viernes, noviembre 15, 2019

Foals desatan la locura en Barcelona

Noticias Foals desatan la locura en Barcelona

FECHA: 27 octubre 2012

LUGAR: Sala Razzmatazz (Barcelona)

A ver por dónde empiezo, Crazyminders… Voy a explicaros mi experiencia en el concierto de FOALS del pasado domingo 27 de octubre. Porque fue una EXPERIENCIA y de las más locas que he vivido en la sala Razzmatazz de Barcelona, que os aseguro han sido muchas. Que aquí una servidora ha visto y vivido muchas ‘cosas’ allí.

La verdad es que cometí la imprudencia de querer ver a los de Oxford en primeras filas, como los valientes (y algún hooligan también). Los que estuvieron allí, los atrevidos de las primeras filas, me entenderán que sobreviviera sólo a tres temas de la banda. Una no es muy fuerte y aguantar más igual hubiera sido una temeridad porque Yannis Philippakis y compañía hicieron no sólo bailar y vibrar a los allí presentes. Saltos y empujones fueron una constante desde que comenzó el concierto hasta que terminó y respirar (menos aún intentar sacar alguna foto) se hacía imposible en ocasiones. Así que una se marchó a las alturas para ver a vista de pájaro lo que sucedía. Y eso hizo que me llevara una agradable sorpresa más adelante.

La banda abrió fuego con el primer tema de su último disco: Prelude. Una bomba de relojería que hizo estallar la euforia y que siguió con Total Life Forever de su segundo trabajo. No faltaron temas de su primer y brillante disco, como Olympic Airways, coreado por TODOS los allí presentes. Así, entrelazando temas, FOALS, más salvajes que nunca, retomaron su último disco y sonó My Number y Providence, aprovechado por Philippakis para lanzarse al público, sin dejar su guitarra, para deleite de muchos/as. Yannis estaba entregadísimo a la causa y brilló como nunca. Pequeño pero matón, el griego dejó la ferocidad a un lado, sólo por un momento, los minutos que dura la exquisita Late Night. Momento de sosiego y delicadeza. Tras ésta, Milk & Black Spiders y no podía faltar a la cita su emocionante Spanish Sahara.

Tras esta canción llegaba la recta final y con ella el éxtasis colectivo. Para ello, desempolvaron temas de su primer disco como Red Socks Pugie o Electric Bloom. Eléctrico como nunca porque con él se desataba, de nuevo, el ‘huracán Philippakis’. Este pequeño gran hombre trepó hasta el primer piso de la sala Razzmatazz para encontrar un lugar por el que lanzarse de nuevo al público. Y amigos, aquí una desde las alturas pudo presenciar muy de cerca lo más loco que he visto nunca en esta sala.

Tras ello, y con las rodillas temblando todavía por el impacto, llegaron tres bises como tres soles: Hummer, semilla primigenia de la banda que ha crecido bien frondosa dando sus correspondientes frutos. Un explosivo Inhaler y como colofón Two Steps, Twice.

Arrolladores, como un autentico ciclón, los de Oxford se marcharon dejando sin aliento a todos los allí presentes. Sin aliento, temblando, pero dejando claro que son una de las bandas más imponentes y poderosas en directo que existen.