Russian Red canta a The Beatles en Málaga junto a Álex Ferreira

RUSSIAN RED

Russian Red no para. Tras terminar la gira de presentación de su último disco, Fuerteventura, decide embarcarse con el patrocinio de San Miguel en el proyecto Russian Red&The Beatles, con el que recorrerá cinco ciudades españolas versionando a los míticos cuatro de Liverpool, con parada en Málaga el 27 de octubre. Y allí estuvimos nosotros para contarlo.

La madrileña nos daba cita en el Palacio de Ferias y Congresos – que no en el MAC – como habíamos leído en un principio. La nueva localización confundió a mucha gente que tardó en aterrizar, pero poco a poco la sala se fue llenando
con un ya ubicado público que esperaba expectante a Lourdes y los suyos. Éstos se hicieron de rogar, tardando en aparecer más de una hora tarde de la pactada, aunque se les perdona porque lo hicieron para esperar a los más rezagados.

Ya emplazado el personal, Lourdes Hernández saltó al escenario junto a sus compañeros en esta gira, el irremplazable Brian Hunt a la guitarra, el extrañamente peinado Juan Diego Gosálvez a la calabaza –perdón- batería y la sorpresa de la noche, el cantante Álex Ferreira al bajo, en medio de una nube de humo azul. Un escueto “buenas noches” y arrancaron sin más dilación haciéndose querer con Love Me Do, para engancharla a continuación con los acordes de You’ve Got to Hide Your Love Away, fabuloso tema con el que Russian Red pareció sentirse cómoda en el escenario.

También hubo un tiempo para realizar peticiones de canciones– porque las conocían todas de los Beatles, o eso decían- pero como suele pasar, cada cual tenía su propia favorita y terminaron tocando un poco la que les apeteció, es decir, la psicodélica Lucy In The Sky With Diamonds, del álbum Sgt. Pepper’s…., que todo hay que decirlo, resultó ser una de las mejores versiones. Las legendarias Nowhere Man y It’s Only Love vinieron a continuación y a pesar de no ser tampoco del Revolver, álbum en el que se anunciaba se centraría la gira, se agradecieron y Lourdes se animó a bailar con baqueta en mano. She Said, she said, animó el auditorio, en una versión también destacada del tema compuesto por Lennon, incluída -esta vez sí- en el Revolver. No podemos decir lo mismo de All My Loving, arriesgado tema que teníamos todos en nuestras mentes y que no logró despegar con la voz de Lourdes, aunque eso sí, es difícil destrozar por completo un tema como ese.

Para versionar Cry Baby Cry, Lourdes y Álex abandonaron el escenario para dejar a un discreto Brian a solas en el escenario, cobrando protagonismo y sorprendiendo a los presentes interpretando con muy buenas tablas la canción incluida en el White Album. El tipo, con sus gafas de pasta, flequillo y chaqueta al estilo inglés parecía un auténtico Beatle reencarnado y se hizo querer sin hacer grandes esfuerzos durante toda la noche. Ticket To Ride y Something sonaron a continuación e invitaron a ser coreadas por la multitud, antes de que la muy calmada Julia fuera cantada por Lourdes y Álex Ferreira a la vez, en uno de los momentos señalados de la noche.

Las muy aplaudidas I am only sleeping, A day In The Life y Til There Was You iban cerrando la primera parte de concierto, y la explosiva Come Together, la elegida para dejarnos buen sabor de boca con un Álex Ferreira que se lució cantándola y una Lourdes muy puesta a la batería, desbancando al del flequillo por una canción. De nuevo, difícil hacer algo malo con un tema de esa categoría.

El público quería más, y lo gritaba por los cuatro costados. Russian Red salió de nuevo dispuesta a satisfacer la aclamación popular y como no quedaban canciones de los Beatles – bromeó una Lourdes que trató de mostrarse cercana a su público, pero se quedó en el intento- tocó canciones propias que fueron también agradecidas por el púlpito. El tema que la madrileña compuso para la banda sonora de Habitación En Roma, Loving Strangers, abrió el telón, seguida por Fuerteventura, una de las más destacadas de su álbum homónimo. Pero por supuesto, la más celebrada fue Cigarettes que cantó junto a Brian, que hizo su última aparición estelar en un bonito contraste de voces.

El tema elegido para cerrar la noche fue Mi Canción 7, uno de los más rockeros de su último disco, que a golpe de percusión y luces, consiguieron decir adiós de forma contundente. Una Lourdes que por momentos se veía eléctrica y desatada.

Nos faltó Eleanor Rigby, pero a cada cual le quedaría la espina de ver versionada su propia canción de los de Liverpool. Eso sí, sorprendió que al final solo tocaran dos temas del Revolver, cuando se anunciaba más predilección por el séptimo álbum de los Beatles. La madrileña salió del paso, aunque apostar por los Beatles es apostar por caballo ganador, porque no hay una canción mala de ellos y el repertorio siempre satisface. El doble filo es que siempre tendremos en nuestras mentes resonando las voces de los ingleses y por eso hay que darle cierto mérito a Russian Red, que con su voz dulce y entonada les hizo su homenaje particular, demostrando una vez más la atemporalidad y versatilidad de los cuatro fantásticos.