viernes, noviembre 15, 2019

Entrevista Crazyminds con… Dinero: “Hemos sido perfeccionistas para que los errores, los defectos y las virtudes quedaran igual de bien”

Entrevistas Entrevista Crazyminds con... Dinero: "Hemos sido perfeccionistas para que los errores, los...

Dinero lanzó su primer disco homónimo en 2009, y desde entonces no han tenido descanso en su carrera. Esta misma semana salía a la luz su tercer álbum, DNR, que marca un cambio evidente en su trayectoria. Charlamos con Sean Marholm (cantante y guitarrista) y Ekain Elorza (batería) sobre su evolución, su nuevo trabajo y las profundidades del mismo.

CRAZYMINDS: La pregunta del millón: ¿Por qué DNR? Si los álbumes debut suelen llevar el nombre de la banda o el artista, cosa que ya hicisteis en el primero, ¿es éste una especie de nuevo comienzo?

Sean Marholm: En parte sí, y en parte también son tres letras que nacieron en el directo de Dinero. Se pusieron en un amplificador, y al final con la tontería, con una broma un día para un concierto se quedó puesto ahí, y de repente se ve que a la gente le empezó a llamar la atención y lo empezaron a utilizar para camisetas y demás. Ahí nos dimos cuenta de que necesitamos una especie de logo, algo que nunca habíamos tenido…

Ekain Elorza: Nos mola.

Sean Marholm: Sí, y es un nuevo comienzo porque creo que es la primera vez que también hemos reflejado lo que es la banda de Dinero en directo en un disco, y a la vez era una forma de unificarlo todo.

 

C: Mirando a ese Dinero de 2009, ¿cuáles son las diferencias que notáis con el momento en el que os encontráis ahora mismo, y también a nivel musical?

E: Estamos mucho más cómodos con lo que estamos haciendo ahora. Refleja mucho más lo que somos, nuestras raíces musicales, nuestras influencias más profundas. Es mucho más nosotros este disco que el primero. En el primero estábamos más influenciados por la música que nos rodeaba en aquel entonces…

S: Nuestras vidas personales eran un poco más desenfadadas.

E: Era diferente, sí. El primer disco refleja muy bien la situación que vivíamos entonces, pero este refleja mucho mejor lo que somos de base.

 

C: De este DNR se dice que tiene el espíritu indomable y salvaje que también caracteriza a vuestros directos, y en la propia pre-escucha del álbum ya comentabais que representa las distintas partes de Dinero que queríais dejar salir. ¿Por qué habéis elegido este disco y este momento para dejar toda esa fuerza y garra a la luz?

S: No ha sido una elección consciente, sino que ya con el principio de la gira de Año Perro fue como “bueno, ahora toca, ¿no?”.

E: Lo vimos claro. En cuanto terminamos Año Perro.

S: Sí. Empiezan a salir canciones… no sabes qué fue antes, si el huevo o la gallina, pero de repente todo encaja.

 

C: O sea que fue más como una evolución, más espontáneo. 

S: Básicamente, con el primer disco teníamos como unas 20 ó 30 canciones y un abanico musical muy amplio. Somos capaces de tocar y hacer canciones de muchos palos siempre dentro de algo que cataloguemos de forma genérica rock: cosas muy sutiles, cosas más suaves, más raras, menos raras, más directas, más complicadas… Entonces en el primer disco fuimos muy completos y quisimos, como disco de presentación, mantener un concepto muy unificado de las canciones de forma que cualquier trozo de cualquier canción que escucharas fuera ya una carta de presentación.

Con el segundo disco quisimos mantener esa línea, pero ampliar un poco y empezar a enseñar esas otras cosas que Dinero no había mostrado antes, pero sin especializarnos en ningún lado, de una forma más abierta o difusa. Puede haber una canción súper poética con ritmos más raros, una megabalada muy cañera, una canción muy rápida, pero no era ya algo tan homogéneo. Sin embargo, creo que nos quedamos un poco con la espinita de haber sacado el lado más oscuro y más cañero que llevamos dentro. Y eso unido a que la gente prefiere o incluso que le gusta la banda en directo y los discos no, fue como “vamos a echar toda la carne en el asador“. Echamos mano, e incluso hay canciones que son de esa época, del primer y segundo disco, que no salieron en ese momento porque no encajaban con la idea, pero que sí han salido en DNR.

E: El siguiente disco es como una reacción al anterior. El primero era muy concreto, muy bailable; en el segundo quisimos ampliar, reaccionando al primero diciendo que no sólo somos esto, no sólo hacemos estribillos, también podemos hacer todo esto. E igual para este tercero, también quisimos demostrar que somos más duros que Año Perro.

 

C: En cuanto a la observación que siempre hacéis de que gustáis más en directo que en estudio, ¿creéis que con este disco compensaréis la balanza?

E: Este disco va a mejorar mucho el directo, lo va a reforzar. Va a hacer que todo tenga más coherencia y los conciertos sean más redondos.

S: Uno de los pensamientos a la hora de hacer cualquier canción era, en todo momento, imaginarse en el local de ensayo que funcionara en directo, cosa que en otras canciones o en otros discos ni te planteas. Dices “esta canción es así, no la tocamos pero dentro del disco va a ser guay“. Éste está pensado para que se haga en directo y que cada canción funcione.

E: También somos un grupo que en directo sudamos la camiseta. Nos entregamos bastante. Entonces es normal que las canciones ganen.

 

C: También contabais en la pre-escucha de DNR que habíais tenido más libertad a la hora de crear. ¿Cómo habéis trabajado en la composición de este nuevo disco?

S: No es más haber tenido una libertad a la hora de crear, aunque sí que es verdad que, por ejemplo, por fin contamos con el apoyo de una multi para el lanzamiento como es Warner, sino la libertad que nos han dado ellos de hacer lo que quisiéramos, o respetar que nosotros hiciéramos lo que quisiéramos, y nosotros nos sentimos muy autoliberados. Nadie nunca nos ha establecido unos cánones sobre qué hacer o qué no hacer, pero sí ha sido la primera vez que hemos dicho: vamos a hacer lo que nos dé la gana, y que sea lo que tenga que ser. Pero sobre todo, lo más importante, que nos quedemos satisfechos con el resultado.

E: Sí, libertad siempre hemos tenido, pero aquí ha sido como quitarnos nuestros propios miedos.

 

C: Pero a pesar de esa libertad también habéis dicho que no os habéis permitido experimentar tanto, y que habéis ido más directos a lo que os unía como banda. Después de esto, ¿prevéis un cuarto trabajo más experimental, o tenéis más ganas de continuar afianzando vuestro sonido en esta nueva faceta más guerrera?

S: Al igual que cuando terminó Año Perro y estaba haciendo las entrevistas tenía muy claro ya cómo iba a ser el siguiente disco, no tengo ni puñetera idea de cómo podría sonar la continuación de DNR. Evidentemente creo que estaría más cercano a DNR que a los otros dos discos, pero no lo sé. Siempre quedan campos que explotar, pero creo que en este estamos muy cómodos, y lo vamos a confirmar en la gira: hemos encontrado ese equilibrio que llevábamos buscando desde el primer disco entre lo que nos gusta tocar, lo que hacemos y lo que funciona, que es el directo.

 

C: ¿En qué os habéis inspirado para construir este tercer larga duración?

S: Nos hemos inspirado, inconscientemente, en el entorno social. Todo lo que está pasando, de alguna manera se ve reflejado. A nivel de letras hay mayor rabia o agresividad, una visión un poco más triste o más oscura de las relaciones personales también, y un poquito de esperanza que nunca está de más. A nivel musical hemos retrocedido en el tiempo hasta la música que nos hizo amar la música y nos enganchó, que fue el rock alternativo de los noventa. Podemos hablar de grunge, Pearl Jam, Soundgarden, Nirvana, Radiohead, Oasis… pero sobre todo bandas cañeras como Foo Fighters, Biffy Clyro que es más reciente… Hemos obviado todo lo que nos inspiró para el primer disco, que es desde mediados de los 2000 hasta hace dos o tres años. Hemos tirado más de atrás. Espero que lo siguiente no sean los ochenta.

E: No, no, los noventa hay que explotarlos más todavía.

 

C: Los temas sí tienen una importante carga personal, que además se percibe rápidamente. ¿Ha sido muy difícil sacar todos esos sentimientos? ¿Qué podemos encontrar entre las nuevas pistas?

S: Es difícil sacar las letras adelante en una banda como Dinero, porque es una de las cosas que más nos cuesta. Igual que dar un concierto y ser buenos en directo no nos cuesta, para las letras lo hacemos con mucho mimo, y tampoco teníamos tanta experiencia cuando empezamos. Yo creo que somos el reflejo de la etapa en la que nos encontramos. No cuesta nada hablar de lo que te pasa en el momento. Son todo experiencias pero con lecturas muy abiertas: hay temas que pueden parecer canciones de amor pero realmente son simplemente algún tipo de problema en una relación que puede ser de amistad, con un familiar… pero estamos muy orgullosos de cómo ha quedado.

 

C: ¿Cómo os ha influido la situación española actual para componer?

S: Hay unas pinceladas. No llega a haber ninguna canción que hable directamente de todo esto, pero sí que se percibe con un poco de tristeza, y en gran parte de rabia, de queja. En Purasangre hay algunas frases que son bastante claras.

E: Parásito también.

S: Sí. Y sin querer se ha metido todo. De hecho me acuerdo que el mánager, cuando estábamos enseñándole las demos, me llamó cuando había escuchado unas letras nuevas y me dice: “¿Qué te pasa, estás enfadado con el mundo?” (a Ekain) ¿Te acuerdas? Primero le llamó a él y le preguntó “¿Qué le pasa a Sean?“.

E: Pues qué le va a pasar, lo que a todos.

S: Creo que hemos encontrado un punto que está bien. Que tampoco nos convirtamos en una banda protesta, ni bandera de ningún movimiento social, pero dejando bastante claro cuál es nuestra posición al respecto.

 

C: Concretadme algo más las influencias: el rock alternativo de los noventa que ya habéis mencionado, ¿y qué más habéis recogido para este álbum?

E: Ha habido un poquito de Biffy Clyro

S: Un poco de Soundgarden también. Nirvana

E: Foo Fighters, como siempre… Queens Of The Stone Age en el último disco, que tiene mucha calidad.

S: Sí, pero aunque nos gustan bandas españolas, creo que nunca hemos llegado a tener ninguna influencia española. Por lo menos, en relación con Dinero. Está muy claro que los noventa nos dejan marcados de por vida a nosotros.

 

C: Os puede más lo internacional entonces…

Ambos: sí.

S: Es que hay mucha gente que, en ese determinado tipo de música, de un rock de perfil más moderno e internacional, sólo escucha música de fuera y no escucha bandas en castellano, o porque no las hay, o no las hay porque nadie las escucha. Pero queremos pensar que es lo primero. Nos hemos dado cuenta de que para mucha gente que viene a nuestros conciertos, incluso de una generación más joven que nosotros, nos tiene como referente: por fin alguien está haciendo todo este rock más moderno sin que sea castizo de aquí, pero intentando nacionalizarlo y hacerlo en castellano. Esa es nuestra bandera también.

 

C: Os veis un poco como la alternativa.

S: Sí, o simplemente decir: aquí hay un hueco que nadie está llenando, y estoy seguro de que un montón de gente lo puede llenar. De hecho, el tiempo lo está demostrando, y el feedback de la gente y de las bandas que nos dan maquetas es “qué bien que haya una banda así en España”. Y es gente que suele escuchar música de fuera.

 

C: ¿Por qué Duelo de Titanes como presentación de DNR? ¿Qué tenía respecto al resto de canciones para convertirse en single?

E: Teníamos claro que queríamos un primer tema potente, que no dejara dudas de que veníamos fuerte, de que el disco era más cañero, más rockero… Y aun siendo una canción del 2007, representa muy bien lo que es DNR. Llegamos a ese acuerdo entre todos.

S: También es como una transición de todo lo anterior. Al ser una canción antigua que se compuso en otra época, pero que hemos intentado grabar muchas veces y nunca quedó bien, fue una manera de conjugar todo, incluso a nivel interno, psicológicamente. Fue el puente perfecto entre todo lo anterior y DNR. Es una canción que casi estuvo en el primer y en el segundo disco, y que por fin ha estado en el tercero.

 

C: Este trabajo está grabado íntegramente en directo. ¿Por qué os decidisteis por esta opción y qué diferencias distinguís con la grabación de vuestros anteriores LPs?

S: Normalmente nuestros procesos de grabación han sido bastante… no caóticos, pero duros, muy duros, para la banda. Quizá, por ejemplo, el primer disco para mí fue un acierto que se grabara por pistas, en separado, y vino muy bien al concierto de la banda, y también a la situación del grupo como músicos, a los tres. Sin embargo, Año Perro fue muy duro y, teniendo todo este planteamiento para DNR de que quedara reflejada toda la crudeza de la realidad del directo, nos pareció lógico intentar plasmar eso de la manera más real posible, que es en directo. Y sobre todo, una vez que grabas en directo, no hacerle Photoshop al sonido. Mucha gente a lo mejor fuera de la industria musical no es consciente de que con la música y las grabaciones pasa lo mismo que con la fotografía y el vídeo. Eso ha hecho que se pierda mucho encanto de la música: los pequeños errores, los pequeños detalles, los cambios de tiempo que en teoría no son perfectos pero que le dan esa magia o ese algo especial. Nosotros en cambio nos hemos preocupado de que, en vez de hacerle retoques, si hacía falta tocarlo juntos diez veces hasta que quedara bien y funcionara, lo hacíamos.

E: Sí que ha habido recordings a parte, como solos o los coros, pero se ha utilizado la misma filosofía con todo. Si hacía falta hacer ochenta tomas para que algo quedara bien, se hacía. No hay trampa en el disco.

 

C: Habéis sido muy perfeccionistas con este trabajo. 

E: Como siempre.

S: Hemos sido perfeccionistas para que los errores, los defectos y las virtudes quedaran igual de bien.

 

C: Siempre contáis anécdotas sobre la grabación. ¿Alguna para destacar de este último periodo de estudio?

S: Hay un montón. Hemos grabado mucho material, hay mucho para ir sacando a partir del lanzamiento del disco para ir alimentando y sobre todo, para que la gente sea partícipe de esa experiencia tan buena. Yo tengo grabado en la cabeza el momento de hacer los coros de Rubén, que como grita tanto y es tan bruto tenía que poner el micrófono a un metro. (A Ekain) “¿Te acuerdas de la imagen con los auriculares, sudando, con la toalla como si saliera de la piscina y sin camiseta? Brutal”. Y luego hay un solo que no es de los más complicados del disco pero que no me salió ni pa’trás.

E: ¡No está en el disco! Es un descarte, con un solo…

S: Es el típico atasco en el estudio, que cuando te sale bien el solo la guitarra no está bien afinada o ajustada, cuando no es una cosa es la otra… Y pudieron ser 150 veces intentando hacer el solo. Parar, “venga, vámonos arriba a descansar y a fumar, que luego vuelves y lo haces” y no había manera. Y al final no acabó en el disco. Pero imagínate. Lo bonito de este disco es que hemos estado todos en todo el proceso. Salvo en las voces, que por la forma de trabajar me las grabo yo a mí mismo, hemos estado en todo, e incluso en las mezclas, hemos estado completamente pendientes y todos hemos sido partícipes, y eso lo ha hecho una experiencia mucho más buena que los otros discos.

 

C: Respecto a vuestro álbum anterior, ¿qué ha pasado con todo el material que os salió previo a la edición de Año Perro y que no formó parte de los 11 temas finales? 

E: Pues hay unos cuantos que están en DNR. Por ejemplo Parásito, Tiene que parar, Segunda Piel, todas son de la época de composición de Año Perro. Y luego hay muchas más canciones nuevas que no han salido para DNR, pero que están ahí también.

S: Vamos acumulando mucho… algún día haremos un boxset, ya sabes, cuando nos separemos…

 

C: Y esas canciones que habéis hecho en esta etapa y que no habéis metido, ¿las querréis mostrar en algún futuro?

S: Nunca se sabe lo que puede pasar. Hay canciones que no han salido en DNR porque nos hemos dado cuenta en la grabación de que necesitaban un poquito más de trabajo, y sin embargo otras ha sido porque no ha dado tiempo a acabarlas. Siempre vamos con el tiempo pegado al culo en el tema para grabaciones, y con DNR se tomó la decisión de “las primeras diez que se acaben son las que entran en el disco“. No hemos elegido entre las que estuvieran grabadas ya, sino que hay algunas a medio hacer. Que a lo mejor se retoman, o se reeditan, nunca se sabe si vas a sacar un EP para alimentar la gira un poco. Somos muy de archivo, y siempre que nos metemos a componer un disco nuevo hacemos un repaso de todo lo anterior para ver si hay algo que podamos aprovechar.

E: Sí, a veces hay canciones que simplemente con una tontería que le cambiemos, o una nueva melodía o cambio de ritmo, de repente tienen todo el sentido del mundo.

S: Para que te hagas una idea: nosotros hacemos mucho lo que se llama “Frankensteins“, que de repente tienes esta canción y esta parte me encanta, esta otra, pero esta está en un tono y esta en otro… Cogemos y cortamos, y así, una canción como Qué Más Da es un absoluto y total collage en el primer disco.

E: Sí, hay varios collages de esos en cada disco.

S: Por ejemplo, Nada de este disco es un collage de letra de una canción de hace 7 años con una melodía, una estructura y una instrumentación totalmente distinta a la original.

E: Hay veces que hay una canción que no acaba en el disco por una estrofa, y podemos estar meses y meses en el local trabajando esa parte y no encontrar la manera, pero una vez pasado un tiempo y cuando nos volvemos a meter en el local a componer la recuperamos, y hay veces que sale sola.

S: Hay una canción en particular que nos hubiera encantado y que pensábamos que encajaba perfectamente con la actitud de DNR, pero que no le conseguimos encontrar el punto para hacer que funcionara, a los 20 ó 30 segundos de canción, pero que todo lo demás era tremendo.  ¿Me preguntas por el siguiente disco? Pues sabemos que ese tema, terminado como lo va a estar, estará en el siguiente disco seguro.

 

C: O en una reedición. Como habéis reeditado los dos anteriores, ¿también vais a mantener esa tradición?

S: No. Yo no estoy muy a favor de esas cosas. Pienso que en el momento que salen se merecen la misma oportunidad. Me da pena que canciones como Orión, por el hecho de no pertenecer a un disco, simplemente mucha gente no la conozca tanto como otras. Soy partidario de que, si algún día hay que sacar un disco que sea todo de caras B, se le dé a todas esas canciones la importancia de eso, y ahí bien, pero sacar reediciones con un tema inédito… no soy muy amigo. De hecho, para iTunes lo que hicimos fue juntarnos con Georgina, otra artista de Warner y una gran amiga nuestra, y hacer una versión acústica de un tema. Luego te piden un tema extra, pero nosotros voluntariamente no es algo que nos guste mucho.

 

C: ¿Pensáis abrir fronteras con este disco y presentarlo fuera de España?

S: En mente siempre está. Pero hacerlo es ya…

S: Logísticamente es complicado. Hace falta poder hacer una inversión o plantear un paréntesis en todo el proceso de vida de un disco que sea idóneo para que no desconectes de la gente de aquí mientras estás ganándote a la gente de allí. Es complicado organizar eso. Pero vamos detrás, tenemos unas ganas terribles de intentar hacer Sudamérica, pasar por México… y pensamos también que, como allí hay mucho menos prejuicio con los estilos musicales y el rock funciona muy bien, puede gustar allí. Pero hace falta una infraestructura increíble para poder hacer eso.

 

C: Desde el debut lleváis trabajando sin parar entre giras, estudio y composición… ¿Qué es lo que echáis más de menos en la carretera o en las sesiones de trabajo en las que estáis más abstraídos?

S: Es bueno que el hecho de tener un grupo sea algo cíclico, que vaya pasando por distintas fases, porque así nunca terminas de agotar ninguna de ellas. Nunca acabas hasta los cojones…

E: O siempre, pero poco tiempo.

S: Es malo cuando para. Cuando no estás haciendo nada te empiezas a poner nervioso y ahí echas de menos todo, cualquier cosa: tocar, componer, lo que sea. Son muchos años en un proyecto que va creciendo poco a poco y mientras tengas la sensación de que estás haciendo algo bien, pero al parar te preguntas por qué estamos parados, y ahí empiezan los nervios.

E: Cuando la empieza la gira estás a tope, pero hacia el final vas notando que necesitas entrar al local y empezar a grabar. Cuando estás terminando la época de composición necesitas entrar al estudio, y cuando acabas de grabar quieres que salga el disco ya de una vez. Es hacia el final.

S: Te cansas de las canciones, quieres tocar nuevas… Para mí el punto más dulce es estar en medio de la gira de un disco, cuando los fines de semanas ya tienes el concierto y los temas controlados, y te centras en disfrutar al cien por cien. Con cada disco tienes que reestructurar todo, haces un nuevo orden de canciones hasta que tienes el show y ya sólo tienes que salir a disfrutar y a tocar. Y como eso ya lo tienes, en el local de ensayo dejas de ensayar esas canciones y empiezas a componer. Se mezclan las cosas que más nos gustan.

 

C: Porque siempre habéis mezclado el ir de gira con componer. 

S: Sí. Y no lo hicimos con Año Perro y eso nos obligó a parar durante un año. Seis meses para componer y otros seis para grabar. No sólo lo grabamos por separado, sino en estudios distintos según lo que se grababa, con un montón de retrasos y problemas. Al final salió bien, pero los siguientes dos o tres meses, a nivel personal, no podíamos ni oírlo. Estamos orgullosos de las canciones del disco, pero fue muy duro.

 

C: Resaltando eso que habéis dicho de que hay canciones de las que te puedes llegar a cansar, ¿hay alguna en concreto con la que hayáis dicho “de esta estoy un poco harto”?

S: Todas las bandas tienen su Creep, su Smells Like Teen Spirit… Y a mí lo que me da rabia es que Dinero sea un grupo de rock (y no me molesta evidentemente que cualquier canción que yo haya hecho en un momento tenga un éxito), y que una canción como En Invierno sea en teoría la canción que nos representa, cuando es una vertiente que hoy en día no se corresponde con la realidad de Dinero.

E: Por lo menos en cómo está producida y grabada, ya no tiene nada que ver con cómo la tocamos en directo.

S: La primera vez que no hemos tocado esa canción fue el otro día y nadie la echó de menos.

 

C: ¿La vais a tratar como Creep y no la vais a tocar? Ya habéis probado a no meterla…

S: No somos tan malos.

E: Disfrutamos mucho tocándola en directo porque la gente lo pasa muy bien y esa energía es buena. Pero va cambiando, a veces son unas, otras veces son otras…

S: Lo que ocurre es que esa canción ha hecho que la gente nos conozca y que le gusten las propias canciones, en ningún momento hay que despreciarla. El momento En Invierno en un concierto de Dinero es muy bonito y especial, y está por encima de que queramos tocarla o no, y cuando la tocamos nos olvidamos de que no queremos tocarla.

 

C: Por último, ¿qué le diríais a los lectores para que se lancen a escuchar este DNR?

S: Que cojan unos buenos altavoces, no unos auriculares de mierda pequeñitos, y que lo pongan a un buen volumen. Está pensado para ponerlo a un buen volumen, fuerte.

E: A tope.