Fiona Apple – The Idler Wheel

Se dio a conocer al gran público por una lenta, lentísima, tediosa y casi sin espíritu versión del Across de Universe de los Beatles con la que nos engañó como a chinches porque ella es mucho más que eso. Fiona Apple es una artista en toda la amplitud de la palabra: solitaria, insegura, melancólica, reservada, introvertida, llena de talento y un tanto perturbada, características éstas que trascienden a su trabajo, haciendo de cada álbum una pieza única.

Largos períodos de espera entre sus discos los hacen aún más ansiados y es que un buen producto necesita tiempo. Lejos de la imagen mediática de la mayoría de cantantes o grupos contemporáneos que abarrotan las portadas de las revistas de papel cuché, la cantante huye de la publicidad, de las verbenas comerciales y de los flashes. Su música no lo necesita; vende por lo que es. Un estilo genuino y una voz personal, cálida, sensual, en ocasiones incluso agresiva, son las particularidades más destacables de esta neoyorquina que antepone la calidad a las ventas. Una mezcla entre la Camille más genuina y la Aimée Mann más melancólica.

Siete años que parecen décadas separan su anterior Extraordinary Machine de este The Idler Wheel Is Wiser Than the Driver of the Screw and Whipping Cords Will Serve You More Than Ropes Will Ever Do, acortado en The Idler Wheel… No es la primera vez que Fiona lanza extraños guiños a través de los títulos: When the Pawn Hits the Conflicts He Thinks Like a King What He Knows Throws the Blows When He Goes to the Fight and He’ll Win the Whole Thing ‘Fore He Enters the Ring There’s No Body to Batter When Your Mind Is Your Might So When You Go Solo, You Hold Your Own Hand and Remember That Depth Is the Greatest of Heights and If You Know Where You Stand, Then You Know Where to Land and If You Fall It Won’t Matter, Cuz You’ll Know That You’re Right fue el de su segundo álbum y más perfecto hasta la fecha –reducido a When the Pawn…–.

En casi una hora, la también compositora y pianista nos entrega un pedacito de alma en cada tema. El disco comienza con Every Single Night, una especie de balada con la que Fiona se va haciendo fuerte y coge confianza para acabar afianzándose en Daredevil. Con Valentine llega una calma momentánea para, poco a poco, ir inundándonos con las melodías enigmáticas e irregulares de Jonathan y Left Alone. Werewolf la estabiliza de nuevo, al menos en parte, y Periphery nos devuelve a una realidad que la hará enfadar parcialmente en Regret. Poco a poco, Anything We Want sirve de pacífica transición hacia Hot Knife que, junto con Largo, sirven de turbador final. Todo un tiovivo de sentimientos y emociones que trascienden de su estado anímico a través de un hilo conductor compuesto por once temas.

Fiona Apple es así, una macedonia de estados de ánimo profundos y contagiosos para los que no se necesita medicación. Ojalá todas las enfermedades fueran así.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

Síguenos en Facebook: