Himnos clásicos y nuevos temas para un conciertazo de Noel Gallagher

Noticias Himnos clásicos y nuevos temas para un conciertazo de Noel Gallagher

NOEL GALLAGHER

Fecha: 26 de noviembre de 2011

Lugar: La Riviera, Madrid

Foto: Paula S.

La Riviera era el lugar donde estar este sábado. Sí, también estaban los magníficos conciertos del Primavera Club, pero para los que crecimos y pasamos nuestra adolescencia con la música compuesta por Noel Gallagher para Oasis, era inconcebible perdernos su estreno en solitario en nuestro país. Y encima en una sala de tamaño medio, acostumbrados como estábamos hasta ahora, con su antigua banda, a verle en recintos como el Palacio de los Deportes (tanto el antiguo como el nuevo) o aquel concierto de sonido terrible hace ya unos cuantos años en la Cubierta de Leganés.

Y mucha otra gente pensó lo mismo, ya que no sólo La Riviera estaba a reventar, sino que hubo personas haciendo cola desde las 5 de la mañana para ser los primeros en acceder al recinto y poder verlo desde primerísima fila. Es lo que tiene. Tras casi veinte años en esto de la música, el mayor de los Gallagher sigue despertando incondicionales pasiones.

El concierto empezó con puntualidad británica y con toda una declaración de intenciones, ya que la primera canción fue (It’sGood) To Be Free, de la época con Oasis. ¿Todo un mensaje a su hermano menor y sus antiguos compañeros? Eso pareció. Tras Mucky Fingers, también de Oasis, comenzó la lista de temas de su debut en solitario, High Flying Birds. Se sucedieron Everybody’s on the Run, Dream On, If I Had A Gun, The Good Rebel, The Death of You and Me y Freaky Teeth. La única pega, un par de malentendidos con el encargado de rotar las guitarras e instrumentos entre canción y canción, pero perfecto por todo lo demás.

Pero entonces, Noel Gallagher decidió ponernos a todos los pelos de punta y la piel de gallina. ¿Por qué? Muy sencillo. Fue el turno de nada menos que dos interpretaciones distintas y muy personales de Wonderwall (un tema que nunca, nunca, pasará de moda) y Supersonic. Clasicazos que hicieron salir, em muchos de nosotros, al adolescente que éramos cuando las escuchamos la primera vez.

Ya habíamos llegado al ecuador del concierto con (I Wanna Live in a Dream in My) Record Machine, y Noel quiso ponerle un poquito de pimienta al derby madrileño que en esos momentos se jugaba en el Bernabéu dedicándole AKA…What A Life! a José Mourinho, del que es confeso admirador.

 

Talk Tonight y Half the World Away siguieron recordándonos sus tiempos en Oasis, aunque también hubo tiempo para Soldier Boys and Jesus Freaks, AKA…Broken Arrow y (Stranded On) The Wrong Beach antes de la pausa, tras la que volvería con artillería pesada.

 

Los bises fueron especialmente inolvidables para nuestra compañera Paula, quien estuvo horas esperando para hacerse un buen sitio, y a la que Noel Gallagher dedicó Little by Little. Después, dos fantásticos temazos para acabar el concierto: The Importance of Being Idle y otro de los grandes himnos por todos conocidos, Don’t Look Back In Anger. Increíble forma de terminar el concierto.

 

La verdad, se hizo algo raro ver a Noel en el escenario sin su hermano, tomando el rol protagonista en la totalidad del concierto y rodeado de músicos desconocidos, pero el resultado fue muy bueno. Ya contamos los días para su próxima actuación en Barcelona. Por supuesto, allí estaremos de nuevo.