“Lost”, la serie que más adicciones produjo en el último decenio. Parte I

PERDIDOS

LOST, Perdidos

Serie

LOST es la madre del cordero, la serie de las series, la piedra angular del resurgir de este formato en nuestros televisores. Seguramente habréis escuchado afirmaciones similares e incluso más fervientes de las legiones de fans que ha cosechado esta serie en sus seis temporadas de vida.

Puede que ya no quede nadie en el planeta que todavía no se haya dejado enganchar por LOST y, de quedar alguien, muy probablemente no lo confiese abiertamene con tal de no pasar por el trago de las miradas atónitas de todos los que le rodeen en ese instante.

 

Por si acaso voy a intentar no desvelar datos capitales y estropear la trama de la que ha llegado a ser calificada como la “mejor serie de la historia”.

Un servidor no diría tanto. Yo pondría alguna que otra delante, pero ya os hablaré de ellas en otra ocasión. Lo que es innegable e irrefutable es la sorprendente facilidad con la que LOST se ha metido en el bolsillo a una mastodóntica audiencia a base de recuperar el espíritu de las series clásicas, enganchar al espectador capítulo tras capítulo.

 

Os pongo en situación. El vuelo 815 de Oceanic Airlines con destino Los Angeles y proveniente de Sidney se estrella en una remota isla desierta y deja un puñado de supervivientes incomunicados a la espera de que alguien los rescate. A priori diríamos que la idea no invita a pensar que pueda dar demasiado de sí. Una temporada, a lo sumo dos. Pues nada más lejos de la realidad, la isla está amenazada por algo desconocido que tumba las palmeras cuando sale a pasear. “El monstruo”, lo llamarán ellos. Pero no es lo único, una señal de socorro enviada desde dentro de la isla y que se repite en el tiempo desde hace 16 años, una escotilla cerrada a cal y canto que aparece en el suelo, un oso polar, un cable que sale del mar y se adentra en la selva ¿o viceversa?, extrañas visiones…nada mal para empezar, ¿no?.

 

Además de todos estos misterios “sobrenaturales” en mayor o menor medida, los personajes también se enfrentarán a situaciones absolutamente mundanas y lógicas como son el decidir un lider, la convivencia entre los grupúsculos que se iran formando o los secretos que tendrán unos para con otros a medida que sus verdaderas identidades y pasados se vayan poniendo sobre el tapete. Para mostrarnos esas personalidades, los guionistas tiran de flashback sobre todo en las tres primeras temporadas, donde se alternan en cada episodio los sucesos propios de la isla con recuerdos de cada uno de los miembros que tendrán un peso específico en la historia. Esos retales nos ayudarán a conocerles y entender mejor sus caracteres y por ende, el por qué de sus actos.

La semana que viene, Lost II