martes, noviembre 19, 2019

Colectivo Da Silva: “Nos encanta lo naif, pero siempre buscamos que haya algo detrás que cale” (2019)

Entrevistas Colectivo Da Silva: “Nos encanta lo naif, pero siempre buscamos que haya...

Fotografía: Alejandro García – Cantarero

Tras unos adelantos con los que han ido dejando un muy buen sabor de boca, Colectivo Da Silva han publicado su primer larga duración recientemente. Las primeras canciones que pudimos escuchar de ellos hicieron, junto a sus interesantes y divertidos videoclips, que las expectativas ante el lanzamiento de ‘Vacaciones’ fueran altísimas. Carlos Caraballo, Guillermo Álvarez, Andrés Cándido, Pablo E. Fernández, Manuel López, Víctor Ruiz y Alberto Valero forman esta peculiar banda de la que hasta ahora no teníamos demasiada información.

Pocos días después de que su debut discográfico viera la luz, los siete componentes del combo granadino, visitaron Madrid y estuvimos charlando con dos de ellos (Carlos, cantante y guitarrista y Alberto, percusionista). Esa es una de las ventajas de ser tantos en el grupo, que los miembros del mismo pueden dividirse y atender a los medios por separado. Con ellos desgranamos los temas de ‘Vacaciones’, el espíritu que el propio Colectivo Da Silva tiene, su manera de entender la música y pudimos constatar que vienen pisando muy fuerte, gracias a los resultados que hasta ahora están viendo en el público y, sobre todo, con una ilusión enorme por lo que está por venir.

La gente ya empieza a conocer vuestras canciones y se habla de vosotros, pero no sé si realmente todo el mundo sabe quiénes son Colectivo Da Silva. Ni siquiera en vuestras hojas de promo se aclara demasiado. ¿Cuál es el origen del proyecto y cómo se fragua?

Carlos: Alberto y yo estábamos juntos en el mismo colegio, desde preescolar, y hemos tenido varios proyectos con más gente. A su vez, el resto de los componentes del grupo tenían otros proyectos y llegó un momento en el que nos juntamos todos formando el Colectivo Da Silva.

Alberto: Nos conocíamos todos porque al final todos los músicos de Granada nos conocemos. Es interesante porque son relaciones que se han ido fraguando desde hace un montón de años. Por eso hay mucha complicidad entre nosotros. 

¿Cuál es la función dentro del grupo de cada uno de vosotros? ¿Qué aporta cada miembro al Colectivo?

Carlos: Alberto es percusionista, hace cajas de ritmos y también hace cosas muy locas en el escenario, es un showman. Yo soy el cantante y guitarrista, Pablo es el batería, Víctor es el bajista, Manu es también guitarrista, Guille toca los teclados y Andrés toca teclados, guitarras y voces. Creo que no se me olvida nadie… (risas).

Alberto: A raíz de este proyecto también estamos descubriendo que un grupo de música no solo son los instrumentos sino que también cada uno tenemos unas cualidades, unas inquietudes distintas. Por ejemplo, yo me encargo más del diseño gráfico, Víctor se encarga más de la relaciones públicas, Guille se encarga de solucionar marrones… Al final funcionamos un poco como una empresa.

El hecho de que seáis siete, facilita mucho este reparto de funciones y de tareas. Pero a nivel interno ¿cómo funcionáis como banda?, ¿cómo dais forma a las canciones?, ¿cómo os organizáis y tomáis las decisiones?

Carlos: Tomar decisiones nunca es fácil. Por ejemplo, me he encargado yo de buscar el alojamiento para este viaje a Madrid y ayer no pararon de echarme la bronca porque estamos durmiendo en un zulo de Lavapiés (risas). Pero en el tema de composición de música, en realidad es un poco más fácil: yo llevo una idea, luego con el grupo añadimos cosas y todo va cogiendo forma, hasta que se fragua bien la cosa. Yo creo que ahí cuesta menos tomar las decisiones porque estamos divididos en dos equipos: el equipo creativo musical y el equipo creativo no musical, que es el que se encarga más de diseños de portadas, de videoclips, de manejo de redes, etc. Los que nos dedicamos a componer tenemos un poco más de peso, entre comillas. 

Alberto: En realidad el Colectivo Da Silva es bastante democrático. Siempre sometemos todo a la decisión grupal y así el producto final, en mayor o menor medida, ha pasado por todos.

Colectivo Da Silva

Para nosotros es muy importante que la música vaya acompañada de una estética determinada

Lo cierto es que, como ya es una tónica general en los grupos y artistas que empiezan en estos últimos años, os empezáis a dar a conocer con pequeñas píldoras en forma de singles, videoclips, etc. ¿Habéis manejado alguna estrategia concreta a la hora de preparar el lanzamiento de vuestro primer álbum?

Carlos: Lo que sí teníamos muy claro es que los singles que sacásemos tenían que ser con videoclip. En nuestro caso, la música tiene que ir acompañada siempre de nuestra estética, es algo que va muy de la mano. Eso era lo que queríamos, que antes de sacar el disco, la gente yo pudiera ir cogiendo de qué va el rollo con los adelantos y los videoclips. La estrategia la íbamos pensando un poco sobre la marcha pero sí que teníamos claro que la base era esa.

Lo que sí que parece es que hay todo un concepto estético y musical detrás de las propias canciones.

Carlos: Sin duda. Ese concepto es parte del discurso del Colectivo.

‘Vacaciones’ llega en pleno otoño pero, sin duda, es un disco bastante veraniego ¿Por qué habéis decidido sacarlo ahora y no en pleno verano?

Carlos: Según como se mire, porque yo creo que hay canciones un poco más oscuras, que tiran por otros lados. 

Alberto: Para nosotros el hecho de que el disco se llame ‘Vacaciones’ es algo puramente irónico. Es un poco una declaración de intenciones, ya que para nosotros las vacaciones no son solo en verano, sino que son un estado mental o conceptual. Para nosotros, el hecho de hacer música, por ejemplo, son vacaciones porque es una desconexión de la vida natural que nosotros tenemos, como jóvenes de 25 años que somos. 

Para mí el disco, tras un primer acercamiento más superficial, tiene mucho de esa melancolía estival que todos hemos tenido alguna vez, cuando vuelves de vacaciones y añoras esos amores veraniegos, los días interminables, etc. Por eso creo que sí pega que haya salido ahora.

Carlos: Totalmente. Has dado en el clavo.

Vuestro álbum es el claro ejemplo de cómo, para vuestra generación, las diferencias entre géneros son cada vez más difusas. Eso lo podemos comprobar en “Nena, ven a por eso”, vuestra adaptación de un tema de La Zowi, o en “Alas para volar” ,con la colaboración de Chico Blanco. Parece casi intencionado romper esos límites y juntar todo dentro de vuestra manera de entender la música.

Carlos: Nosotros intentamos alejarnos de las etiquetas y del hecho de que, si somos un grupo pop, tengamos que hacer solo canciones pop. En Granada hay muchísimos estilos y muy variados, y es imposible que no nos contagiemos unos de otros. Al final acabas haciendo amistades con mucha gente y es inevitable querer colaborar con ellos. Es que realmente en nuestras casas escuchamos trap, flamenco, rap… por eso nosotros no queremos cerrarnos a hacer pop y ya está.

¿Cómo es eso de la “versión no desautorizada por La Zowi”?

Alberto: Es una cosa graciosa. Nosotros hicimos el tema a raíz de un evento que hubo en la sala Planta Baja de Granada el año pasado, en el que se proponía a los artistas que íbamos actuar esa noche hacer una versión de un grupo o de un artista de Granada. Todo el mundo salió con versiones de Los Planetas, de Lagartija Nick, lo típico. Nosotros pensamos en darle un poco la vuelta a todo esto y fuimos a por este tema de La Zowi, que además creo que fue el primero que sacó ella. A priori era un tema diametralmente opuesto a lo que hacíamos, pero nos atraía mucho la idea de cogerlo, agitarlo y convertirlo en un tema inocentón, con toques retro, todo lo contrario a lo que es.

Cuando pusimos esto en marcha, el sello Subterfuge intentó ponerse en contacto con ella pero nunca llegó a contestar realmente. Pudimos contactar con otra persona que estuvo implicada en la creación de ese tema y que nos dio la aprobación, pero concretamente nunca hemos sabido qué opina ella de todo esto (risas). Es por eso por lo que decimos lo de la versión no desautorizada.

Habéis hablado de la cantidad de bandas y artistas que hay en Granada, pero realmente ¿a quién os sentís más cercanos?

Carlos: Es inevitable que nos gusten las bandas de siempre porque llevamos con ellas desde que somos pequeños. A mí personalmente Lori Meyers siempre me han encantado, igual que Los Planetas. Pero hoy en día no nos sentimos cercanos a esas bandas y ese sonido, tenemos mucha influencia de ellos porque al final todo eso está muy dentro de tu memoria, pero no nos sentimos tan identificados con ellos.

Alberto: Es que la forma que tienen ellos de presentar sus proyectos es muy distinta a la nuestra.

Carlos: Nos sentimos más identificados con gente de nuestra generación, aunque hagan cosas distintas como trap u otros estilos. 

Alberto: Aún así tenemos muchísimo cariño a todos estos grupos y tenemos relación personal con ellos.

Nuestros videoclips amplían mucho el concepto que tenemos de nosotros mismos

Cuando vosotros estáis dando forma a vuestras canciones, ¿qué intención tenéis?, ¿qué buscáis con ellas?

Carlos: Hacer algo que suene fresco. Está todo inventado, entonces creemos que hay que hacer algo que dé un poco la nota y que se distinga un poco del resto de cosas que nos rodean. 

Alberto: También es importante para nosotros que cada tema tenga un concepto detrás y que el oyente se sienta identificado, de alguna manera, con lo que transmite la sonoridad y la letra.

En vuestras canciones hay una mezcla bastante interesante entre lo naif y un poso de reflexión. Parece que la profundidad y la diversión están en vuestra propuesta a partes iguales. Todo es aparentemente sencillo, pero está lleno de detalles interesantes, desde los arreglos a las letras de los temas.

Alberto: ¡Nos encanta lo naif! (risas). De hecho, yo creo que buscamos casi enfermizamente esa doble lectura: que de primeras parezca algo naif pero que luego haya algo detrás que sí que te cale.

Lo que sí es cierto es que Colectivo Da Silva suena rabiosamente actual pero siempre con referencias claras al pop español de antes (por ejemplo a Los Ángeles). ¿Qué tiene la música de décadas pasada para haya tantas bandas de vuestra generación que miran hacia atrás y reivindican esos sonidos?

Alberto: La pureza, quizás

Carlos: Creo que los estilos no estaban nada contaminados. Si antes hacías rock, hacías rock; si hacías flamenco, hacías flamenco. Nos gusta mucho lo que hacían Los Ángeles en los 60 pero, en realidad, tampoco era único porque ya lo hacían los Beatles. Esa música que hacían era muy pura.

Alberto: Era todo muy sencillo, transmitía eso.

Al final se trata de empezar en la sencillez para ir añadiendo más elementos.

Carlos: Exacto, para dar nuestro toque más personal. Es como mirar hacia atrás para luego mirar hacia el futuro.

Hemos hablado antes del concepto estético que hay detrás del Colectivo Da Silva y de los videoclips de vuestros adelantos, a los que habéis dado una gran importancia. Parece que ahora estamos viviendo una nueva época dorada del videoclip. ¿En qué os han ayudado a vosotros los de “Marina d’Or”, “Nena, ven a por eso” o “Marisol”?

Carlos: A confirmar nuestro discurso y nuestra estética. A confirmar que somos un grupo en el que no solo te tienes que fijar en la música, sino que en los vídeos se ve también la forma que tenemos de vestir o de actuar. Creemos que no son los típicos videoclips de alguien corriendo por la calle sino que tienen fundamento, que los ves y no te aburres. Creemos que son algo original.

Alberto: Además en un vídeo hay muchas tomas de decisiones que también te definen como artista, que amplían mucho el concepto que tenemos de nosotros mismos. Yo creo que es muy necesario para un grupo pasar por este proceso.

Desde luego, ‘Vacaciones’ es un álbum con una temática bastante millenial con canciones como “Poliamor”, “Marisol” o “Crush”. ¿Tenéis la impresión de retratar las inquietudes de vuestra generación?

Carlos: El productor del disco ha sido Banin, de Los Planetas, y antes de tener siquiera las canciones hechas, tuvimos una conversación con él y nos orientó mucho en ese sentido: como que Los Planetas triunfaron en su día porque eran la voz de su generación, por las letras que hacían. El incidió mucho en ese tema y la verdad es que nos caló, porque todo eso se ha visto reflejado en el tipo de letras de canciones, como las que has mencionado tú.

Colectivo Da Silva

Nuestras canciones parece que hablan de temas muy actuales, pero en realidad hablan de sentimientos de cualquier época

¿No tenéis la sensación de correr el riesgo de que este tipo de canciones pierdan vigencia en unos años?

Alberto: Realmente es como nos sentimos ahora, no estamos impostando nada. Las letras que hacemos vienen un poco de las inquietudes que tenemos ahora mismo. Sí que tenemos muy en cuenta la caducidad de las cosas a la hora de crear contenido e intentamos generalizar, en el sentido de no centrarnos demasiado en la época actual. A lo mejor los títulos como “Poliamor” o “Crush” son muy llamativos hoy en día y están elegidos para eso, evidentemente, pero luego si te paras en la letra, ves que habla de algo que puede pasar en cualquier momento y en cualquier época.

Carlos: Al final, los sentimientos base que hay en esas canciones son el amor, el desamor o las cosas que nos pueden pasar a cualquiera en el día a día. Sí, hay términos que son muy millennial, pero realmente el sentido de la canción sigue siendo lo que se sentía en los 60, que se decía con otras palabras pero sigue siendo lo mismo.

Habéis hablado un poco antes de lo que se mueve a nivel musical en Granada y este siempre es un tema muy recurrido en cualquier entrevista con alguien de vuestra ciudad. Pero, al margen de los clásicos que todos conocemos, quería preguntaros acerca de los grupos o artistas más jóvenes. ¿Qué es lo que se está moviendo actualmente por allí y creéis que merece la pena prestarle atención?

Carlos: “Poliamor” y “Alas para volar” son colaboraciones con Papaya Club y Chico Blanco, respectivamente. Creemos que ahora mismo es de lo más fresco y lo que más se puede acercar a lo que estamos haciendo nosotros, quizás es con los que más identificados nos podemos sentir, tanto por la música como por los discursos que llevan.

Yo quiero pensar que esto sea una especie de aliciente para que a futuras bandas que surjan a partir de aquí, les pase como a nosotros cuando éramos jóvenes y queríamos ser como Lori Meyers. Sería guay que las bandas se pudieran fijar en nosotros, que bebiesen de ahí y se pueda acabar consolidando una escena nueva, como cuando surgió el grunge o cualquier otro movimiento juvenil.

¿Qué pasa en Granada para que, generación tras generación, se mame tanto esta cultura musical?

Alberto: Yo creo que es como que tú ves a tu vecino, que tiene un grupo, que toca en la sala que hay dos calles más abajo y piensas que también quieres hacer eso. Esta tradición se remonta a Los Ángeles o a este tipo de grupos y, al final, se genera una rueda que no para. 

Carlos: Además Granada es una ciudad muy pequeña y, si te gusta la música, aunque no toques ningún instrumento, siempre estás metido en la movida. En los sitios en los que se sale por allí, como el Planta Baja o el Ruido Rosa coincides con las bandas y al final te contagias y dices: “yo también quiero montar mi banda”. Creo que es inevitable que esto ocurra en Granada.

Como habéis comentado antes, ‘Vacaciones’ lo ha producido Banin, de Los Planetas. ¿Qué ha significado para vosotros trabajar con él?, ¿qué ha aportado a vuestra propuesta?

Alberto: Yo creo que, sobre todo, la experiencia porque él ha pasado muchas veces por esto.

Carlos: A nivel musical, él decía desde el principio que prefería no meter mucha mano en nuestras canciones porque quería conservar la esencia de lo que es un primer disco y de las propuestas del grupo. Hacía apuntes sobre estructuras o sonidos y, como entiende mucho de sintes, nos ayudó mucho en eso.

Colectivo Da Silva

Ver en un desconocido pasión por lo que tú estás haciendo, es increíble

¿Qué expectativas tenéis puestas en este disco?, ¿qué esperáis de lo que está por venir?

Carlos: ¡Cobrar dinero! (risas)

Alberto: Vivir de esto… Tampoco pedimos mucho realmente. Bueno, en realidad eso sí que es mucho (risas). Nos encantaría poder dedicarnos a este proyecto porque realmente creemos un montón en lo que estamos haciendo. Sería increíble que la gente nos diera el apoyo suficiente para poder seguir creando en esta dirección.

Carlos: Todos tenemos nuestras carreras y nuestras cosas, pero siete personas hemos dejado todo aparcado por esto porque es en lo que creemos, con lo que disfrutamos y lo que de verdad queremos hacer. Ojalá al final pudiésemos dedicarnos a esto por completo.

¿Lo habéis abandonado todo por dedicaros a esto?

Carlos: Prácticamente. Manu, por ejemplo, es médico y está ejerciendo como tal; Guille es arquitecto y sigue con la carrera…

Alberto: Intentamos compaginarlo. Yo estudio diseño gráfico pero al final, mi mente está en esto y realmente, esta es mi prioridad. Pero sobre todo esto ocurre porque estamos viendo resultados.

¿Qué estáis percibiendo en estas primeras semanas?

Alberto: Estamos percibiendo que hay mucha pasión en gente que es desconocida para nosotros. Ver en un desconocido pasión por lo que tú estás haciendo es increíble y te motiva un montón a seguir adelante.

Carlos: Cuando tenías tu grupo con tus colegas, tu público eran tus colegas y eso, al final, era un hobby. Pero ahora hemos llegado a un punto en el que nuestro público, aparte de nuestros colegas, es mucha más gente en España y para nosotros, eso es flipante.

Alberto: Y eso que estamos hablando de unas cifras muy humildes realmente.

Carlos: Totalmente. Pero el hecho de venir aquí a Madrid, ir a una sala y encontrártela llena de gente flipándolo, para nosotros es un subidón que te cagas.

El punto clave es cuando empiezas a ver en el público a gente desconocida, ¿verdad?

Carlos: Eso es. El otro día por ejemplo, tocamos en Granada, en el Planta Baja, se hizo aforo completo y se quedaron como 100 personas fuera y eso, en nuestra ciudad, era algo impensable. Ahí estaban nuestros colegas de siempre pero también había muchísima gente que no conocíamos de nada, en nuestra propia ciudad. Al final eso te hace pensar que, si en nuestra propia ciudad, en la que conoces a todo el mundo, ves tanta gente que en la vida habías visto antes, es porque lo estamos haciendo bien.