NICK CAVE AND THE BAD SEEDS: The Road, to God Knows Where

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Ya se puede ver online la película que el director alemán Uli M Schueppel dedicó a Nick Cave and The Bad Seeds filmada a principios de los 90, justo con la salida del disco Henry’s Dream (1992). Esto quiere decir en el apogeo de salvajismo y rock primitivo que nos dio la banda, justo antes de hacer un giro hacia terrenos más melancólicos con la salida de Let Love In (1994), y con una formación diferente a la actual, sin Warren Ellis, pero con Blixa Bargeld, Kid Congo Powers y el importantísimo Mick Harvey.

El documental retrata 15 semanas de tour con la banda, y es un sincero fresco sobre la vida del músico, de ahí el nombre: THE ROAD, to God Knows Where. Horas y horas de carretera hacia la siguiente parada y el siguiente concierto. La relación entre los componentes, el backstage, las horas perdidas con las pruebas de sonido o los problemas con los promotores locales son plasmados tan reales como la vida misma. Y evidentemente también, la faceta más relajada de Nick Cave, que nos deja ver un poco de lo que hay tras su piel de lobo.

Para los amantes del formato físico, aún se puede encontrar en las tiendas dicho documental, que viene acompañado con un DVD de un directo: Live At Paradiso. Un documento de como eran las giras de clubs de esta banda en pleno crecimiento de su popularidad, vemos que su fuerza ya les viene de lejos, y que apostaban por un desenfreno en pos de la perfección musical que han logrado con los años. Como resultado, un adrenalítico concierto con algún que otro accidente y con los efectos de las drogas muy patentes.

En definitiva, una buena oportunidad para rescatar este documento esencial para los fans de la banda, quizás no tan interesante para los que no sean seguidores ya que se centra concretamente en los entresijos de ésta,  sin dar más información sobre el entorno o situar la acción en el tiempo. Aún así, el documental se considera que está entre los 20 de visión obligada para los fans de la música, seguramente por su visión sincera y sin más glamour del necesario; un trabajo de objetividad de manual. Muy recomendable.