miércoles, octubre 23, 2019

Crónica: Así fue nuestro paso por Tomavistas 2018

Noticias Crónica: Así fue nuestro paso por Tomavistas 2018

Dos días de música en uno de los parques urbanos más interesantes de Madrid. Os lo contamos todo…

Un viernes con lluvia, Belako, Ride, Django Django o La Casa Azul

Primer día del festival y pese a haber estado lloviendo por la mañana, las predicciones meteorológicas daban cielo despejado por la tarde. Tras ponerme la pulsera, di una vuelta para orientarme y llegué a la zona del escenario principal, el cual se iba llenando tímidamente para la primera actuación de la jornada, la de Él Mató a Un Policía Motorizado. Comenzando con El Tesoro, los fans entregados cantaron la canción al unísono del grupo. Y esto mismo hizo que los asistentes que estaban en el anfiteatro bajasen al escenario para llenarlo desde la primera canción. El concierto siguió un buen directo y sonido desde el Four Roses Bourbon, y lo que parecía un simple chispeo, se convirtió en diluvio. Aun así los fans más entregados resistieron al chaparrón y lo dieron todo en canciones como Yoni B, entre ellos una servidora. Uno de los momentos más memorables del viernes sin ninguna duda.

Al finalizar los de La Plata fue cuando me di cuenta de la cantidad considerable de lluvia que estaba cayendo. Los asistentes se refugiaban donde podían. Consejo: las mesas de picnic pueden agruparse para formar un pequeño refugio. Al no existir ninguna zona en el parque con carpa o similar y la prohibición del uso del paraguas, parte del público salió del recinto y otros encontraron un pequeño cobijo entre las barras de bebida.

En mi ruta hacia el Escenario Tomavistas intentando llegar al concierto de Iseo con el suelo embarrado, escuché de pasada a una joven comentar con su grupo: “¿Y los que venido solo a Iseo qué? Vámonos al hotel”. El concierto de los de Navarra había sido cancelado, tal y como apuntaban las pantallas.

Después de la tormenta llegó la tempestad. Los norteamericanos Superchunk trasladaron un ambiente de indie rock de los 90 en todo el parque. La energía volvía al Tierno Galván y el entusiasmo de los seguidores se hizo notar en temas como Erasure, de su nuevo trabajo What a Time To Be Alive.

Belako. ¿Qué decir de ellos? Es uno de esos grupos con los que disfrutas todo el concierto. El escenario secundario se llenó. Con Over The Edge, Cris dedicó unas palabras a la canción hacia la violencia de género. Lo que más idolatro de Belako es la cercanía que transmite y quizás eso es lo que gusta a la gente.

Ride era una de las actuaciones más esperadas de la noche. Pioneros del showgaze en Inglaterra, los de Oxford demostraron que no pasan los años por ellos, a pesar que lleven en el mundillo 30 años. Y cerraron con un clásico como es el de Drive Blind.

El concierto de Javiera Mena empezó con contratiempos técnicos. Pero se solucionó rápido y el electropop de la chilena electrizó a los seguidores con temas feministas como es el de Espejo o La Carretera. El único punto flaco en la función fue la clara falta de volumen que supongo que no llegó a las últimas filas.

Vuelta al escenario principal con Django Django. Concierto repleto desde el escenario hasta las últimas filas del anfiteatro cercanas a las barras de bebida. Conexión de temas antiguos con los nuevos. Lo único que me pareció, viendo el show desde la distancia, es que a pesar de la multitud de asistentes, todos estaban parados como si de una misa se tratara. Ni saltos, ni manos en alto, ni acompañamientos vocales de las canciones, a pesar de sonar canciones como In Your Beat.

Llegaron los gallegos Novedades Carminha en el escenario Tomavistas, algo que a mi parecer quedó pequeño debido a la gran cantidad de asistentes, quienes llegaban hasta el pasillo de los food trucks sin poder ver nada. El público disfrutó durante todo el concierto. Y el culmen de ese gozo fue el gran pogo del final, pogo en el que Carlos Pereiro, más conocido como Carlangas aprovechó para soltar un rifirrafe sin ninguna mala intención: “A ver qué hacen Los Planetas mañana, ¿eh?

La Casa Azul o la razón por la que miles de personas aguantaron la lluvia. Algo que agradeció Guille Milkyway. Como era de esperar, el concierto no defraudó a nadie. Coreando himnos como Podría Ser Peor o Superguay, mereció la pena sobrevivir a la tormenta. Y cómo no, para cerrar la fiesta y el primer día de festival sonó La Revolución Sexual.

 

Sábado: Vuelve el sol y Los Planetas, The Jesus & Mary Chain y compañía se imponen al fútbol

Segunda jornada y esta vez el sol relucía en el Tierno Galván. Vuelta al parque y aún no me había recuperado de los conciertazos del viernes. Me perdí Texxcoco y Chlöe’s Clue, pero debía descansar los pies molidos.

Uno de los grupos más esperados del mediodía era La Bien Querida. Tras un retraso técnico de media hora, comenzó la sensacional sesión de Ana Fernández-Villaverde. En Recompensarte todos los asistentes ansiábamos colaboración de Jota (cosa que pasó por la noche cuando Ana tocó con Los Planetas). Si bien en temas como Dinamita o De Momento Abril el público cantó al unísono, de nuevo en las últimas filas del escenario la música careció de baja acústica. Aun así la voz de Ana nos eclipsó a todos.

De Tulsa poco tengo que decir. Me faltó Algo ha cambiado para Siempre, pero ese vacío lo cubrió Oda al Amor Efímero.

Kokoshca es uno de esos grupos que están muy infravalorados a mi parecer. A los de Pamplona se les quedó pequeño el escenario Tomavistas a pesar de ser la hora de la siesta. ¿Quién dijo que no puede haber fiesta tan temprano? Algo que demostraron con sus guitarreos. No faltaron temas del último trabajo como Consentido y otros más antiguos como Volveré.

En Altin Gün tuve la misma sensación que Django Django el día anterior. A pesar que el grupo tenía buen directo con ese rock y funk exótico, el público se encontraba físicamente enfrente del escenario pero mentalmente estaba disperso.

Tras un pequeño descanso, volví al recinto para disfrutar del Columpio Asesino. A pesar de estar en un horario un poco engorroso ya que a las 20:45 de ese mismo día se disputaba la final de la Champions, el ambiente en el Four Roses Bourbon era mayoritario. Y así lo ratificó el público quién disfrutó tanto en el escenario como en el anfiteatro en temas como Toro o Ballenas Muertas en San Sebastián.

 

Los murcianos Perro fueron uno de los platos fuertes de la noche del sábado. Contaron cómo se les había olvidado el bajo y cómo Kokoshca les prestó uno, con la mala suerte de romperse una cuerda, teniendo como salvador a Tony de Pony Bravo. Es una maravilla que los músicos se ayuden entre ellos. Pero volviendo al tema del concierto, los audiovisuales fueron en completa sincronía con las canciones de los de Murcia. Imágenes de la serie Rick y Morty, Albert Rivera con filtros de Instagram o frases entre canción y canción como como “Murcia soterrada”, “Murcia es África” u “Odio eterno al futuro moderno”, fueron solo algunos ejemplos de la grandiosidad de sus proyecciones. Grupo original, humilde y cómico que supo ganarse al público tocando clásicos como La Reina de Inglaterra o Ediciones Reptiliano.

 

Llegó la hora de otra cabeza de cartel internacional The Jesus and Mary Chain, concierto en el que mucha gente estaba viendo la pantalla que había proporcionado el festival para disfrutar de la final de la Copa de Europa detrás de las barras de bebida del Four Roses Bourbon. En algunos momentos, para aquellos no seguidores de la carrera de los escoceses, el concierto pudo hacerse algo monótono, aunque fuese absolutamente destacable el rasgueo de guitarra en I Hate Rock And Roll.

El momento había llegado. Se notaba que la afluencia en este momento era multitudinaria. Un concierto que todos los asistentes ansiaban desde su llegada. Los Planetas son legendarios y desde el pistoletazo de salida con, nada más y nada menos que Islamabad, el público cantó con el grupo formando un solo ente en el parque. Los Planetas ofrecieron un show en el que no faltó ningún temazo de toda su carrera musical además de presentar Zona Temporalmente Autónoma. Tocando como si no hubiese un mañana, Eric nos electrizó con su perfección para tocar la batería en Seguiriya de los 107 faunos. Como era de esperar invitaron a La Bien Querida para acompañar a Jota en No Sé Como Te Atreves. Los de Granada nos regalaron un concierto para recordar toda la vida. El legado de Los Planetas sigue después de cuatro décadas y ojalá que siga muchos otros años más. Después quise quedarme a ver a Princess Nokia y Roosvelt pero no tenía voz después de lo que había presenciado.

Como resumen del festival solamente quiero añadir que hacer un espectáculo en un parque tan grande y en plena capital es algo mágico. El único pequeño inconveniente es el poco espacio que hay entre el suelo del Four Roses Bourbon y el anfiteatro, a mi parecer escaso. No pude ver a ningún Dj porque las sesiones se solapaban con los conciertos en el Escenario Tomavistas, aunque me hubiese gustado ir a Amatria Dj y a Eva A & Xabi Dj por si pinchaban algún repertorio suyo. Esta cuarta edición ha superado con creces las expectativas y el festival no bajó en asistentes pese a la final de la Champions. Aún sigo en resaca emocional por Los Planetas.