Posible traslado del FIB si sube el alquiler de los terrenos

POSIBLE TRASLADO DEL FIB SI SUBE EL ALQUILER DE LOS TERRENOS

Según la Diputación de Castellón, puede que el Festival Internacional de Benicàssim se traslade a otro lugar si no se llega a un acuerdo con los propietarios de los terrenos. Parece que éstos piden un 20% más de alquiler para la próxima edición, produciendo de este modo un gran disgusto a Vince Power, los actuales organizadores del FIB, ya que la de 2012 sería la edición número 18 y su intención es quedarse donde se ha celebrado hasta ahora, solamente separado de Benicàssim por la carretera 340 y muy cerca de sus estupendas playas. Sin embargo, han manifestado que si “la situación llega a ser insostenible” pensarían en otra ubicación, ya que hay varios interesados, como algunos cercanos a Barcelona, en que el FIB se traslade a sus tierras, incluso cediendo sus terrenos de modo gratuito.

La Diputación ha manifestado después de reunirse con los organizadores del FIB el pasado 18 de noviembre, que la intención de ambos es llegar a un acuerdo a largo plazo con los propietarios para no renovar el contrato de alquiler cada año y así evitar encontrarse con estas vicisitudes.

Por otra parte, la misma Diputación afirma que aporta 200.000 euros como parte de la cantidad donada por la Fundación de la Comunidad Valenciana “Costa Azahar Festivales”, la cual destina 719.000 euros al festival. Además, son varios los propietarios de los terrenos, lo cual complica aún más el asunto a tratar, pero el hecho de que aún falten muchos meses para la celebración del FIB es una ventaja, ya que piensan que les puede dar tiempo a solucionar esta complicación.

El Ayuntamiento de Benicàssim no ha querido hacer declaraciones al respecto, pero son de los más beneficiados por el mismo, ya que en una semana, las arcas de Benicàssim aumentan considerablemente.

Francamente incomprensible en estos tiempos de crisis que los propietarios se dediquen a regatear unos buenos ingresos. Al fin y al cabo, la costa mediterránea está llena de terrenos que se pueden adaptar y ofrecer una situación muy parecida a la de Benicàssim, aunque sería una pena. La tradición en estos asuntos hoy en día no pesa tanto como la economía.