Onanismo, Kanye West y Nietzsche: Una Conversación con Fat White Family

Fat White Family, banda británica liderada por Saul Adamczewski y los hermanos Saoudi, parecía a punto de extinguirse en 2016, como un meteoro que relumbra de forma más fulgurante al tocar la atmósfera en su caída. El esperpento, la desnudez y la ebriedad eran el pan de cada día en los directos del colectivo londinense que, a falta de una discografía convincente, salpicaba de forma sanguinolenta y brutal a sus oyentes cada vez que se subía a un escenario. Pero con eso no bastaba, no sólo porque apenas contaban con temas memorables en su repertorio, sino porque este nivel de vida es bastante difícil de sostener (sin matarse, básicamente). Tras un momento crítico, los miembros partieron caminos para reencontrarse con una forma de creatividad “más relajada”, que les llevaría a firmar un par de discos de lo más interesantes con proyectos diferentes que, sin embargo, no dejarían de estar relacionados.

Este mismo viernes 19 de abril se estrena Serfs Up!, el -más que decente- resultado de sus nuevas dinámicas y de su firma con Domino Records. Nohara Ramos y Miguel Pardo tomamos un café con Lias Saoudi hace unas semanas para comentarlo, una charla de lo más distendida y enriquecedora, en la que el mayor de los hermanos nos acercó con agudeza y lucidez algunas de las señas más determinantes para comprender este nuevo LP.

Lias viste con un abrigo grueso y pesado, puesto que aún hace frío en Madrid; su actitud es segura y cálida, y tan sólo sus ideas brillan con más fuerza que su cabello. De sonrisa amplia y labia tenaz, el mitad argelino mitad británico mezcla con asombrosa velocidad cultura popular y filosofía posromántica, de la misma manera que propone un espacio en el que se combinan elementos medievales con otros de nuestra era tecnológica. Durante nuestra conversación se muestra ocasionalmente condescendiente y genera una atmósfera amplia y familiar a través de la cual hace llegar su -cultivadísima- ideología con sencillez y pasión.

Miguel Pardo: Vamos a hablar un poco sobre el pasado, habéis estado trabajando con Insecure Men (Saul como cantante) y Moonlandingz (Lias como cantante) ¿Qué opinión tienes del trabajo de la banda de Saul?

Lias: Bueno tal vez no lo sepáis pero escribí el 75% de las letras así que… Están bien (risas). Fui como el “ghostwriter” en ese álbum de modo que tuve algo que ver con ello. Fue muy apasionante y hacer ese disco fue de algún modo terapéutico para la banda en aquel momento, porque Saul y yo no nos hablábamos y habíamos separado Fat White Family. Como una especie de ruptura. Nathan y yo habíamos decidido continuar sin Saul. Él me llamó cuando estaba en el sur de Asia, porque habíamos concluido los 5 años de gira y me fui a Camboya para estar a mi aire unos pocos meses, explorando la jungla y ya sabes, ese tipo de vida cliché: encontrándome a mi mismo. Pero él me llamó cuando estaba en una pequeña isla y me propuso ir a Nueva York y escribir las letras de las grabaciones. Me mandó una pista, y dije “por supuesto”. Fue muy sencillo porque por fin logramos complementarnos. Saul estaba en la sala de control del estudio, dejando caer las canciones, y yo estaba en otra habitación con el bolígrafo y el papel escribiendo las letras, decidiendo si estaba bien o no; si estaba bien había concluido la tarea y me tomaba un whisky, y entonces fiesta por el resto de la noche: estaba genial, era una especie de espacio abierto. Fue tan bueno que por entonces por fin vimos que era el momento de ponerse a hacer cosas de Fat White Family juntos otra vez. Hablamos sobre ello y no pudo haber ocurrido sin nosotros. Durante otros 9 meses hemos estado en Sheffield y hemos establecido ahí nuestro estudio, tomando drogas y componiendo. Eventualmente todo se juntó de nuevo y, eso es lo importante para nosotros, juntarnos en el estudio.

Nohara Ramos: Así que estuviste en Camboya. ¿Crees que eso te ha influenciado a la hora de escribir las letras para Serfs up!?

Lias: Escribí Rock fishes en Camboya que está en el álbum, así como la letra de Bobby’s Boyfriend… Tenía dos cuadernos escritos que rellené mientras viajaba de un lugar a otro y en la última semana perdí uno de ellos (risas), aquello fue algo decepcionante.

Miguel Pardo: ¿Cuanta inspiración tomaste de estos proyectos para este nuevo álbum?

Lias: Creo que se puede escuchar bastante tanto de Insecure Men como de Moonlandingz en este disco. También hay otro proyecto, DECIUS, que estamos estrenando y que es como si Alan Vega hiciese acid house. Lo estoy haciendo con los tipos del grupo Paranoid London, y hay algunas cosas que han salido ya. Estamos haciendo una especie de álbum, pero esos son otros derroteros techno/house. Así que hay un poquito de esto en aquello.

Estuvimos consumiendo drogas duras durante los 5 años que estuvimos de gira y todo colapsó. Cada uno tomamos nuestro camino explorando nuevas vías de hacer música con distintas personas. O sea, seguimos colaborando en las cosas que cada uno hace; es decir, Saul también era una parte de Moonlandingz, pero podría decirse que rompimos como grupo. La lección más importante de todo esto fue aprender sobre los procesos creativos de otras personas, aprender a trabajar con otras personas, desarrollar habilidades de comunicación y cosechar todo eso. FWF estaba resultando algo neurótico y claustrofóbico. Hacer todos estos proyectos ha sido de alguna manera como respirar de nuevo, y nos ayudó a entender “vale, no necesito centrarme en FWF si no me apetece, puedo hacer otras cosas y además también estarían bien”. Así que fue una especie de liberación, una despresurización. Eso quizá sea la cosa más valiosa que ha salido de todo esto.

Nohara Ramos: La siguiente cuestión es sobre Domino Records, ya sabes, sobre firmar con ellos porque pensamos que es un punto de inflexión en tu carrera con FWF y ha venido a mi mente una cuestión: ¿cuáles son tus intenciones y suposiciones acerca de este nuevo LP, ahora que habéis firmado con un gran sello? Y, por otro lado, ¿habéis tenido algún tipo de coerción en vuestro proceso creativo?

Lias: A rasgos generales, cuando firmamos con Domino el grupo estaba en unas malas condiciones. Habíamos terminado el contrato con nuestro anterior sello, y pensé, “bueno, no creo que quieran emplear más dinero en un “agujero” de heroína, ¿qué podría salir mal?” (risas). Pero nosotros ya habíamos trabajado con Domino públicamente unos años antes de que todo esto sucediera, así que realmente estábamos ya inmersos en lo que el sello nos depararía. Cuando tuve una quedada con Laurence (Laurence Bell) le dije: “mira, tengo este plan desde hace un par de años, pienso que si pudiésemos dar algún tiempo a la banda y darnos un espacio alejados del ambiente de siempre, crear algo así como un sitio alejado de la heroína, podríamos reconstruir lo hecho hasta ahora”. Así que nos desplazamos a Sheffield y eso fue todo, además Domino cubrió todos los gastos. Respecto a todo lo que implica libertad, nosotros queríamos hacer algo más parecido a un álbum de pop; de una u otra manera era algo que habíamos dejado claro incluso antes de que Domino estuviese merodeando. Creíamos que sería divertido si FWF pudiese parir un disco pop, ya que la música hoy en día es así. Nos dieron la libertad para hacer lo que quisiéramos hacer. Se implicaron cuando tuvimos dificultades, nos pusieron en contacto con Clive Langer que trabajó en Feet y Rock Fishes, y también con la arreglista de cuerdas de Mica Levi. Nos pusieron en manos de gente muy cool, y además pudimos hacer lo que se nos antojase y no tuvimos ningún conflicto con ellos. He disfrutado estando en este sello.

MP: Entonces la idea era hacer un álbum pop como en Insecure Men.

L: No, Insecure Men no. Algo más agresivo, Insecure Men es algo deliberadamente más desplazado y opaco. Queríamos hacer algo que la gente pudiese bailar también, ¿entiendes? Con lo que se pueda follar y que fuese agresivo, algo que golpease. Para mí Insecure Men, por mucho que me guste, no tiene el suficiente ataque, ya que la violencia está más sumergida en un sonido opiáceo y suave. Buscaba algo que tuviese más empuje.

NR: Así que no habéis tenido mucha presión por parte del sello, habéis querido hacer un álbum pop como forma de buscar libertad creativa ya que es pop y no tenéis que preocuparos por nada más.

L: Es un reto. A nosotros siempre nos ha gustado ese tipo de música, siempre hemos escuchado mucha música pop, así como música rara y esotérica; pero es que también nos gusta Tina Turner, Whitney Houston, George Michael, Wham!, me encanta Wham! No lo llamaría aun así disco pop tanto como un disco intrusivo de pop porque, bueno, somos Fat White Family.

MP: ¿Ha dejado de ser una grabación lo-fi?

L: No, no es una grabación lo-fi tampoco es hi-fi claro. Para mi el arquetipo para este álbum ha sido Yeezus de Kanye West que es lo que estuve escuchando la mayoría del tiempo. Sí, estaba tan cansado de todo lo demás que…(pensativo) Hay un artículo para una revista llamada Talkhouse en Nueva York y me pidieron escribir algo sobre el trabajo de otro artista que nunca llegué a hacer. Pero para ello me enviaron un ejemplo, que era un artículo de Lou Reed en el que escribía sobre Yeezus de Kanye West y… Yo odiaba a Kanye West, ni siquiera he escuchado su música. Es cultura basura, no quería saber nada de él, sin embargo ese artículo de Lou Reed me hizo pensar: nada más lejos de la realidad. Yeezus es increíble y Lou explica exactamente por qué. Si Lou piensa eso… y Lou es de alguna manera el faro con el que me guío, pues entonces le tendré que escuchar. Y fue una experiencia fantástica. Completaba todo aquello que le falta a una guitarra indie, era violento y esquizofrénico, sexy. Fue realmente divertido, y las canciones son como extraños paisajes musicales. Es decir, nosotros no podríamos hacer algo así porque no estamos metidos en ese estilo, pero si lo intentamos podría salir algo interesante.

NR: Ahora que mencionas a Kanye West, pienso que tiene tanto poder en la industria de Estados Unidos que él puede decir todo lo que piensa, ya que la música allí realmente te da poder…

L: Pienso que Kanye West es uno de esos “ególatras buenos” que no puede ser crucificado por aquello que dice.

NR: ¿Sientes que tú tienes el poder…?

L: Yo no tengo ningún poder, pero aprecio la capacidad que tiene para hablar abiertamente viniendo de alguien así. Él es una estrella del pop. Prefiero, sabes… la forma en la que la gente reaccionó en los medios cuando fue a ver a Trump, y empezó con aquello de “gucci spaceship” y toda esa locura. La gente estaba como “mira lo que ha dicho sobre la esclavitud…”, y todo eso, estaban enfurecidos. Vamos a ver, es una estrella del pop, yo aprecio como consumidor que una estrella del pop sea absolutamente demente. Quiero que se comporten de forma excéntrica y sin rendir cuentas a ningún tipo de moral, ideología, dogma o cualquier estúpido pensamiento políticamente correcto. Odio todo eso, la moralidad no tiene ningún tipo de cabida en el arte.

NR: La posición del artista debería ser una posición de libertad.

L: Está bajo amenaza. Es el único poder que tengo, y no hago ningún tipo de dinero, no espero hacer mucho dinero; Spotify se lo lleva todo. Toda mi vida es solo inseguridad, no sé dónde estaré dentro de unos años. Estoy aquí para hacer arte, lo que es una bendición. El poder de ello es que soy libre de explorar cualquier idea. Así es como funciona la civilización, si la civilización no tuviese religión o arte no sería una civilización en sí, ¿entiendes? Por lo que sé al respecto, es una gilipollez aquello de que el arte esté para salvar a la humanidad. El arte siempre, ante todo, es un medio por el que el artista puede salvarse. Si tú apartas los medios de la gente, entonces lo que esencialmente estás haciendo es naturalizar una cultura de masas en arreglo a una suerte de educación universal la cual es la razón por la que la clase media metropolitana es dócil y solipsista, al menos así es como lo veo. Una moral engañada. Conozco a la gente dentro de la burbuja y la que está fuera de la burbuja porque he vivido en ambos mundos y mi familia es mitad argelina, y mitad obrera, del norte de Inglaterra.

He vivido en Londres 15 años y he ido a una de las academias más elitistas de arte del mundo porque he sido un estudiante brillante cuando era adolescente, no porque tuviese dinero. Así que sé lo que esta gente piensa. Tratas de recrear el mundo a tu propia imagen, pero el mundo es extranjero, bruto, violento, lleno de odio y de abuso. Tienes que tomar eso en consideración antes de juzgar a la masas.

Ahora, si estás pensando “¿De qué coño estás hablando?”, porque consideras que escuchar todo esto y que obliterar el abuso puede despojarte de él, te equivocas. No es posible ni desde un principio, y si eres de aquí abajo es mejor crecer sabiéndolo. Y hay solo dos maneras de salir de aquí: la música o los deportes. Así que si vas a estar diciendo a la gente qué puede o qué no puede decir en la música, entonces lo que estás aplicando es un tipo de estalinismo cultural. No creo en eso, es una mierda y está conduciendo a la gente hacia la dirección contraria. De ese modo, no tendremos ningún tipo de voz para la clase obrera nunca más, tan solo tendremos identidades políticas, lo cual es algo problemático.

MP: Volviendo al álbum. El sonido es más vívido y directo. Mi pregunta es ¿cómo van a ser los directos ahora que vais a actuar en eventos más grandes con Domino?

L: Hemos hecho un par de espectáculos poniendo a prueba nuestro material. Tocamos 5 o 6 de las nuevas canciones. A ver, Fat White Family en directo siempre ha sido algo así como “controlar el caos”, y eso es algo imprescindible que no queremos perder porque sería duro. Es complicado, pero lo que estamos haciendo ahora es introducir una nueva instrumentación; hay mucho sucediendo ahí, la flauta, el saxofón… Hay algunas cuerdas y también muchos samples, ya sabes, porque algunas de las canciones se parecen más a la música de baile, así que hemos empezado a usar samples por primera vez. Puedes ensayar y ensayar y ensayar, pero todo cambia completamente cuando estás frente a una audiencia y ella comienza a responder. Lo que sucede en el escenario en vivo es una energía cíclica entre la multitud y tú, y si lo haces bien, es prácticamente exponencial y se vuelve más y más intenso todo el tiempo… Estoy aprendiendo a proyectar eso a través del nuevo material y siempre es un poco más complicado. Una vez que el disco sale, es mucho más fácil porque muchas personas se lo aprenderán, lo conocerán ya, responderán ante él… Pero eso lleva un poco de tiempo.

NR: Ahora queremos que respondas una pregunta sobre las letras del álbum: parece más alegórico y épico ¿está esto relacionado con la estética medieval o clásica del álbum? Las letras, las palabras que usas… Todo esto suena belicista y medieval, clásico.

L: Sí, quería que fuera vagamente así… Porque es un tercer álbum y esperamos bastante. Y quería hacer algo que fuera de algún modo pomposo, grandioso y casi barroco (risas).

NR: ¿Era como tú creando un reino o algo así?

L: Justo esa es la cosa, quería (queríamos) crear un mundo, ¿sabes? Esto también remite al tema de Kanye un poco. Tú creas tu propio pequeño mundo que la gente puede cohabitar. Como letrista lo he estado haciendo durante tanto tiempo que ahora no sé cómo se escriben estas canciones, pero cada vez vas adquiriendo más y más confianza y vas tomando más y más recursos a través del tiempo. Entonces puedes tomar diferentes riesgos y cosas por el estilo, y de alguna manera aprendes más lo que estás haciendo a medida que avanzas, ¿sabes? Así que hay muchas cosas que están sucediendo en el álbum líricamente. Es también algo más personal, pero de alguna manera, utilizando el lenguaje, puedes construir un reflejo infinitesimal, como un detritus de tu psique en este tipo de catedrales del egoísmo y luego danzar en tu propio reino, esa es la alegría de todo. Lo ejecutas muy rápido para calmar tu propia alma y luego, si la gente quiere participar, es fantástico que esa sea la parte ‘B’. La parte ‘A’ es casi como la masturbación, ¿sabes? (Risas)

NR: Tú generas ese espacio para tu propia masturbación

L: Sí, eso es todo.

MP: ¿Es entonces Serfs Up! un álbum con disfrute, júbilo y esperanza?

L: Creo que mucha gente dice que suena un poco más optimista y un poco más alegre, y creo que en relación con Songs for Our Mothers y Champagne Holocaust es mucho más alegre. Bueno, quiero decir, en relación con cualquier otra cosa, no es tan feliz, ya me entiendes. Básicamente ahora que la banda ya no consume heroína es fácil que la gente se sienta un poco más optimista.

MP: Siguiendo con esto, el álbum está marcado por un tono satírico, pero incluso con ello se puede sentir dentro un propósito político, un poco de esta esperanza. ¿Tiene algún propósito social Fat White Family?

L: Creo que nuestra propuesta social es que la primera regla del arte es que el arte es arte, y uno siempre debe adherirse a esa regla. Todo lo demás es solo pegamento, no importa. Explórate a ti mismo a fondo y no te asustes con lo que encuentres allí, y compártelo apasionadamente con la gente, y ese es tu trabajo; todos los que vengan de esa manera deben confrontarse entre ellos. No veo a otras bandas como grupos de individuos con sentimientos, las veo como símbolos contradictorios a los míos, aplastados unos contra otros; pero no llamo sociópata al que llamo dedicado. Entonces, si hay una inclinación política, es declarar que la política no tiene otro lugar que el incidental en la música y el arte, y que en esta era actual de la virtud, la seducción y la soberana mierda, es importante que las personas construyan su propio espacio y sólo entonces miren al de los demás.

MP: ¿Pero tiene Lias una utopía?

L: ¿Tengo una utopía? Quiero decir, no soy un utopista: no. Creo que estamos condenados, creo que el capitalismo es algo así como el ciclo sexual masculino; el crecimiento de la inflamación seguido por una alegría extrema y una muerte segura. Si nos fijamos en la catástrofe ambiental que está floreciendo, en la sobrepoblación y todo lo demás… Creo que la evidencia está a favor de eso, lo cual, podrías pensar que me convierte en un feminista radical, pero soy totalmente feminista de la “Second-wave”.

NR: De acuerdo, ahora pasamos a elegir preguntas sobre las canciones, te quiero preguntar por la portada del álbum, su estética (las vacas, el monte…) y la tipografía gótica. ¿Cuál es la intención detrás de ella?

L: Básicamente es un tipo de temática, una expresión del auge del populismo, por lo que en el Reino Unido tenemos Brexit, para mí es una especie de denuncia, las clases trabajadoras razonan y se levantan, seleccionando sin embargo más opresión para ellos mismos. En cierto modo se trata de la revolución equivocada, una especie de broma sobre eso: el populismo, el auge del populismo. Las imágenes están todas enlazadas con el tipo de sobrehombre de Nietzsche, la montaña y ese tipo de filosofía. Cuando hablo de este tema político actual, creo que básicamente estamos criando una generación de débiles y creo que Nietzsche los llamó “el último hombre”.

NR: También la moral de esclavo

L: Sí, todo ese tipo de cosas, de eso se trata, me gusta lo increíblemente serio que se ve y también hay algo de moda, porque los populistas tienen la mejor estética y los mejores símbolos. El retroceso es lo mejor para apropiarse, tanto la extrema izquierda o extrema derecha. Así que también hay una clase de paganismo, y no creo que nadie deba tener un monopolio sobre el nacionalismo pagano y ese tipo de contenido. Tenemos que proteger la idea de nosotros mismos como personas en una cultura, poder usar esa imagen tú mismo y que no tenga que ver con racismo o fascismo.

NR: ¿Creas entonces tu identidad en un sentido anárquico?

L: Sí es como “Detournement” (expresión francesa popularizada por el situacionismo). Tú haces copia y pega, vivimos en una época que es inherentemente posmoderna para bien o para mal, por lo que es una fascinación de eso, es una táctica.

NR: El tema Feet sintetiza una gran cantidad de información, personajes, circunstancias… ¿Diría que es un manifiesto de lo que está sucediendo en el álbum, como un folleto enérgico. ¿Es por eso que es el primer single y querías mostrar esa energía?

L: Creo que es el primer sencillo porque fue lo más atrevido del disco y posiblemente el más ambicioso que hayamos hecho en el LP. Definitivamente fue la cosa más difícil en la que hemos trabajado, tomó meses y meses y cantidad de discusiones, fue muy complicado. También fue lo primero que grabamos mientras estábamos en Sheffield, recuerdo que pasamos dos días en este estudio tomando un montón de ketamina, un montón de ácido… Y al final cuando vimos en lo que había resultado esto, sonaba como una especie de techno extraño. No sonaba como lo hace ahora. Entonces dijimos “pero qué narices es esto“, nos gustó, nos gustó mucho, pero pensamos “¿es esto Fat White Family?” Quiero decir, “¿Qué diablos?”. Pero fue una especie de largo peregrinaje. Fue difícil, y, la canción en sí soy yo tratando de encontrar mi propia identidad como mitad argelino mitad inglés. Es muy complicado luchar por dar sentido a ese tipo de contradicciones en mi propia vida.

NR: ¿Qué tiene esto que ver con los pies?

L: En cuanto a los pies, Nathan escribió la melodía y me dijo que hablaba de que su novia se fue hace unos diez años, solían estar enamorados hasta hace como siete. Ella le dejó para mudarse a Venecia, él viajó todo el camino hasta allí, no caminó todo el camino hasta allí, pero caminó mucho; y cuando llegó ella estaba con otro hombre. Luego -Nathan- se me acercó y me dijo: “sí, de eso se trata esta canción, tú escribe algo”. Y yo por entonces estaba leyendo un texto que habla acerca de la crisis de refugiados palestinos en los años setenta, y esa obra tiene que ver con las implicaciones erótico/sexuales de casi todo, así que tomé aquello como un punto de partida. Tenía una imagen en mi cabeza de merodear sexualmente desde la perspectiva de un refugiado homosexual. Quería ser lo opuesto a “sé amable con los refugiados“, quería escribir sobre un personaje que tiene su persona doblada en pedazos, cambiando todo el tiempo. Básicamente yo. Pero a través de alguien más. Todo es auto portfolio, no escribo sobre otro que no sea yo mismo, incluso si estoy escribiendo sobre otras personas.

MP: ¿Es el Dr. Johnson de la Fringe Runner Samuel Johnson?

L: Oh, Doctor Johnson, eso no es sobre Samuel Johnson (risas). Eso es sobre un Johnson diferente, un Johnson que es el jefe de un sello en Estados Unidos… No puedo decirte específicamente qué Johnson (vuelve a reír nerviosamente), es alguien muy importante, así como el diablo.

MP: Así lo parece en la canción

L: Saul solía ir y hacer bolos rápidos en Nueva York. Cada vez que la banda está en Nueva York, alguien estaba a punto de morir, porque el hedonismo allí era terrible, la gente tomaba al mismo tiempo heroína y cocaína… No yo, pero estaba tratando de transmitir ese sentimiento. Probablemente hemos fallado al hacerlo. Queríamos que pareciera un poco una nueva historia de la escena de Nueva York para los oyentes.

MP: ¿Qué nos puedes contar sobre Kim’s Sunset?

L: Me estaba imaginando a Kim con una especie de lágrima solitaria corriendo por su mejilla, mirando sus cabezas nucleares de guerra; me lo imaginaba molesto porque sabe que no va a poder usarlas (risas). E imagino su virilidad escapando y una especie de gran impotencia masculina a escala monumental. De eso se trata, es solo un estudio del personaje, ¿cómo no puedes estar fascinado por alguien así?

NR: Sí, tantísimo poder.

L: Sí, es obsceno (risas), siempre estoy interesado.

NR: Es el Kanye West de Corea del Norte.

L: Definitivamente.

MP: Y hablando de más personajes ¿Quién es Sebastian?

L: Sebastian es un amigo con el que vivo, cantante de una banda llamada Pregoblin. Acaban de sacar el primer single que se llama Combustion, deberíais oírlo, y hemos sido amigos durante mucho tiempo. Solía ​​estar en la banda que era Fat White Family antes de serlo: The Saudis, y fuimos a Argelia juntos durante tres meses hace diez años. Allí escribimos nuestras primeras canciones y siempre hemos tenido un constante intercambio de ideas. Pero entonces la cosa realmente despegó para nosotros. Él nunca tuvo un descanso, simplemente regresó a Londres, consumiendo drogas, y no hablamos durante unos tres años, porque además me acusaba de robar sus ideas, mientras yo pensaba: “Tomo algo de tus ideas, porque evidentemente eres una influencia para mí y me encanta lo que piensas”. Y en la canción quería hablar sobre ese tipo de intercambio entre algo parecido al ego maníaco, la relación homo-erótica de hombres golpeados entre sí generando una especie de nexo. Es sobre eso y sobre los grandes Sebastian de la historia, como Sebastian Horsey, el famoso dandy de Soho que murió de una sobredosis de heroína hace unos años (2010); o Sebastian Melmoth, que es como se llamaba Oscar Wilde mientras estaba en París después de su desgracia. Quise referirme a ese tipo de personaje que es tan conocido: alta clase de sensibilidad inglesa, como Withnail o algo así.

MP: Ahora que estáis en Domino, ¿qué dirías del último disco de Arctic Monkeys?

¿El que sacaron el año pasado? ¿Sabes qué? En realidad pensé, y no lo digo porque están pagando a mi hotel, que lo hacen, ¡Gracias a Dios por los Arctic Monkeys! Pero pensé que era un paso en la dirección correcta para ellos y obviamente han estado escuchando a Fat White Family e Insecure Men. Obviamente (risas) tiene ese mood de lounge exótico. Yo estaba como “definitivamente he estado escuchando”, así que “kudos” a ellos por abrir sus oídos.

Este artículo fue redactado por Nohara Ramos y Miguel Pardo. Fotografías por Miguel Pardo.

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