WIRE – RED BARKED TREE

WIRE - RED BARKED TREEComo el buen vino…presente en la portada de su último disco, por cierto y me lo ponen en bandeja…los Wire mejoran con los años. Sus melodías se vuelven más robustas, suculentas, aromáticas, deliciosas y su sabor al paladar es más refinado.

Para los despistados estamos hablando de una banda nacida a mediados de los setenta, con una larguísima trayectoria a sus espaldas. Haced cálculos de los años que llevan en la carretera y alucinad. Son ya una docena los trabajos que se cuentan en su discografía. ¡Al loro! Porque encima no han perdido el tiempo, a pesar de un par de parones producidos en los ochenta y los noventa respectivamente y que son de entender en un grupo de una trayectoria tan mayúscula y superlativa como lo es la suya, y a la que, y por otro lado muchos han querido poner la etiqueta aquella de post-punk experimental de los 70 y 80. Etiqueta que además ellos mismos acatan con orgullo. Gracias a todo, a los años o las décadas de experiencia que pesan en piel y discografía se han erguido como una de las bandas más influyentes de la historia del rock independiente y sin embargo bastante olvidada por muchos. No así respetada, querida y altamente admirada por colegas de profesión, otras bandas conocidas por el gran público como R.E.M, The Futureheads o más recientemente Franz Ferdinand, Bloc Party y muchísimos otros han reconocido abiertamente ser grandes admiradores y seguidores de Wire.

A pesar del paso del tiempo, como decíamos, y del cambio continuo en las modas, esta banda no hace sino consolidarse, consolidar también su sonido y logran mantenerse coherentes y fieles a su estilo. Wire siguen creando canciones de atmósferas misteriosas y oscuras, inquietantes y llenas de energía, con letras atrevidas, provocadoras, desvergonzadas y descaradas. Donde las guitarras y la voz profunda de Graham Lewis, su vocalista, son los principales protagonistas. Y una buena muestra la tenemos en lo nuevo de los de Londres. Temas que se incluyen en este Red Barked Tree y entre los que destacan precisamente por cumplir las características que acabamos de mencionar el Moreover eléctrico, energético y letal.

Aunque se nos presentan este 2011 con un tema, y un álbum a grandes rasgos, bastante tranquilo y calmado, delicado incluso, que nos hace olvidar por un instante otras épocas en las que nos deleitaban con puro punk demoledor, sobre todo si recuperamos sus primeros tres discos, impecables e imprescindibles a partes iguales. De mención obligatoria es su Pink Flag, obra maestra con la que debutaban hace ya treinta y cuatro añazos. El Please Take incluido en su nuevo trabajo es uno de estos temas tranquilos, el primero que abre un disco que va in crescendo y que es, en esencia, energía en estado puro, a pesar de que como apuntaba anteriormente esta primera canción es suave para todo lo que acontece después. Pero buen tema, quizá uno de los mejores y que desprende madurez en su sonido. Please Take da paso a Now Was, un cambio a una marcha un poco más rápida, que avecina que la cosa va a ascender en potencia y velocidad de un momento a otro. Aunque no es en la siguiente canción, Adapt, que es suave y de melodías sosegadas también. Un tema algo intimista que demuestra la maestría de los Wire en esto de hacer temas tranquilos y crear atmósferas cargadas de profundidad, secretismo y misterio.

Llegamos así a Two Minutes, que es precisamente eso, dos minutos exactos de una canción, de letra abstracta y bastante estrafalaria, permítanme el apunte, puramente Wire, un tema completamente eléctrico y uno de los más destacados de este trabajo. Como destacado es también el acuradamente distorsionado Moreover, del que ya hablábamos anteriormente. Y con el que nos encontramos en el ecuador del nuevo disco de los del Reino Unido. A Flat Ten y Smash que le siguen a éste, son dos temas más, cargados de electricidad que nos muestran el camino a la salida de un álbum que acaba precisamente con la canción que da nombre al disco, el Red Barked Trees. El último sorbo a esa copa de vino que nos va a dejar un sabor dulzón pero amargo, aunque largamente agradable y embriagador, donde las guitarras una vez más son las principales protagonistas.

Así pues, los Wire cierran el circulo de un trabajo redondo, valga la redundancia, elegante y potente a partes iguales. Un disco sin medias tintas, veraz, maduro que pone de manifiesto las décadas de experiencia sobre los escenarios y los años de trabajo incansable, intachable e impecable. Experiencia y sabiduría que se imprime en este disco de cosecha exquisita. Y lo hacen con conocimiento de causa, con desparpajo (a pesar de los años transcurridos) clase y sobre todo sin ningún pudor, sin miedo. Wire han crecido, se han hecho grandes, que no mayores, aunque igual un poco también por qué no decirlo, pero tampoco eso corre en su contra, al contrario, ya no tienen nada que perder, están de vuelta de todo y pueden ser más punks que nunca si quieren y lo quieren pero su manera, con su estilo incombustible y característico que deja huella y crea selectos fans. Wire han vuelto con un trabajo notable, donde pesan más los ritmos suaves, pero llenos de electricidad y descaro. Eso sí no lo han cambiado, pues es su principal seña de identidad. ¡Así que saboréenlo en sus paladares distinguidos, sibaritas!

Mientras lo hacen un último apunte. Dicen los que han tenido oportunidad de asistir a sus directos que éstos no tienen desperdicio alguno. Y si quieren comprobarlo de motu proprio tienen oportunidad, pues en breve estarán tocando en nuestro país. El 17 de febrero lo harán en la sala Moby Dick (Madrid) y sólo un día más tarde, el 18, en la 2 de Apolo (Barcelona). ¡Todavía quedan entradas para degustarlos en vivo!

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10

Escrito por
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