VOLCANO CHOIR – REPAVE

Justin Vernon es un tipo imparable. Parece tener un mono constante de música, unas ganas insaciables de componer, cantar y sobretodo dejar su huella allá donde pueda. Su principal proyecto, Bon Iver, quedó aparcado tras haber superado cualquier expectativa que tuviera en él. Quién le hubiera dicho que su encierro en la cabaña de Wisconsin en su día le haría llegar tan lejos, que tantas almas vibrarían con su desahogo, con sus lamentos. Pasaron ya años desde que todo aquello pasó y parece como si realmente quisiera pasar página, cambiar de aires, dar carpetazo al pasado y seguir adelante. Y con ello, dar cancha a sus otros proyectos, como desenterrar su vena más experimental con Volcano Choir.

Eso debió de pensar en un principio, ya que las intenciones se quedaron en eso mismo. Porque parece que musicalmente aún le quedaba mucho por decir a través del lenguaje de su formación más famosa. A decir verdad, poco queda de esa experimentación que caracterizó el Unmap, disco de debut de la formación. Al menos en el espíritu que sobrevuela por las ocho composiciones de este Repave con el que recupera este proyecto. Porque si cualquiera nos dijera que se trata del tercer disco de Bon Iver, nos lo creeríamos sin dudar ni un segundo.

Repave es un álbum claramente dividido en dos partes iguales y fácilmente separables la una de la otra. A la vieja usanza, apuntándose a esta tendencia actual de recuperar las caras A y B de los antiguos cassettes y no tan antiguos vinilos. Porque si la cara A es épica y potencia, la segunda es intimidad y sosiego; si la primera parte está bañada en coros y juegos vocales, en la segunda la voz desnuda de Justin brilla por sí sola; si en la primera las percusiones y la explosión de instrumentalidad es protagonista, en la segunda un piano y una guitarra sutil son fieles compañeras de sus suaves melodías.

Una primera parte que comienza de manera colosal con Tiderays, una canción que podría resumir toda la esencia del disco en casi cinco minutos. Un inicio íntimo y tranquilo que enseguida empieza a adquirir energía y velocidad hasta estallar y llegar a ese You Didn’t Feel The Flame con el que culmina el desahogo. Van apareciendo los instrumentos y todos los instrumentos, la percusión se intensifica y todo se va llenando de sonido. Festival de sonido que, de manera similar, continúa empapándonos en Acetate con su percusión potente y su piano obstinado, respira sin perder intensidad en Comrade y estalla finalmente en Byegone y su estribillo. Set sail, set sail. Guitarra, piano, coros, percusión, todos juntos hasta la coda final. Then Why Are You So Constant Then?

Llega entonces la guitarra inicial de la sosegada y bonita Alaskans para quedarse así y darnos la señal de que lo que viene a partir de ahora es diferente, que es el momento de la calma. Una calma que deja paso a la difícil y rítmica Dancepack y a la preciosa desnudez de Keel, para despedir el disco retomando algo de la energía de la primera parte en Almanac, en la que se vuelve a invitar a todo el elenco instrumental a que se una a la fiesta, confiriendo un cierre de oro al conjunto.

Aun con las dos partes mencionadas, Justin Vernon y los suyos consiguen mantener la coherencia dando lugar a una colección de temas sublime y deliciosa, evocadora y lista para rasgar nuestra alma y erizar nuestro vello, para abrazarnos y hacernos más llevaderos estos primeros fríos. Que nos hace viajar a salvajes parajes nórdicos, perdernos en su grandeza e infinidad, respirar un punzante pero purificador aire fresco. Y sentirnos de maravilla al hacerlo. Sensaciones muy similares a las que se nos ofreció en los álbumes de Bon Iver, especialmente en el segundo.

Canciones que no todas son fáciles, que no todas entran a la primera, pero que acabarán enamorando a todos aquellos que caímos en el embrujo de la mencionada formación anterior. Porque en definitiva se trata del mismo Vernon, de sus ritmos, de su mezcla de energía e intimismo, de su voz y de esa dualidad falsete-voz grave que a muchos nos fascina, de sus melodías susurrantes. De todo su universo, su esencia, él. Y sobretodo, de su capacidad infinita de hacernos sentir.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8.5/10

Escrito por
Más de Marta F Fuster

Mishima anuncian detalles de su nuevo disco y su gira de presentación

Hace pocas semanas, los barceloneses Mishima empezaban a dar pequeños anuncios a...
Leer más