Recital de piano con Regina Spektor

REGINA SPEKTOR

Lugar: Sala Razzmatazz, Barcelona.

Fecha: 10 de julio de 2012.

Fotos: Jordi Teixidó.

“Simplemente amo las canciones. Las amo porque ayudan a mi corazón. Me hacen feliz. Creo que todo lo que quiero hacer con mi música es escapar a otro lugar junto con mi gente. En ese sentido me siento muy afortunada porque cuando miro a mi público, no son solo un montón de chicos hipsters o rockeros. Es muy diverso y para mi eso es hermoso.”

Esta cita de la misma Regina Spektor sirve de buena introducción al concierto de ayer. Y es que inclasificable podría ser uno de los adjetivos que se pueden dedicar a esta artista. Su música es una mezcla de pop, folk, incluso hip hop… todo pasado por el filtro de cantautor y del piano. Así, en la sala Razzmatazz, se presentó con su inseparable instrumento y acompañada de banda de soporte. A priori nos podía parecer que no era el mejor local para programar a Regina, una sala industrial como la que nos encontrábamos, pero cuando empezó el concierto ya nos dimos cuenta que daba igual si era el Razzmatazz, el Sidecar, el Liceu o una parada de metro. Y esto sólo pasa cuando el artista que tenemos delante es muy grande.

Esta chica de origen ruso de 32 años afincada en Nueva York, ya tocaba el piano con 6 añitos gracias a un entorno familiar de músicos y ya entonces escuchaba a bandas como Queen o The Beatles para interesarse posteriormente por Tom Waits o Radiohead con el paso de los años. De esta mezcla de influencias y de la experiencia con las teclas ha salido una artista de pies a cabeza. Y no tenemos que olvidar su potencia vocal más que envidiable.

El concierto empezó con una tema cantando a capela por Regina,  Ain’t No Cover. Escasos dos minutos de canción que ya nos dejó clara su valía y, seguidamente, puso manos en el piano y siguió con The Calculation, la famosa On The Radio y Small Town Moon… Durante todo el concierto la ejecución y el sonido fueron perfectos, la artista pasaba de canciones intimistas a otras más bailables, cambiando de registro vocal sin problemas dentro de un mismo tema. Aparte de tener un carisma especial y mucha conexión con el público. Lo sé, lo sé… Me estoy fundiendo en alabanzas, pero es que no hay nada mejor que ir a un concierto y salir encantado y con la sensación de querer más (No por su duración, sino porque uno se podría estar horas escuchando). Y claro, es que hacer los bises con Us, Fidelity y Samson, te deja completamente desarmado, tratándose de temas de este calibre.

Así, fuimos testigos de una velada perfecta, con una intérprete perfecta. Regina Spektor está en ese grupo de pianistas que se han desmarcado por completo de la música clásica asociada a esta figura y se han ido por otros derroteros. Inevitable no acordarnos de los diez primeros años de la carrera de Tori Amos, cuando sacó sus primerizos y desgarradores discos, o de Amanda Palmer, también pianista y multiinstrumentista con un universo propio.

En todo caso, Spektor sigue también con su sonido y su manera característica de hacer música, completamente personal y fuera de todo tipo de convencionalismos, mezclando estilos y consiguiendo lo que le hace más feliz, tener una audiencia variopinta y fiel en sus conciertos, audiencia que esperemos que aumente con los años, porque se lo merece.

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