Entrevista Crazyminds con…The Pains of Being Pure at Heart

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART

Hoy comienza en el Matadero de Madrid el festival Día de la Música y, sin duda alguna, uno de los platos fuertes es la actuación de The Pains of Being Pure At Heart. Los neoyorquinos presentarán su segundo trabajo, Belong, en nuestro país, como comienzo de una gira veraniega que les llevará por varios festivales españoles. Aquí está lo que nos han contado.
CRAZYMINDS: Como grupo podríamos decir que, a diferencia de otros, sois jóvenes y de trayectoria ‘corta’ pero, eso sí, tanto o más exitosa que la de grupos que llevan más tiempo ‘en la carretera’. ¿Cómo habéis vivido el éxito? ¿Os esperabais que de haber nacido casi por casualidad, en la fiesta de cumpleaños de Peggy (Teclados/voz), llegaríais a llenar salas y a agotar entradas?

Kip Berman (voz y guitarra): No, realmente no me podría haber imaginado algo así, pero creo que es bueno que no lo hiciésemos. Si hubiéramos formado el grupo con el propósito de triunfar, nuestra música se habría transformado de forma poco natural por esa ambición.

¿Cómo nació precisamente: The Pains Of Being Pure at Heart? ¿Cuál es el momento en que decidís que lo que pasó en ese cumpleaños no debía quedarse en una mera anécdota?

K: Compuse algunas canciones e invité a mis amigos, Alex y Peggy, a tocarlas. Afortunadamente dijeron que sí y afortunadamente reemplazamos la caja de ritmos por con mi compañero de habitación Kurt unos meses después.

La experiencia inicial de tocar las canciones que habíamos compuesto delante de gente era realmente genial y estimulante. Después de eso, nunca se nos pasó por la cabeza otra opción que no fuese continuar. No fue hasta unos 2 años después que decidimos intentar dedicarnos a la música a tiempo completo como banda, fue algo así como un salto de fe ya que nuestro primer disco acababa de ser publicado. Pero nada en la vida que merezca la pena llega sin tomar algún riesgo. Prefiero fallar mientras trato de conseguir algo que me encanta que vivir en un estado de perpetua indiferencia.

C: ¿Echáis algo de menos de esa época antes de ser TPOBPAH? ¿Qué es lo que más os gusta de vuestra vida como músicos de éxito y lo que menos?

K: Honestamente, la mayor parte del tiempo estoy en un estado de satisfacción como nunca antes en mi vida. Si no estuviese en The Pains of Being Pure at Heart, no sé qué haría. No tengo más intereses que éste, esto es realmente todo lo que quiero. Aparte de cosas obvias como mi madre, no puedo pensar en nada más que me importe tanto como esta banda. No lo cambiaría por nada.

C: Cuando os comparan con grupos de la talla de My Bloody Valentine u otros de tal magnitud, ¿qué y cómo os sentís?

K: Es siempre halagador el ser comparados con bandas tan icónicas e increíbles como éstas. Nos honra ser mencionados a la vez que ellos, aunque las ideas y experiencias que han dado forma a nuestra música sean únicas en nuestras vidas.

C: Y siguiendo esa línea, ¿qué grupos escucháis? ¿Cuáles os han influido?

K: Me encantan Felt, The Velvet Underground, Teenage Fanclub, The Pastels, My Favorite, The Ramones y Exploding Hearts, entre otros. Pero hablando de influencias, no sé si hay alguna banda en particular, sino más bien un sentido de absoluta inmediatez en la música y de cierta perversión en las letras. Me gusta la idea de realizar canciones pop bellas pero extrañas.

C: Os tildan de ser un grupo que quiere recuperar el sonido de los noventa. ¿Sois musicalmente nostálgicos? ¿Escucháis a grupos de antes? ¿Que opináis de la escena musical actual?

K: Es divertido, porque la gente también decía lo mismo sobre nosotros y los 80. Realmente, no tenemos una afinidad determinada hacia una década en particular o sentimiento alguno de nostalgia. Para nosotros, lo que define la música que amamos no es que venga de época determinada, sino que sobreviva a esa época. Queremos escribir el tipo de canciones que suenen bien dentro de 10 años, no el tipo de las que suenan como si fueran buenas hace 10 años.

Sobre la escena musical actual, creo que es magnífica, pero cada era en los últimos 50 años ha tenido tantas grandes bandas que parece inútil decir que un momento de la historia ha sido mejor que otro. Me alegra que la tecnología haya permitido a más bandas llegar a hacer su música accesible, independientemente de su presupuesto para grabación. Creo que ahora existen más bandas a las que puedes escuchar que en cualquier otro momento de la historia.

C: Supongo que todo lo cosechado los años anteriores ha influido de alguna manera en vuestro segundo disco Belong. ¿Cómo nacen las canciones que componen este segundo disco?

K: Fueron compuestas desde una posición de inseguridad y mucha agitación. Muchas fueron escritas en el periodo cuando nuestro primer álbum ya estaba terminado pero aún no había sido publicado. Su origen viene prácticamente del pensamiento de que el primer disco iba a ser inadecuado, que no iba a expresar la idea completa de lo que nuestra banda significa.

Después, con la elevación de nuestra existencia y la oportunidad de hacer gira constantemente tras la publicación del disco, tuvimos un sentimiento de incertidumbre sobre cuál era nuestro lugar en el mundo. ¿Íbamos a ser una banda que buscase el reconocimiento universal o volveríamos a contentarnos como una identidad de pequeña banda de culto?

Todavía no conozco la respuesta, ya que estamos contentos dejando nuestras contradicciones aparte y permitiendo que sean otros quienes las revisen.

C: ¿Habéis querido cambiar algo con respecto a vuestro primer disco? ¿Qué buscabais en Belong?

K: Creo que la mayoría de lo que nos hizo querer tocar música se ha mantenido en cada uno de los lanzamientos que hemos hecho, desde nuestro primer EP a nuestro disco de debut al EP Higher Than the Stars y hasta llegar a Belong. Pero, al mismo tiempo, hemos intentado mejorar en cada publicación. Sin duda, esa es la ambición de muchas bandas, mejorar al mismo tiempo que siguen respetando sus valores originales. Para Belong quisimos crear un sentimiento de inmediatez y alargar el impacto emocional de las canciones.

Mientras el primer disco era líricamente reflexivo y musicalmente opaco en muchas ocasiones, queríamos buscar un sentido del presente más absoluto y empujar nuestro sonido y letras hasta crear una experiencia que pareciese intuitivamente llena de significado sin tener siquiera que pensar por qué o el qué de la cuestión; crear el sentimiento de que estas canciones ya tienen sentido incluso antes de que te sientes y tú mismo les busques ese sentido.

C: ¿Cómo es vuestro proceso de elaborar las canciones? Porque sí es cierto que vuestro sonido es verdaderamente alegre, pero en vuestras letras reflejáis sentimientos que no lo son tanto. ¿Qué os inspira?

K: Principalmente escribo sobre las cosas que me vienen en el momento de componer. Es difícil de explicar, pero es como cuando no puedes decidir lo que vas a soñar. Simplemente, acabas por soñar con las cosas que deseas o las cosas que te preocupan.

C:  Precisamente, antes mencionábamos a My Bloody Valentine, con quienes se os compara a veces, y precisamente con ellos compartís a uno de los productores más importante del rock alternativo, Alan Moulder, que ha trabajado además con Jesus and Mary Chain o Smashing Pumpkins, entre otros. Él y Flood os han ayudado en este nuevo trabajo también a vosotros. ¿Cómo ha sido tenerlos a vuestra disposición y que os han aportado al nuevo disco?

K: Fue maravilloso y nos proporcionaron mucha experiencia, conocimiento y ánimo. Son absolutamente legendarios, pero también muy amables y con los pies en la tierra. Creo que teníamos una idea muy explícita de la forma en la que queríamos hacer sonar este disco, pero desde luego que no podríamos haberlo hecho nosotros solos, al igual que en el primer disco confiamos en la experiencia en la mezcla de Archie Moore (Black Tambourine, Velocity Girl). Fue una gran oportunidad de tener a dos personas extremadamente sabias y preparadas permitiéndonos alcanzar nuestras metas sobre el sonido de  nuestras canciones.

C: Da la sensación de que cuidáis mucho vuestra imagen, en general. La portada de vuestros discos, los videoclips, etc. ¿Es así? ¿En qué medida participáis en ello?

K: No puedo apuntarme el crédito por ello, aunque me preocupe mucho por ciertos aspectos. Sí estoy muy involucrado en las decisiones del diseño de los álbumes, porque es uno de los aspectos visuales más importantes para una banda. En este último disco hemos trabajado con un joven artista llamado Winston Chmielinski (Www.wi-ch.com) y en el álbum y EP anterior usamos fotografías de Kendra Rutledge.

En cuanto a las fotos de la banda, me gusta mucho la fotografía de Pavla Kopecna. Siempre estamos agradecidos de trabajar con ella, ya que no parecemos tan cool de forma natural y aún así ella siempre encuentra la forma de transmitir la esencia de nuestra música de formas que no siempre podemos visualizar.

En cuanto a los videos, hay varios niveles de participación y éxito en ese formato. A todos nos encanta el video de Heart in Your Heartbreak en el que Peggy trabajó sin descanso. Me encantan los videos que hicimos con nuestro querido amigo Art Boonparn (Everything With You, Young Adult Friction). No tenemos experiencia con temas de video, pero creo que hemos aprendido ya que nos hemos dado cuenta de que los resultados que más nos gustan nos aquellos en los que más hemos participado.

C: Este verano os tendremos frecuentemente en nuestro país. No es la primera vez que venís a visitarnos, todo lo contrario, os prodigáis bastante y es de agradecer. Ahora la gira que se os presenta por delante en tierras españolas es larga. Cada vez tenéis más fans en nuestro país. Es un hecho. ¿Sois conscientes de ello?  ¿Cómo lo afrontáis la gira por tierras españolas? ¿Qué vamos a poder ver en vuestros directos?

K: España es probablemente nuestro lugar favorito para ir de gira después de Estados Unidos, ya que la respuesta del público y la capacidad de volver una y otra vez es siempre magnífica. Estamos extremadamente agradecidos de que a la gente le guste nuestra música y venga a vernos, ¡siempre nos hace sentir genial!

C: Hoy tocáis en el Día de la Música en Madrid. ¿Qué podemos esperar de este concierto?

K: La gente ya sabe que salimos a tocar nuestras canciones lo mejor que podemos. No tenemos ningún truco, sólo intentamos hacer la mejor actuación que podamos.

C: ¿Qué es lo que más os gusta de España?

K: La gente. Saben un montón sobre buena música, pero sin ser pretenciosos o superficiales. Al menos en nuestra experiencia, la gente es muy moderna sin actuar de modo snob, y eso nos gusta. Además, ¡nos encanta salir con la gente después de los conciertos a beber calimotxo!

C:  ¿Habéis escuchado alguna banda española que os haya gustado?

K: Somos fans de Aias, de Barcelona. Hace tiempo escuchaba un montón a Le Mans, así como algunos singles de Nothing (http://youtu.be/0zVBQL_f9gM ). Asimismo, Elefant Records es un fantástico sello español con mucha reputación internacional y he disfrutado con muchos de sus lanzamientos desde hace años.

C: Ya para terminar. ¿Algún concierto que recordéis como especial?

K: Belle and Sebastian el 11 de septiembre de 2001 en Portland, Estados Unidos. Son una de mis bandas favoritas y poder verles aquel día después de tanta locura fue como una afirmación de la vida, como si todo fuese a salir bien.

C: ¿Algún sueño por cumplir? ¿Dónde os gustaría tocar o con quien?

K: Simplemente estar en esta banda es un sueño hecho realidad, ¿quién podría pedir más?

C: Y después de tanta gira y vida en la carretera ¿os seguís llevando bien y siendo tan amigos como al principio? ¿Podemos estar tranquilos y tendremos TPOBPAH para rato?

K: (Utilizando la letras de su canción Come Saturday) “I can’t see into the sunset, all I know is that we’re perfect right now.” (No puedo mirar más allá de la puesta de sol, todo lo que sé es que estamos perfectamente ahora mismo”.

Escrito por
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