“Kick Ass” de Mark Millar y John Romita Jr.

KICK ASS

Kick Ass de Mark Millar y John Romita Jr.

Cómic

Editorial Panini, 2010

Kick Ass es un cómic que gusta y mucho pero que hay que abordar con ciertas recomendaciones. Para empezar Kick Ass es una oda a los amantes del cómic, un canto para quienes han crecido leyendo sobre trepamuros, mutantes, hombres que se disfrazan de ratas voladoras y similares; después es una obra fundamentalmente violenta y gamberra, si intentamos verla desde un punto de vista serio, podemos olvidarnos de disfrutarla; además, es una obra sin censura, sin trazos de corrección política, que no resistiría un análisis de moralidad aunque divertida, muy divertida.

Kick Ass trata de responder a una pregunta que todos los aficionados a los superhéroes se han hecho alguna vez: ¿y si tuviéramos superpoderes y saliéramos a la calle a repartir justicia?. Siguiendo la renacida línea de colocar a los superhéroes en un mundo real con consecuencias reales  (alcanzó su culmen con la obra maestra Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, que el autor de Kick Ass, Mark Millar, también utilizó en The Authority o que Garth Ennis lleva hasta el extremo en The Boys), Kick Ass da un paso más allá y coloca a superhéroes pero sin los poderes.

Kick Ass nos cuenta la historia de Dave Lizewski un chaval normal de un instituto norteamericano, huérfano de madre, y que es un apasionado de los cómics. Un día decide comprarse un disfraz y comenzar a deambular por las calles para repartir justicia. Al principio no consigue muy buenos resultados aunque poco después alcanza fama mundial. Entremedias conoce a Big Daddy y Hit Girl, padre e hija, dos ‘superhéroes’ muy serios empeñados en hacer caer el imperio mafioso de Johny G.

Gracias a la película que adaptó la obra, Kick Ass es probablemente la obra más conocida del guionista escocés Mark Millar (Civil War, Wanted, Nemesis). El guión cumple dos funciones: por un lado deconstruye el mundo superheroico y pone en evidencia todos sus clichés y tópicos, sirve de ácida crítica a una obsesión que en EEUU (bueno y aquí también en menor medida) se identifica con freaks y parias sociales (me remito al genial Seldom Cooper de The Big Bang Theory); y por otro, lado supone una alabanza con multitud de guiños y bromas que los amantes del género identifican rápidamente y buscan con avidez.  No hay que olvidar la constante en las obras de Millar: violencia gratuita y sin censura que no repele sino que supone uno de los atractivos de la novela gráfica.

En el dibujo no se arriesgó y se lo encargó a todo un referente en el mundo del cómic, uno de esos autores con los que no hay que mirar los títulos de crédito para saber de quien hablamos.  Formado en Marvel durante muchos años, Romita es el que mejor dibuja las mandíbulas cuadradas y los tíos cachas. Sin sorprender en su estilo más que depurado y profesional, el dibujante no falla a la hora de plasmar la mucha sangre que parece presente en casa viñeta, aparte de multitud de detalles.

Kick Ass es una obra polémica, de las que se puede alegar que caen precisamente en esa polémica para vender y que se hable de ella; pero también es divertida, muy divertida; al menos mucho mejor que la película.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10