Doctor Music cumple 30 añazos

En los años noventa, cuando la mayoría de los que escribimos y leemos noticias musicales en cualquier web no habíamos cumplido los quince, había un mundo oscuro de mayores que no llegaban a la edad adulta. Era un mundo de secretos ocultos en noches largas que nunca viviríamos, tiendas de campaña ocupadas por otros y reportajes en El País de las Tentaciones. Hablo del Dr Music Festival.

A finales de 2011, cuando recordaba que un evento “anterior al Festimad” teñía de rock la escena española, probé suerte en la web. Google –Chrome- y Dr Music Festival. En efecto, me topé con esta página. Reconstruía, sin saberlo, una historia no vivida, pero como soy tan asiduo a la ficción lo veía y recordaba mejor que si lo hubiera vivido. Una mujer que ahora tiene 43 años me dice: “no sé por qué no fui al Dr Music con lo que me gusta Bowie”. Más tarde revisaremos distintas partes de las cuatro ediciones de este festival.

Pero antes tenemos que contar que la historia comenzó en el año del mundial de España. Febrero de 1982 fue el mes de la formación de Dr Music, la promotora que celebra su treinta aniversario. Los heavys Obús y los franceses Starshooter fueron las bandas encargadas de inaugurar una dilatada trayectoria profesional que llega hasta nuestros días. Fundada por el catalán Neo Sala, la promotora fue creciendo hasta que cinco años más tarde –hablamos de 1987- la gran Tina Turner eligió al equipo de Dr Music para la organización de una gran gira en España. Tras ella llegaron Michael Jackson, Withney Houston –fallecida la semana pasada- y Dire Straits.

En estos treinta años, la lista de artistas es larga: Bruce Springsteen, U2, Paul McCartney, Leonard Cohen, Pink Floyd, Bon Jovi, Red Hot Chili Peppers, R.E.M., Eminem, Kings of Leon, Radiohead, Justin Bieber, Britney Spears, Beyoncé y The Black Eyed Peas, todos ellos dentro de una serie de más de 2.000 eventos. Pero aún hay más. Y es aquí donde me gustaría invitar a la reflexión.

Hoy resultan una bomba informativa la presencia de Pulp o The Cure en festivales como el SOS o el Primavera Sound, pero ciertos aspectos de esta base fueron sentados por Dr Music. Inmediatamente identificados el festival que organizaba la promotora con esa vaca que hacía de imagen. Su acierto consistió en que se marcaron varios tantos. Ya que, marcada la pauta, hechos los contactos, ¿qué mejor manera de combinarlos que organizando un evento imposible con un cartel ideal?

Antes, los festivales tal y como los conocemos en España, eran distintos: no había muchos. Benicássim había comenzado un año antes en un polideportivo municipal. Nos sorprendemos, y llega la polémica, cuando el Primavera incluye a Napalm Death en su programación –algo que ya hizo el Dr Music Festival en 1998-. Además, 1998 fue un año en el que el cartel era variado y muy completo. Tocaron entre otros Bob Dylan, Deep Purple, Los fresones rebeldes, Undrop, Love of Lesbian, Iggy Pop, Pulp, Barricada, Nosötrash, Rosendo, Nick Cave o The Corrs…eclecticismo a más no poder.

En 1996 el festival había sentado las bases de esta heterogeneidad –el elemento común es la calidad musical-, y vemos un a un Manolo Kabezabolo junto a David Bowie o Lou Reed, unos Suede al lado de Moby, Chucho o Penélope Trip, o Blur, Patty Smith y Bad Religion.

Entre medias brillan Alice Cooper, David Byrne, Steve Winwood, Ani DiFranco, Piratas, La Buena vida, Placebo, Def Con Dos, Echo and the Bunnymen, Gary Moore o Rage against the Machine, participantes todos ellos en la edición del año 1997.

Totalmente apartado de esas clasificaciones categóricas –elementos estancos-, el festival supo mantenerse, y en el año 2000 –no hubo edición en 1999- Beck, Dover, Fangoria, Hamlet, La habitación roja, de nuevo Lou Reed, Molotov, Muse, Paul Weller, Pixies, Pet Shop Boys o Rinoçerose fueron testigos de todo un despliegue artístico en los albores del siglo XXI.

Ciertas bases sentó este macrofestival, que se celebró en Pirineos en sus tres primeras ediciones y en Asturias en la cuarta y última. En la actualidad, y desde hace dos o tres años, nuestro país vive la fiebre de los festivales: hay muchos más que nunca. Esto, sin duda, es un motivo de alegría. Lo que no lo es tanto es la calidad de una programación que, salvando dos o tres eventos, se vuelve aburrida y monótona. El cartel, en muchos casos, es un calco del festival que se ha celebrado el fin de semana anterior. Los grupos grandes –dos o tres, cinco como mucho- se anuncian como si el descubrimiento de un nuevo continente se tratara.

Tres años después de la edición del 2000, la promotora hacía una intentona con Metallica, Evanescence, Zwan, Tricky, Sôber, Stone Sour, InMe, Mucho Muchacho, Aina y David Holmes & Pablo Psychonaut como protagonistas del Doctor Music Day 2003, celebrado en Barcelona.

Otros tantos que se apunta la promotora son los conciertos  del Camp Nou de Barcelona con los que U2 y Bruce Springsteen agotaron entradas en el año 2005, o la celebración, en 2008, del festival Doctor Loft 05:00, con R.E.M., Iggy Pop o The Gossip como cabezas de cartel.

Cumplen 30 años como promotora, y las cosas no parecen haberle ido nada mal a Neo Sala y los suyos. Y no solo por la variedad de grupos a los que montan conciertos y giras, sino sobre todo, y esto puede comprobarse mirando la programación de los festivales que organizaron, creando algo que a veces parece imposible: un cartel difícilmente superable y con muchos de los nombres que tendría ese “cartel imposible” por el que siempre se pregunta a músicos y periodistas.