Johnny B. Zero: “Si no tocáramos no sabríamos muy bien qué hacer con nuestra vida”

Johnny B. Zero vuelve a Valencia con un nuevo disco debajo del brazo, como si de un bebé se tratara. Un disco como un bebé, que nace, crece y que en todas las casas debería reproducirse.
Suicide Watermelon Stories, la última bomba de la banda valenciana, se estrenará en la ciudad que les vio nacer con temazos como Plastic Shovel, Orange Sun o The Emperor.

Tras conciertos por prácticamente todo el país volvéis a casa, por, casi, Navidad. ¿Qué sientes al volver a tocar en la que es tu ciudad?

La verdad es que tenemos muchas ganas de tocar en casa después de tanto tiempo. En Valencia es donde damos nuestros conciertos más emotivos porque tenemos al público que más tiempo nos ha acompañado y, por supuesto, también a los amigos. Para nosotros es fácil pasarlo bien tocando en el Loco y por eso espero que todo vaya guay y que la gente lo disfrute también. No se lo habíamos dicho a nadie aún, pero hemos preparado un set de más de veinte canciones, así que va a ser la risa.

Todo buen músico ha escuchado horas, días, semanas y meses de música más que variada. ¿De toda esta música, qué influencias piensas que han arraigado en el nuevo disco, que se encuentran presentes en él? Y por otro lado, ¿qué literatos o músicos influencian tanto a Juanma Labrandero como a Johnny B. Zero en la que es toda su discografía?

La música que nos ha influenciado en la grabación de este disco ha sido muy variada. Yo personalmente, durante el proceso de escritura de canciones, he escuchado mucha música clásica, principalmente Bach, las cantatas son de la música que más me gusta. También, jazz, soul (clásicos ambos) y algo de pop, lo cantantes que más me gustan son Prince, John Lennon, Stevie Wonder o Marvin Gaye entre otros. Me gustan los cantantes expresivos pero que no destilan orgullo cuando cantan, es decir que cantan con un tono semejante al hablado, no engolando demasiado, y por eso escucho a los que he mencionado.

Respecto a referentes literarios, quien me conoce sabe que me gustan mucho los clásicos (mediados XIX principios XX), Flauvert, Tolstoi, Proust o Faulkner por ejemplo. De esa literatura me gusta lo bien que dibujaba imágenes de la época con su contexto social muy concreto, y lo conseguía con una narrativa poco intrusiva o manipulativa. Además la visión del autor era fuerte pero basada en la arquitectura literaria y no en las metáforas desbordadas. Soy poco posmoderno, y por eso me gusta partir de la canción, es decir, cuestionarla una vez ya existe, y que por tanto el lenguaje sea más humano que literario, aunque los sonidos sean vanguardistas. Y, sí, me gusta leer el tiempo que paso componiendo porque la lectura es tremendamente estimulante para cualquier acto creativo.

Con los dos últimos álbumes habéis dado un gran paso, tanto musical como de público, ¿de qué manera ha afectado esto a vuestras vidas?

Creo que vivimos contentos sabiendo que hay buena acogida. Siempre es un subidón que la gente cante tus temas fuera de tu ciudad, de tu ámbito. Cuando son en inglés todavía impresiona más, quizá por la turra constante que se suele dar a todos los grupos que hacen música en inglés.

Nuestras vidas son bastante enloquecidas porque giramos sin parar y no podemos aspirar a una rutina demasiado definida. Cuando no estamos tocando por ahí, estamos haciendo algo para la banda en Valencia, currando promo y booking o haciendo vídeos, así que cuesta conseguir algo de estabilidad, pero si no tocáramos no sabríamos muy bien qué hacer con nuestra vida.

Los discos mencionados anteriormente son Birds que salió a la luz en 2017, un disco redondo, siendo una absoluta sorpresa para prácticamente todo el mundo, colocándose muy arriba entre los discos del año y Suicide Watermelon Stories (2018), el disco que presentáis, no se queda atrás. ¿Cabe esperar nuevo disco en 2019?

El tema con Suicide Watermelon Stories es que tiene muchísimo material dentro y mucha vida. Va un poco contra nuestra naturaleza no haber entrado ya al estudio (y por supuesto hay canciones nuevas), pero hay muchos temas que tenemos que apoyar todavía dentro del disco, darles más dimensión, con vídeos, con promo… La gira está siendo larga y fructífera también, y para 2019 se avecinan muchísimos conciertos, así que no sabemos exactamente cómo vamos a gestionar todo esto.

Es relativamente tarea de la crítica enmarcar a las bandas en un estilo u otro, pero ¿qué estilo musical hace Johnny B. Zero?

Yo diría que hacemos “Rock de autor”, aunque suene esquivo, creo que es la etiqueta que más se ajusta a nuestra música. Lo de autor viene dado por el hecho de que intentamos apartarnos del rock que mandan los cánones porque no somos un grupo con un diseño concreto (no acabamos de encajar en lo que llaman “garaje”, tampoco en contextos tipo Viña Rock, por poner un ejemplo…). Gran parte de nuestras influencias vienen de la música afroamericana de los años 60 y 70, y de esta música es de la que se nutre en gran medida nuestra música. Lo que quiero decir con esto es que la propuesta de la banda es “ruidosa” y rockera, pero le damos muchísima importancia a la sensualidad y al ritmo, que forman parte de nuestra esencia. Nuestra visión del rock está tremendamente filtrada por nuestras sensibilidades y no por lo que marcan las tendencias. Tampoco intentamos hacer soul o funk por puro respeto, e intentamos siempre hilar muy fino con estas influencias. Simplemente hacemos la música que creemos que está bien para nosotros, según nuestros estándares y que representa nuestra voz y sensibilidad.

Para finalizar, unas preguntillas para conocer más a Juanma y a la banda:

¿Una canción que defina a Johnny B. Zero?

Una canción que represente a Johnny B. Zero… ¡qué complicado! Pues yo diría que muchas canciones de la Motown o Atlantic, como por ejemplo Living for the city (Stevie Wonder), Try a little tenderness (Otis Redding) sonando a la vez que The Beautiful Ones y When Doves Cry (ambas de Prince)… imagínate cada una sonando en un equipo de música distinto, 16 altavoces a la vez y esas 4 canciones al unísono a tope, eso sería el ‘big bang’ Johnny B. Zero.

¿Un disco que te llevarías a una isla desierta?

El disco que me llevaría a una isla desierta sería, como soy muy tramposo para estas cosas, el White Álbum de The Beatles pero en el que, además y en secreto, he colado el Purple Rain de Prince y el Inervisions de Stevie wonder. ¿Sabes ese momento en el que abres un cd y caen varios discos que no recordabas que habías dejado ahí? Pues eso.

Esta noche, en la Sala Loco Club de Valencia, tendremos a esta pedazo de banda tocando algunos temillas bien guays, pasad a disfrutar un rato con ellos y sus historias sobre elefantes grises y palas del Ikea.

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