“Últimas pasiones del caballero Almafiera” de Juan Eslava Galán

ÚLTIMAS PASIONES DEL CABALLERO ALMAFIERA

Últimas pasiones del caballero Almafiera de Juan Eslava Galán

Editorial Planeta, 2012

Género: novela histórica

Cuando uno empieza una nueva novela histórica, probablemente el género más leído en España (con permiso de la novela negra que va cogiendo fuerza), no espera grandes novedades. Casi todo está inventado y las claves se mantienen de una obra a otra. Por lo general nos encontramos a algún personaje en principio insignificante en el río de la historia que, por circunstancias ajenas a él o ella, influirá en grandes acontecimientos. Tendrá relación, directa o indirecta, con los protagonistas del pasado lo que sirve como excusa, de forma más o menos fiel, para contarnos la época histórica en cuestión.

 

Sin embargo, de vez en cuando, surge una auténtica sorpresa como Últimas pasiones del caballero Almafiera de Juan Eslava Galán que no reinventa el género pero permite un soplo de aire fresco para los aficionados. Su último libro es adictivo, entretenido, divertido, romántico y violento.

 

La novela nos lleva hasta la batalla de las Navas de Tolosa, de la que este año se cumple su octavo centenario. Unos días antes, el caballero Almafiera entra en España por los Pirineos y su viaje le lleva a unirse a la cruzada que tres reyes cristianos emprenden contra los moros aún presentes en la Península.  Durante el viaje, Almafiera vivirá un tórrido romance con doña Eliabel, una ‘malamaridada’ con un conde franco.

 

Eslava Galán consigue un objetivo muy complicado en lo que a este género se refiere: transportarnos fielmente a los años en los que se ambienta la trama. La mayoría de novelas históricas se limitan a reflejar como actuarían los personajes en la actualidad y trasladarlos a donde ellos quieren. De tal manera que podemos encontrarnos adalides del feminismo o de los derechos humanos en plena Edad Media, cuando era impensable, o protagonistas que reaccionan a las injusticias como lo harían en pleno siglo XXI. Eslava  logra un término medio. Si bien introduce temas actuales como la violencia de género, el racismo o la xenofobia o los intereses capitalistas en los conflictos bélicos, los entralaza en la trama de tal forma que no desentonan y los protagonistas responden a ellos con las armas que disponen en su contexto histórico.

 

Lo más atractivo del libro es el estilo de prosa escogido por Eslava Galán. El autor nos relata la historia en forma de romance, como si realmente estuviéramos leyendo un códice antiguo copiado en un monasterio en lugar de un libro impreso. Pero no le quita en lo más mínimo agilidad al texto que logra engancharte desde el principio al fin tanto en las descripciones de lugares, en las ambientaciones o en las relaciones de los personajes.

 

Además Eslava Galán no se corta y la censura brilla por su ausencia, lo cual siempre es de agradecer, en las escenas de sexo o violencia. Pero al igual que en el resto de la novela, cada palabra y cada frase destila humor e ironía en cada punto y seguido. Según avanzas en el libro no puedes evitar que más de una sonrisa asome a tus labios. Al terminarlo descubres que has logrado la meta de cualquier libro, haber disfrutado de la lectura.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10