HOT CHIP – A BATH FULL OF ECTASY

Cuatro años después de su Why Make Sense?, Hot Chip han vuelto a los estudios para trabajar en su séptimo álbum, Bath full of Ectasy. Como es habitual, los londineses siguen siendo sinónimo de alegría y diversión incluso cuando tratan asuntos delicados o espinosos, navegando en los aspectos más positivos y dejando que la música sea un arma para ahondar dentro de uno mismo y saque lo mejor, acabando en una gran fiesta, aunque con ciertos matices.

En palabras de la banda, el título de este séptimo (Bath full of Ectasy) álbum habla del éxtasis en el sentido eufórico de la felicidad de dejarte llevar y es cierto que muchos temas tienen ese aura que te atrapa para vivirla como una experiencia algo mística, en el interior de cada oyente.

La primera aproximación a este positivismo la encontramos ya en su portada, llena de color, además es la primera vez que han grabado un disco en varios sitios diferentes, y contaron con la colaboración del reconocido productor francés Philippe Zdar, fallecido recientemente.

Para adentrarnos en este éxtasis, empezamos con Melody Of Love que va in crescendo, con leves sintes y coros delicados hasta que el ritmo  se hace más palpable y bailable a partir del minuto 01:29. Con una base electrónica muy enriquecida, y toques disco y samples de gospel,  se echa de menos que rompa la canción y nos lleve a una locura fiestera, por otra parte se agradece disfrutar de ese juego de dobles voces, que dulcifica la canción y le aporta contenido.

Como cambio de tercio, tenemos Spell, empieza muy bien, con toques algo oscuros que se van disipando y vuelven en cada estrofa que se expanden en unos teclados que le confieren un toque muy bailable. Dando título al este séptimo trabajo, y con un mensaje esperanzador y positivo, Bathfull of Ectasy que abusa demasiado de la distorsión de voz.

En cambio con Echo encontramos una canción muy agradable de escuchar, con un ritmo constante pero que no cansa al oyente. Muy disco a partir del estribillo, con pausas muy acertadas que marcan mucho las pautas de este tema, teniendo que mencionar de nuevo esos fantásticos coros, es uno de los temas destacados de este álbum, como lo es también Hungry Child que nos atrapa desde el principio y nos va dejando miguitas de pan para que lleguemos a  encontrar un gran tema para bailar, con coros, a momentos muy góspel. Muy bailable, magnífico el trabajo de las voces y el de la instrumentación y es que cumple a la perfección su objetivo, ya que desde que rompe la canción el oyente no puede parar de bailar.  Canción bucle con la que descubres más matices y disfrutas más a cada vez.

Como ya os adelantábamos al principio de esta reseña, Bathfull of Ectasy tiene momentos introspectivos, y uno de ellos es Positive con atmósfera muy envolvente, muy adecuada para que el oyente se envuelva o viaje en su propio interior, gracias a esa musicalidad tan sensitiva. En palabras del propio Alexis, este tema habla de la percepción de la indigencia, la enfermedad, la necesidad por una comunidad, o la falta de gestos de amor. Es la canción de un corazón roto, con estos asuntos y una relación de fantasía como tema principal.

Otra veces nos envuelven de otras formas, en el caso de Why Does My Mind con la voz de Alexis. Un tema más lento y con tendencias más poperas que nos habla de la extraña manera en que trabaja la mente del líder de la banda.

Clear Blue Skies es una melodía más suave que contrasta con la seriedad y tono más oscuro en la voz del cantante muy acorde con la existencialidad y la búsqueda de significado que plantean aquí, en un universo tan enorme poder encontrar el amor, la felicidad, vivir con la soledad, el significado de lo que cada uno puede sentir.

Y con un cierre muy acertado, tenemos No God  ya que tiene todos los ingredientes para un gran fin de fiesta, fue escrita por Alexis y su suegra desde el punto de vista de un cantante de show de TV, dirigida más bien a una persona que a un Dios (como podría parecer por su título).

Este séptimo disco nos lleva a la luz a pesar de las adversidades (plasmadas en sus letras), gracias a una electrónica muy coral, relajada y esa mezcla con sonidos como el góspel, que por otra parte se deja bailar muy bien gracias a temazos como Hungry Child, Positive, Melody of Love o Eco aunque a veces se echa algo de menos que algunas canciones rompan de una forma más radical, que se dejen llevar ellos también algo más. También la introspección de la que hacen gala en este último trabajo ha dado lugar a temas más lentos,  no todo iba a ser baile.

7
7
Más de Cristina Roldán

Nace el Movistar Curious Fest, festival de la cultura musical

El próximo 29 de Septiembre arranca gracias a Artsy, la plataforma cultural...
Leer más