YAWNERS – JUST CALM DOWN

Este mes de marzo ha llegado al mercado el segundo debut más esperado del año a nivel nacional en el panorama “indie”. El anterior fue el de los sevillanos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, pero el primer largo de Yawners era anhelado de igual manera por muchos oyentes que se quedaron con ganas de más tras aquel escueto y notable Dizzy de 2015, el único trabajo publicado por la banda hasta ahora. De hecho, una de las piezas, Forgiveness, se repite cuatro años después, quizá a modo de disculpa por la larga dilación.

Eso sí, como en aquella ocasión, la salmantina Elena Nieto vuelve a llevar la voz cantante. En los últimos años ha estado intercalando tareas como bajista de FAVX y batería de Estrogenuinas, pero este es el proyecto con el que quería despuntar, como comentaba en una entrevista a finales del pasado año. Lo hace por fin, tras cambios en las baquetas desde 2015, acompañada de la labor del navarro Martín Muñoz a la batería y los coros.

Para ello se valen del espíritu noventero más certero y agitador. El indie rock que tan genérico uso tiene en los últimos años es la mejor definición posible del sonido de Just Calm Down, que llega a través del sello barcelonés La Castanya (Aliment, Nueva Vulcano, The Zephyr Bones…). Un conjunto que se nutre sin miramientos de estilos como el grunge, el emo, el power pop o el pop punk de la década que puso fin al siglo XX y que deja un resultado directo y cercano.

Lo hace alejándose en cierta manera de los temas espinosos y de mayor seriedad que marcaban estos géneros. Aquí no hay depresiones ni experiencias graves asociadas a las drogas, sino que se muestra un aire risueño y cotidiano en cortes como La Escalera, la primera canción escrita en castellano por Nieto. El resto de la colección narra mayormente historias simples asociadas al desamor o al amor no correspondido, como The Friend Song (I See You Everyday / But I Like You As A Friend) o Seaweed (He Loves Weed More Than He Loves Me).

Acompañado de certeras melodías que fácilmente conectan y contagian al oyente, Just Calm Down supone un disco de lo más agradable y revitalizante. Su único objetivo es sacar una sonrisa a través de canciones que son auténticas dosis de energía (Arco Iris) u odas al pasotismo generacional (I’m Not Gonna Miss You Anyway). No busca ninguna revolución musical ni aportar originalidad y eso lo hace aún más creíble y humilde.

De esta forma, Yawners se unen a esa escena tanto nacional (Mourn o Cala Vento) como internacional (Bully o Martha) que ha encontrado en los 90 un filón para hacer temas cuya única tarea es acercarse a su generación con un sonido nostálgico y predispuesto a hacernos un poco más felices.

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Escrito por
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