Auténtico visionario de la ciencia ficción, tradujo su ferviente imaginación a 121 relatos cortos y más de 30 novelas. Consiguió acercar un género asociado al mundo científico para que cualquiera pudiera comprenderlo sin restarle ni un ápice de seriedad. Dick atacó en sus páginas realidades del momento como la xenofobia, el capitalismo exarcebado o el control obsesivo del gobierno. En algunos países, se le eleva a primera figura del género por encima de Bradbury, Clarke o Asimov.

 

Pero si la literatura tiene una deuda con él, no es menor la del cine que sigue nutriéndose de su originalidad. Basta decir que es el autor de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que Ridley Scott convirtió en la película futurista de referencia: Blade Runner. Pero no acaba ahí: de Podemos recordarlo todo por usted nos llegó Desafío total de Paul Verhoeven; Steven Spielberg acudió a él para Minority Report. ¿Alguna película más?: Paycheck, El Show de Truman o Next.

 

Philip K Dick se marchó hace ya 30 años. Sin embargo, aún quedan muchos para que la sociedad supere las épocas que el se atrevió a dibujar en su imaginación.