Godspeed You! Black Emperor – Allelujah! Don’t Bend! Ascend!

GODSPEED YOUEn la vulgaridad, en la mediocridad, era donde corría el riesgo de caer tan generoso estilo de música como es el post-rock. Ritmos que van desde lo más calmado hasta lo más frenético y alborotado; instrumentos que no solemos escuchar tan a menudo en un subgénero rock, se unen en un estilo que da mucho y recibe poco. Ofrece una calidad instrumental y sinfónica como pocas e invita a la emoción aunque luego reciba poco reconocimiento por parte del público, no así de los medios especializados.

 

Godspeed You! Black Emperor vuelven tras una década de silencio (su anterior álbum Yanqui U.X.O. se publicó en 2002) para rescatar una forma de hacer música de lo más original con ‘Allelujah! Don’t Bend! Ascend! Un género que, a pesar de que fantásticos grupos como Sigur Rós, Mogwai, Explosions in the Sky, Tortoise, Mono, Dirty Three… se han encargado de mantener la llama viva, se ha visto estancado en estos últimos años. A GY!BE se les echaba de menos y sus fans se vieron recompensados tras una larga espera con una gira que empezó allá por 2010 y en la que precisamente tocaron temas de este disco que ahora comentamos.

 

El título del álbum parece encajar con lo que todos (los que nos gusta GY!BE) pensamos al enterarnos de tan buena nueva Allelujah! Y como también aclama el nombre, su música va en clara ascensión en busca del frenesí máximo sin girar en ningún momento. Esta formación canadiense sigue tan original como siempre y no deja de experimentar con nuevos sonidos como en el fabuloso primer corte de 20 minutos Mladic, que por momentos nos transporta a oriente próximo con sus ritmos árabes. Tras un final en la que podemos escuchar una cacerolada, entra en escena el primero de los dos temas drone del disco, Their Helicopters’ Sing, que poco a poco y con un sonido estridente pero que no llega a molestar nos lleva hasta la segunda pieza principal. We Drift Like Worried Fire, cuya primera mitad se basa principalmente en el sonido de una guitarra que viene y va, nos recuerda a los Godspeed de siempre con su toque personal. Los últimos diez minutos, contando ya con el punto rítmico de la batería, resultan más cañeros y alternativos. De la última canción, Strung Like Lights at Thee Printemps Erable poco se puede decir salvo que su utilidad no debe ser cuestionada, sino todo lo contrario. Sirve para contextualizar y hace que te adentres en ese estado tétrico y polvoriento que fácilmente nos podemos imaginar gracias a la portada. Como quintaesencia del post-rock instrumental que son, deseamos que no se alejen mucho de nosotros y que nos sigan regalando piezas ambientales de este calibre durante mucho tiempo.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8,5/10

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