El cierre de Megaupload provoca el efecto dominó

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MEGAUPLOAD

Tras el cierre de Megaupload, el terror se ha extendido por la red entre otros proveedores que ofrecen (u ofrecían) servicios similares. Nada como pegar al más grande del patio para que los demás te tengan miedo. Por las reacciones que se están dando en la red, se puede decir que el cerrojazo a Megaupload ha conseguido el efecto deseado.

Ejemplos de la reacción en cadena que se está produciendo son Fileserve, que ha dejado de ofrecer remuneración a los usuarios más activos a la hora de subir contenidos además de hacer desaparecer gran cantidad de sus archivos disponibles. Uploaded.to ha vetado el acceso a los internautas estadounidenses, una postura que resulta al menos sorprendente por el riesgo que entraña ponerse a malas con papá. Rapidshare se ha apresurado a recalcar que no deben ser metidos en el mismo saco puesto que carecían de programa de recompensas para los usuarios. Los suizos también han hecho hincapié en la transparencia que han mantenido en materia de información corporativa, estando siempre disponible para ser consultada. En general, multitud de sitios dedicados al alojamiento de archivos están desmantelando sus webs a la espera de valorar el discurrir de los acontecimientos en próximas fechas.
Pero no solo este tipo de páginas están en el punto de mira de la “justicia”. Las páginas que ofrecen enlaces a esos contenidos también son susceptibles de incurrir en la ilegalidad. Sitios web como Series Yonkis o Taringa (esta última con miles de millones de visitas a sus espaldas) podrían ser cerradas por su supuesta relación con Megaupload. Ambas se defienden alegando no tener ningún tipo de vinculación con el gigante caído y argumentando que el mostrar un enlace a terceros no implica que el contenido de estos viole los derechos de autor. El hecho de que alojar enlaces a contenidos externos sea merecedor de un castigo nos abre una interesante pregunta. ¿Debe entonces ser cerrado Google puesto que aloja a las páginas que a su vez alojan los enlaces? ¿Hasta dónde seguimos abriendo Matrioskas? ¿Dónde ponemos el límite?.
A pesar del duro golpe asestado a las descargas directas y las muchas dudas éticas que nos ha dejado, los internautas no creen que todo haya acabado. El P2P puede renacer de sus cenizas y programas como Emule, Kazaa, Ares y Bit-torrent volver a ocupar el trono que en su día tuvieron. Mucha gente nunca dejó de usarlos y los utilizaba como complemento a las descargas directas, otros casi ya ni se acordaban de ellos, pero en los últimos días sus nombres vuelven a sonar con más fuerza que nunca. ¿Recordáis el cierre de Napster? Todo parecía perdido y acabó siendo el principio de una nueva era en lo que a compartir archivos se refiere. Puede que el cierre de Megaupload nos haga retroceder unos años y volver a sentarnos a mirar cómo baja la mula (el efecto pecera lo llamo yo), pero también puede que ponga en la palestra nuevas alternativas que, quién sabe, hasta mejoren lo presente…