A la caza de Grooveshark

Noticias A la caza de Grooveshark

GROOVESHARK

 

Desde abril del año pasado, el grupo americano Grooveshark de música en streaming ha pasado de ser una de las bibliotecas más grandes de música de Internet al banquillo de los acusados.

La empresa tiene unos 13 millones de usuarios registrados, y desde el principio ha tenido grandes acuerdos con discográficas y ha dado la posibilidad a los usuarios de que, además de escuchar canciones, ellos mismos las suban a la Web.

Su mayor competencia es, por supuesto, Spotify. Cuando esta última impuso nuevas normas para la escucha de la música de su web, limitando escuchas a las cuentas gratuitas como afán recaudatorio, Grooveshark aumentó su uso en Europa.

Ayer, la noticia saltó a los medios de forma viral… La multinacional EMI ha sido la nueva discográfica, y por lo tanto la cuarta en denunciar a Grooveshark por impago de royalties sobre las canciones que la Web utiliza para que los usuarios las escuchen, sean Premium o tengan cuenta gratis.

La cifra supuestamente impagada de Grooveshark a EMI no está todavía clara, ya que se está hablando de una cantidad de 150.000 $. ¿A alguien le parece una cantidad desorbitada? ¿Es que EMI no quiere pillarse las manos y prefiere cerrar el grifo antes que la deuda se multiplique? ¿O está EMI entre la espada y la pared y realmente le viene de mucho esa cantidad de deuda? En mi opinión, EMI se ha unido a una “asociación” con las otras compañías denunciantes a esta Web. A mediados de abril del año pasado, Universal fue la primera en demandar a Grooveshark por subir, supuestamente, sin permiso más de 100.000 canciones del catálogo de música de la discográfica, pidiendo una indemnización millonaria por daños y solicitando la retirada de sus canciones de la Web. Denuncia a la que, a finales de año, las también multinacionales Sony y Warner se han sumado para respaldar a su competencia y colega de sector. Esto marca, al menos a primera vista una gran victoria para las grandes de la música.

Y, como si volviéramos una década atrás (¿os acordáis de Napster? es inevitable hacer la asociación: Música + Piratería + Internet), el tema piratería vuelve a estar a la orden del día. No sólo las discográficas están intentando pararle los pies a la Web, ya en noviembre del año pasado el grupo antipiratería RettighedsAlliancen danés denunció ante la Corte de Dinamarca a la Web por saltarse a la torera las normas para combatir este fraude, o incluso para ayudar a que éste esté activo.

No sabemos qué pasará con Grooveshark, pero sí sabemos que han tenido un “año de perros” y no parece que vayan a empezar uno mejor. ¿Será esto un final claro para la empresa, que verá disminuidos sus ingresos por temor de los usuarios a quedarse sin escuchas una vez pagado el fee? O, en todo caso, ¿podrá ésta pagar las indemnizaciones millonarias en el caso que salga culpable?

Pase lo que pase, podemos hablar de un gran vencedor:  SPOTIFY. Al parecer la empresa que mejor lo ha hecho desde que la música puede subirse a la red. Larga vida a Spotify.