miércoles, noviembre 13, 2019

Entrevista a The Morgans: “Somos más de transmitir y emocionar, que de llegar a la gente rápido y mal”

Entrevistas Entrevista a The Morgans: “Somos más de transmitir y emocionar, que de...

Fotografía: Maite Moreno / Javier Rosa

Vienen de Ponferrada, tienen un disco con los ingredientes necesarios para llegar al gran público y les sobra actitud para entrar de lleno en gran cantidad de oídos. Ellos son The Morgans y, en los días previos a su puesta de largo en Madrid (actuaron el pasado día 24 de mayo en la sala Moby Dick), tuvimos la oportunidad de conocerles y, sobre todo, acercar su propuesta a mucha más gente.

La banda liderada por los hermanos Rivas (Miguel a la voz y Elías a la guitarra y los coros) acaba de publicar su segundo trabajo discográfico, el primero de larga duración (Tras el más que interesante EP The Island, registrado en 2015). Bajo el título de Like A Queen, se recogen 11 canciones donde la gran cantidad de capas que contienen sus arreglos y las incontestables melodías que reinan en ellas, elevan cada corte a un nivel sumamente alto para un grupo que prácticamente está comenzando en esto.

Sin más preámbulo, nos sentamos a charlar con Elías y con Miguel, en la castiza Plaza del Cascorro, en pleno corazón de Madrid, para darles la bienvenida a nuestra ciudad y para que nos hablen un poco más acerca de Like A Queen.

Esta entrevista quiero que sirva para daros a conocer, así que explicadme vosotros mismos quiénes son The Morgans. ¿Cómo nace la banda?

Elías: The Morgans nace en 2010-2011, cuando mi hermano y yo empezamos a tocar solos la guitarra, a aprender un poco. De pronto surge la necesidad de juntarnos con más gente y experimentar qué es eso de tocar también con un bajo, una batería, etc. Hay un enganche muy heavy al hacerlo y pronto pensamos ya en montar una banda.

Miguel: Elías estaba dando los últimos coletazos de su estancia en Escocia y cuando venía los veranos, cogíamos la guitarra y hacíamos algún temilla. La verdad es que nos gustaba lo que hacíamos.

Elías: El primer bolo fue en diciembre de 2010. Yo vine en Navidad y me volví a marchar Escocia. Hicimos un par de bolos en formato trío con batería pero fue algo muy básico,  no teníamos ni idea de nada. Ya en 2011 formamos el grupo como tal y grabamos una pequeña demo. En 2013-2014 hubo un cambio en la base rítmica de la formación y así hemos llegado hasta ahora salvo el batería que ha cambiado hace poco.

Es muy diferente crear una banda en un lugar como Ponferrada a hacerlo en una ciudad como Madrid o Barcelona. Supongo que la competencia es menor, pero las oportunidades o la visibilidad también. ¿Cómo vivís esto?

Miguel: Cuando decides profesionalizar la banda, si quieres abarcar más territorio, moverte fuera, que te conozca más gente, estar en Madrid hace que esto resulte más fácil porque todo se cuece aquí, tienes medios, tienes salas, puedes compartir escenario con bandas de aquí… Allí es diferente porque estamos prácticamente solos, con dos o tres bandas más y además estamos a tres horas y media de Madrid, un poco alejados de todo.

Como punto negativo sería ese el estar lejos de toda la infraestructura montada para darte a conocer. Pero lo cierto es que en un mundo globalizado como este, con las redes sociales te puedes dar a conocer igual. A lo mejor si fuéramos de aquí tendríamos más visibilidad, ¿quién sabe?…

O puede que no. Porque quizá al haber tanta oferta en Madrid cuando viene alguien de fuera se le acoge de manera diferente.

Elías: Exacto. En ese aspecto hasta agradecer ser de fuera, de un sitio pequeño en el que la gente puede relacionar tu ciudad con tu banda.

Miguel: Es lo que le puede pasar por ejemplo a Supersubmarina. Ellos son de Baeza (Jaén), tienen su local allí, residen allí… Para mí es el claro ejemplo de que aunque seas de un pueblito pequeño de provincia, alejado de Madrid, tu proyecto puede funcionar.

The Morgans

“Hacemos música que puede gustar igual a un adolescente o a un señor de 60 años”

¿Dónde posicionaríais vuestra música dentro del panorama musical español?, ¿qué lugar creéis que podéis ocupar?

Elías: Yo creo que podemos aspirar a un público amplio porque no hacemos una música minimalista ni algo enfocado a minorías. Pienso que hacemos una música bastante mainstream, que puede llegar a todo el mundo. La verdad es que no creo que tengamos que situarnos en un lugar muy determinado. Podemos estar en un lugar muy amplio, hacer música agradable para adolescentes o para señores de 60 años.

Miguel: Nuestra música tiene estribillos y melodías bastante memorizables y eso quizás es un punto positivo que tenemos, que pueden enganchar o llamar la atención muy rápidamente.

¿Os marcáis eso como una premisa o un objetivo a la hora de hacer vuestras canciones?

Elías: Más que buscarlo, nos sale. Yo creo que uno de nuestros talentos es que nos salen “estribillacos” muy rápidamente, que igual si lo buscásemos no nos saldría. Igual que te digo que no tenemos ni puta idea de nada, lo de hacer melodías pegadizas siempre se nos dio bastante bien. Pero de todo esto nos hemos ido dando cuenta a posteriori: “Hostia, no salen unos estribillos de puta madre así que vamos a seguir haciendo las cosas de esta manera“.

Miguel: La verdad es que siempre hacemos sota, caballo y rey. Una buena estrofa, un estribillo que sea muy melódico y abierto… ¡Es que tampoco sabemos hacer las cosas de otra manera!

Os preguntaba esto porque es cierto que a muchos grupos que llegan a posicionarse, se les notan demasiado las intenciones de querer hacer estribillos que sean coreables en festivales y conciertos.

Elías: Nosotros pensamos más en transmitir, en que alguien se pueda emocionar con la melodía o con el groove que tienes, que en el aplauso fácil o el rollo pegadizo. Todo suma, está claro, pero somos más de transmitir que de llegar a la gente rápido y mal.

En 2015 publicasteis The Island, vuestro primer EP. ¿Qué ha cambiado en vosotros durante este tiempo?

Miguel: Cuando grabamos The Island ya empezamos a coquetear con sintes y electrónica gracias a Ramiro y Martí (productores de este primer trabajo). En ese momento se nos abrió un mundo de posibilidades. Y ahí Pablo, nuestro teclista, dijo: “hay que meter más sintes”. La gente nos dice que en este disco las guitarras se han bajado y el nivel de sintes ha subido.

Elías: Es que la electrónica es infinita. Si quieres campanas, tienes campanas, si quieres un arroyo que suena, lo tienes…

Supongo que en todo esto habrá tenido que ver mucho Martí.

Miguel: Claro. Es que Martí es un frikazo de esto.

Elías: Si tú escuchas el single del anterior álbum, Wake Up, al final entra un arpegiador que puso Martí y que fue el clic, lo que nos hizo ver que eso molaba. Ahora escuchas Like A Queen y está petado de sintes.

Miguel: Yo personalmente empecé a ir más allá de cómo solía cantar hasta ese momento. Empecé a meter falsetes y vimos que quedaban muy bien las canciones. Poco a poco fui perfeccionando y encontrando mi propio estilo.

Elías: También hemos madurado mucho como personas. Es muy diferente como veíamos la vida con The Island, las ambiciones que teníamos, etc. Ahora somos mucho más sensatos, mucho más tranquilos. Ahora trabajamos menos por impulso y más con el objetivo de llegar a la gente.

The Morgans

Como ya habéis dicho antes, ese primer EP fue producido por Rams y Martí, pero para Like A Queen habéis contado con Paco Loco para esta labor (junto a la pre-producción de Carlos Hernández). ¿A qué es debido este cambio?

Elías: Teníamos claro que queríamos cambiar y buscar un sonido nuevo. Queríamos poder vivir algo diferente a lo que ya sabíamos. Si hubiéramos hecho lo mismo, sabíamos que vendríamos a Madrid, a los estudios Reno, que estaríamos encerrados siete días… y sabíamos más o menos lo que iba pasar.

Pero luego pensamos: “Vamos a ir al puerto de Santa María con Paco Loco, que es un genio, al estudio que tiene su casa, con piscina, con cancha de basket…” Para unos norteños como nosotros grabar al lado de Cádiz es la hostia (risas). Eso fue lo que nos animó, el hecho de hacer algo diferente. Pero la verdad es que yo era un poco reacio al principio. Soy poco amigo de los cambios, soy un tío muy de costumbres.

Con aquel primer lanzamiento las críticas fueron bastante buenas. ¿Eso hace que sintáis cierta presión a la hora de encarar la grabación de este álbum?

Miguel: Yo sí que sentí esa responsabilidad. Yo decía: “Sé que tenemos buenas canciones pero no sé hasta qué punto“, “Tenemos un buen producto y lo tenemos que hacer muy bien“. Yo tenía claro que quería superar a The Island, llegar más a la gente, que el sonido fuera diferente…

Elías: Sí que tienes esa incertidumbre al ir a grabar con alguien como Paco Loco: “Y si voy y el tío es raro… y si voy y no conecto con él… y si no lo disfruto…“. Paco es un tío muy genuino y muy vacilón, pero de una manera muy especial. El tipo te lee y sabe hasta dónde puede llegar con sus bromas.

Miguel: Pero musicalmente, cuando hablamos con él, todas las dudas desaparecieron.

¿Qué es lo que ha aportado a vuestro sonido?

Elías: Ideas frescas, sobre todo. Nosotros le pasamos la demo y él ya sabe el tipo de canción que quiere hacer. Te dice: “Ve allí y coge la cuarta guitarra de la izquierda, del año 67, vienes y la metemos“. Luego el tío se raya, le pide a Pablo que meta unos teclados y cosas así.

Le gustaron mogollón las armonías que hacíamos. Es que tú escuchas Shelter o los coros que hay en War y son unas armonías brutales, muy fifties, muy de los Pixies decía él. Paco vio que armonizábamos guay y empezó a tirar de eso. No a todo el mundo se le ocurren este tipo de coros, a mí me parecen muy originales para el año 2018.

Ahora que habláis de esto. Es cierto que a mí el disco me suena muy moderno, pero porque me recuerda a cosas del pasado actualizadas, no sé si me explico…

Miguel: Ese punto lo dio Paco. Por ejemplo hay baterías que son muy de sala, que suenan muy alejadas, con mucho reverb. Yo tenía claro que Like A Queen tenía que ser un “hitazo”, con la batería marcada y Paco nos la alejo y lo difuminó todo un poco, haciendo que la canción sea más disco, más ochentera. Nos gustó mucho ese toque de magia que le dio.

“El problema de ego se nos quitó en 2014, la primera vez que entramos a grabar”

Desde vuestro punto de vista, ¿qué es lo más importante para que una banda que comienza pueda hacerse oír?, ¿qué porcentaje creéis que tiene que ver con la suerte y cuánto con el trabajo duro?

Elías: La suerte favorece a los valientes. Tú no vas a tener suerte quedándote en tu casa.

Miguel: La suerte se busca. Hay un 80% de trabajo y un 20% de suerte.

Elías: O eres rico o vas a tener que compaginar tu curro con esto. Yo salgo a las nueve de la noche de currar y tengo que irme a ensayar hasta la una. ¿Qué novia te aguanta eso?, ¿Cuántas fiestas, conciertos o encuentros con amigos te pierdes por estar ensayando? Todo esto es apostar, meterle horas y creer en lo que haces

Miguel: Y tener unos compañeros que crean igual que tú al 100% en esto.

Elías: Hay que darse cuenta que el individuo es lo menos importante y la banda es lo primero. Yo siempre hago una reflexión que me parece curiosa y es que si yo hiciese un disco, no sonaría a The Morgans. Igual encontrarías ciertos matices que sí, pero es que en Morgans somos seis. Hay que tener súper claro que todos tus compañeros tienen que estar a una y si no olvídate.

Como habéis dicho, sois seis en la banda. A la hora de la toma de decisiones, ¿existe la democracia total entre vosotros?

Elías: Esto se basa en que todos queremos hacer felices a nuestros compañeros. Entonces llega un momento en el que ya nadie dice que haya que hacer algo porque él quiera.

Miguel: Yo creo que todos tenemos el sentido de la autocrítica y que la familia Morgans está por delante de todo lo demás. Cuando a mí se me ocurre una idea, no impongo, sino que se la muestro al grupo y si les parece bien tiramos para adelante. Pero si no es así, yo no me bloqueo intentando convencerles de que haya que llevarla a cabo.

Elías: En The Morgans no tenemos un problema de ego, eso nos lo quitamos en 2014, en el momento en el que nos metimos a grabar y ¿qué le iba decir yo a Rams o Martí si yo soy un pipiolo que no sabe ni tocar la guitarra? Al final te acostumbras a tener humildad. Yo creo que democracia no es la palabra, sino que es simplemente sentido común.

“Para mí escribir una canción es descubrir una letra oculta en una melodía. Es resolver un enigma”

Elías, tú escribes las letras de las canciones, ¿cómo es el proceso de creación?

Elías: Hacemos un back in track después de que Mitxo (Miguel) venga con una idea o con un acorde. Después sacamos una melodía de voz y sobre ella escribo las letras. Eso es interesante porque la melodía de voz te limita. A veces yo quiero meter algo y no puedo porque las sílabas no entran y así, todo te lleva por caminos raros, que son súper interesantes y acabas hablando de cosas que no imaginabas.

Miguel: Luego me viene a mí la letra y veo que en algo que yo pensaba que había cuatro sílabas él ha metido tres. Entonces viene mi proceso de interiorizar la letra que ha hecho con todo el sentido del mundo y yo me tengo que readaptar.

Elías: Todo lo filtras mucho. Es cierto que yo se inglés, pero no me fío de mí mismo y no sé si soy capaz de alcanzar el matiz de que algo llegue a sonar natural. Ahí entra mi equipo, al que le mando las letras y un tío nativo lo lee, me hace tres cambios, se lo mando otro nativo y me dice “ahora sí que suena natural, sí que podría escucharlo yo en mi casa”. Eso también me capa bastante. Recuerdo por ejemplo que me dijeron: “Sé que quieres acabar con good aftertaste, pero es imposible”. Al final tuvimos que poner Bad Aftertaste porque la letra solo me dejaba decir mal sabor de boca, no podía terminar con bueno. No recuerdo la razón particular, pero eran cuestiones de rima.

La melodía prima, pero la letra entonces está completamente condicionada.

Miguel: Elías es un crack. Aún no entiendo cómo puede transformar las melodías en letras.

Elías: Es un puzzle. Si algo no encaja y hay que cambiar los siete versos anteriores, pues se hace. Hay que tener la determinación de hacerlo. Es como descubrir una letra que está oculta en una melodía. Al principio no tengo ni idea de lo que voy hablar, pero poco a poco voy uniendo palabras, rimas, versos, hasta que empieza encajar todo. Lo que me parece interesante es que la letra la descubro a posteriori, no hablo de movidas mías que no le interesan a nadie, sino que resuelvo un enigma.

The Morgans

Y aun así, ¿siguen siendo personales?

Elías: Por supuesto. Porque todo habla de lo que yo veo, de lo que yo vivo, de lo que me contó mi primo o el vecino… Creo historias independientes, aunque tengan nexos de unión, pero no todas hablan de lo mismo. Si  te lees las letras, tienen sentido. Si hablo de la brisa del mar al principio, termino la canción con un acantilado, no mezclo supermercado con hierba (risas). La verdad es que creo que detrás de las letras hay mucho curro.

La producción de Like A Queen es muy rica, incluso podríamos decir que ambiciosa para un grupo que está arrancando aún, ¿cómo trasladáis todo esto al directo?

Miguel: Esa es la gran pregunta… Realmente tocamos todos los instrumentos, salvo algunos teclados que disparamos en directo. Va todo medido y las capas que no podemos tocar porque no tenemos manos suficientes, sobre todo los sintes, las lanzamos.

En estos días de promo os hemos visto tocar alguno de vuestros temas en acústico, ¿os sentís igual de cómodos en este formato que tocando con toda la banda?

Miguel: Es que esa es mi raíz. Estar en mi casa con la guitarra o irme a un bar con mis colegas con la guitarra. Yo siempre estoy haciendo cosas en acústico.

Elías: En una crítica decían que mezclábamos el rollo bailable electrónico con una esencia “cantautoresca”. Esa fusión en The Morgans creo que es muy interesante. El rollo es que las canciones funcionan por sí solas.

Miguel: Yo es que no sé hacer las cosas de otra manera y me encanta tocar y cantar en acústico.

Supongo que la mayor aspiración que puede tener un grupo es vivir de la música, ¿cómo encaráis vuestro día a día actualmente?, ¿cómo compagináis la música y qué lugar ocupa en vuestra vida actualmente?

Elías: Haciendo malabares (risas). Todo mi círculo sabe que lo primero es la banda.

Miguel: Yo lo único que le pido a la música es poder compaginarlo con mi trabajo. El trabajo es lo que me da comer y la música aunque no me da de comer, me flipa. Si combino los dos, es cuando soy feliz. Hoy por ejemplo he podido gestionar estos días en el curro y estoy aquí en Madrid encantado.

Elías: Nos hemos acostumbrado a vivir al límite de esta manera. Saliendo del curro, yendo a ensayar hasta las mil, no dormir nada… Lo bueno es que somos conscientes de que vivimos de esta manera y no sabemos hacerlo de otra, por eso te puedo decir que The Morgans van a seguir adelante pase lo que pase. Al final esto es muy difícil porque todo el mundo te intenta convencer de que estás perdiendo el tiempo y, a veces, incluso lo piensas, pero al rato dices: “Paso, ¡yo no hablo con colgaos!” (Risas)