QUEENS OF THE STONE AGE – LIKE CLOCKWORK

El regreso de Josh Homme tras seis años sin material nuevo publicado trae consigo una gran noticia. A pesar de cambios de formación, discográfica (han cambiado Interscope por Matador) y colaboraciones varias, en algún caso sorprendentes (desde clásicos como Mark Lanegan al retorno de Nick Oliveri con el que se deben haber apaciguado los ánimos), siguen siendo la gran banda de stoner-rock que convenció a crítica y público con sus anteriores trabajos.

El disco comienza con Keep Your Eyes Peeled, la canción ideal para arrancar un disco y un concierto, en la que sonidos de cristales rotos avanzan la oscuridad del álbum. Primera colaboración del disco a cargo de Jake Shears, de Scissor Sisters, y como todas las demás, está perfectamente integrada en el sonido QOTSA, adaptándose los invitados a las canciones y no al revés.

Seguimos avanzando en el disco y encontramos I Sat By The Ocean, donde destaca una guitarra distorsionada para empezar el tema, y Smooth Sailing, donde J. Homme se luce más como vocalista, cambiando varias veces de registro.

The Vampyre Of Time And Memory y …Like Clockwork (que da nombre al disco), son las más calmadas y melancólicas. La voz de Homme es acompañada por un delicado piano y completada con un solo de guitarra hiriente.

Alex Turner toca la guitarra en el tema, If I Had a Tail. Es la devolución del favor que Homme les hizo a los Arctic Monkeys en forma de colaboración. My God Is The Sun es el primer single, y enseguida se ve porque entra a formar parte inmediatamente de los clásicos del grupo.

La furia se desata en Kalopsia, después de amagar con una balada. La mano de Trent Reznor se deja ver y podría ser perfectamente una canción de NIN. También es un tema inspirado en parte por Alex Turner, seguramente en alguna juerga durante la grabación de Am, último disco del grupo que lidera.

Con Fairweather Friends asistimos a la colaboración más sorprendente, nada más y nada menos que ¡Sir Elton John! Y aunque parezca increíble, sigue sin chirriar, y muy al contrario se convierte en uno de los pelotazos del álbum. En parte también por la batería de Dave Grohl, viejo conocido del grupo y uno de los tres baterías que participaron en la grabación.

Esperemos no tener que tardar mucho en volver a verlos en directo, porque el concierto del FIB supo a muy poco (fueron los que mejor sonaron de todo el festival). Y, de paso, estaría bien que en las giras por Europa los grupos tuvieran en cuenta a España e hicieran alguna paradita aquí.

Como resumen, se puede decir que cuando un grupo lleva siete discos en algo más de 15 años y, además, tardan 6 en publicar, pueden crearse dudas sobre su solidez, pero no basta más que una escucha para comprobar que QOTSA siguen siendo una de las grandes esperanzas del rock de nuestro tiempo.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

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