THE PSYCHEDELIC FURS – MADE OF RAIN

Quizá no sea la vuelta más esperada del año, pero sin duda es sorprendente que el nombre de The Psychedelic Furs aparezca una vez más ligado a la idea de “nuevo material”. Tras sobrevivir durante décadas a base de reuniones, refritos y versiones de sí mismos, el conjunto británico presenta su octavo disco de estudio casi treinta años después de su World Outside (1991).

Los Furs se presentaron cargados de un elogiado caos que poco a poco se fue diluyendo y que cada vez costaba más encontrar entre sus trabajos. Ahora ese caos vuelve a estar latente y a poderse oír en Made Of Rain. Eran forasteros nihilistas, románticos difíciles de encajar en etiquetas de la época como: new wave, goth music o post-punk. Para algunos eran líderes de un movimiento, para otros el resquicio final de uno diferente y, para un tercer grupo, una amalgama alternativa.

Su último álbum congrega doce pistas bajo la coproducción de Richard Fortus y Tim Butler, bajista de la banda y hermano del vocalista y líder del conjunto Richard Butler. Fortus ha estado las últimas dos décadas colaborando con Guns N’ Roses, pero apenas se oye una influencia sleaze rock en estas canciones. Sí que hay influencias de “rockeros” contemporáneos como Editors, The National o Interpol, lo que actualiza favorablemente el sonido de los Furs.

Richard Butler ha conseguido reunir para esta etapa a antiguos miembros, a su hermano (que le acompañó en la breve etapa de Love Spit Love) y nuevos componentes. Además de los mencionados, Mas Williams tendrá su protagonismo al saxofón en temas como The Boy Who Invented Rock & Roll, la apertura de este Made Of Rain. Un sonido comparado con el graznido de un cuervo o el aullido de un lobo sobre el que Butler se vanagloria y Rich Good juega con sus guitarras sobre el especto estéreo.

Paul Garisto a la batería y Amanda Kramer a los sintetizadores amplían el ambiento sonoro moderno que ha revitalizado al conjunto. Butler declaró que hay una “negatividad instintiva” que siempre le ha acompañado, pero nunca ayudado y que se ha ido plasmando en las canciones. En Wrong Train el mensaje versado es claro: “Una esposa que me odia, también lo hace su novio y yo nunca volveré a casa”. En Don’t Believe se lamenta y culpa a sí mismo de manera concisa: “Todo lo que nunca dije vienen a estrellarse en mi diminuta cabeza”, mientras la lírica juega con negaciones dobles y paradojas.

Ash Wednesday se caracteriza por una ambientación sonora difusa y Come All Ye Faithful se mueve entre una fina línea que divide lo que ha de ser elogiado y lo que pasa sin pena ni gloria. Recuerda a os Psychedelic Furs originales, pero rebautizados, suena poco concreto y sus arreglos no muy destacables; pero frases como: “cuando dije que te amaba y mentí, nunca te amé realmente, me reí de ti todo el tiempo”, son particularmente curiosas.

Butler comenzaba el disco diciendo tener “la sensación de que las cosas se derrumbarán” y como si de una premonición se tratase su disco fue retrasado por el COVID-19. Además, en el estribillo de Stars, el tema de cierre, versa: “estos son los días que todos recordaremos”, y no le falta razón. Hay quien detecta carencias en este disco y es que Made of Rain es el primer largo de los británicos sin el guitarrista John Ashton, y se nota. Hay momentos en los que Rich Good intenta emularle o, simplemente, permanece en un segundo plano.

Aun con eso, tras décadas puede anunciarse que The Psychedelic Furs ha vuelto con su “nihilismo melancólico habitual”, como dijo Butler. Su cinismo ha invadido el trabajo, el drama está presente y el sonido moderno, pero fiel a su firma, les viene al pelo.

Escucha aquí ‘Made of Rain’, el nuevo disco de The Psychedelic Furs