martes, octubre 22, 2019

Maga hechizan Valencia con su directo

Noticias Maga hechizan Valencia con su directo

MAGA EN DIRECTO

Fecha: 17 de febrero del 2012

Lugar: La 3 (Valencia)

Cena antes de ir a ver a Maga. Y entran ellos por la puerta un ratillo antes de empezar. Mencionando nuestra web, les pido una pequeña entrevista, a lo cual se ofrecen encantados y que aparecerá por aquí dentro de poco.

 

Salen al escenario relajados y sonrientes dispuestos a empezar su actuación. Gente esperando con muchas ganas, ambiente un tanto fresco, bajas temperaturas por estos lares, y arrancan. Un mundo en un cuadrado de su primer disco Bidimensional (2001) para luego continuar con un repertorio centrado en su fantástico último disco Satie contra Gozilla (2011) con temas como Frío, Hagamos cuentas, De memoria o Antorcha humana, siendo el momento cumbre cuando tocaron, a mitad del concierto, El gran final, en la que Miguel Rivera, cantante, guitarra, letrista, gran parte de la esencia de Maga, explicó el origen del título del disco, con tintes oníricos y recónditos por aquí y un par de chistes por allá reforzando la complicidad que ya existía con el público. Aplauso, sonrisa, aplauso, sonrisa.

 

Misterio intrigante desde el principio: un individuo se pasea de aquí para allá entre el público, delante, detrás, al lado, para finalmente subir al escenario (¡ahhhh, claro!) y ajustar algunos cables y amplificadores. Sí, técnico de sonido cuyo trabajo es necesario mencionar, ya que fue impecable lo que sonaba, siendo sólo cuatro los músicos.

 

Entre otras cosas, estupendo bajo de Javier Vega, coautor de muchas de las canciones y parte de Sr. Chinarro. Magnífica batería la de David García y variado el papel de César Díaz, que toca tanto la guitarra como los teclados, de hecho, compartió con la extraordinaria voz de Miguel, uno de los momentos más remarcables del concierto: viajemos un poco en el tiempo, cuando salió Un lugar encendido, de El disco negro (2004). Cuando empiezan a sonar los acordes de la canción, lánguida y tranquila, las emociones salen a través de los poros de la piel, los ojos se cierran porque el cuerpo está colapsado sintiendo. Y el momento cumbre en el que se pronuncia el verso que la despide, César hace los coros que en la versión inicial cantó Paula Padilla, ese “respirar, sentir la lluvia, resbalar sobre la cama.” Sincera e inesperadamente, le queda genial.

 

Unas canciones más como Astrolabios, Piedraluna o La balsa y Miguel cambia de guitarra, la que tocaba con los bordes naranja por una negra geométrica y puntiaguda al más puro estilo heavy metal de los 80, y esto hace que alguien del público les grite “¡Cantad una de Slayer!”, provocando las risas tanto arriba como abajo del escenario y haciendo que siga la broma con un par de acordes.

 

Aparte de centrarse en su último disco, repasan su discografía completa con temas como Silencio, Hasta despertar, Sal y otras historias, de A la hora del Sol (2010), haciendo a todos los presentes revivir sus melodías y sus letras, cantadas de modo impecable por Miguel hasta llegar a los bises y qué corto ha sido, no, se nos ha hecho, que llevan un poco más de hora y media.

 

Firma y venta de discos, fans emocionados que salen totalmente satisfechos. Cierto que hablamos de un concierto inesperadamente escueto en cuanto a las luces y otros complementos de los que gran parte del público suele disfrutar mucho, pero agradable por lo que más pesa, la parte musical. Y por si eso fuera poco, la complicidad y simpatía de Maga. Encantadores porque encantaron al público, una gozada porque nos hicieron gozar y magia porque es lo que hacen en el plano musical: un truco. De Maga.