miércoles, noviembre 20, 2019

THE CHARLATANS – MODERN NATURE

Discos THE CHARLATANS - MODERN NATURE

Quizás es verdad eso de que en tiempos de crisis el espíritu creativo se reaviva y produce auténticas obras de arte. Y si no sale, por lo menos queda el intento sincero de hacerlo. El nuevo álbum de los británicos se presenta como uno de los más redondos que han hecho en la última década. A pesar de venir de la triste muerte de su batería, Jon Brookes, y a pesar de no ser la primera vez que la banda pasa por algo así, Modern Nature se presenta más como un álbum contemplativo, más de tantear el terreno con optimismo tras un mal palo que de anclarse en la melancolía.

Dominado siempre por el ritmo y los teclados, va dejando ecos de Some Friendly, pero el camino recorrido desde aquel es enorme. Con esas sonoridades como base, The Charlatans abren caminos lentamente, pero con un sentido del soul único. Así, habrá temas luminosos pero complejos a la vez, como Trouble Understanding, con influencias de la psicodelia sesentera, la caja de ritmos y el piano como motores y un estribillo repetido como un mantra, o So Oh, con unos órganos y teclados omnipresentes que sobre la base electrónica se van fundiendo poco a poco junto a esas guitarras lisérgicas. Otros temas parten del funk hasta llegar a un sonido más pop, como Come Home Baby, en la que el teclado y el bajo funcionan como embajadores del groove de los viejos Charlatans, reforzados por las guitarra y las percusiones. Por último, también se abren ambientes ambiguos y a medio gas como el de Lot To Say o el de la maravillosa Talking in Tones, que dicho sea de paso, tan bien escenifica esa portada (¿está anocheciendo o amaneciendo después de una larga noche?). El tema que abre el álbum parece dirigirse a una tierra de nadie pero con la segura guía del teclado y la mezcla de batería y beats. La ensoñadora voz de Tim Burgess y la lejana influencia post punk y setentera es recurrente en un álbum que mira hacia atrás y hacia adelante a la misma vez, intentando estirar la historia pero quedándose más en territorio conocido.

Completando la primera mitad, Keep Enough, resulta de una maravillosa sensibilidad soul setentera con un perfecto equilibrio entre percusiones, guitarras, teclados, violines y voz. Se ha dicho mucho, pero el rollo Curtis Mayfield está claro y no se manifiesta en ninguna canción mejor que en esta. A destacar el intermedio en el que la línea orquestal brilla bajo un ambiente creado solo por voz y percusiones. Al igual que Keep Enough, Emilie muestra ese gusto soul, esta vez contrapuesto por ese ritmo hiperactivo en un deja vu madchester, esos órganos que tejen bajo la voz y las guitarras que van conduciendo la canción a los puntos álgidos. Es uno de los mejores ejemplos de esa evolución y concentración de fuerzas que hacen de Modern Nature algo especial.

En la segunda mitad, Let The Groove Good Times Be Never Ending se presenta como la obra colosal del álbum, con sus seis minutos y medios en la que el ritmo alcanza cotas de casi religiosidad desde que el órgano parece dar por iniciado el rito. Como es usual en otros temas del álbum, desde las influencias setenteras se enfila a un estribillo de coros pegajosos con los teclados colocándose poco a poco en primera fila y la línea de bajo aportando el sustento. A esta cara se une la más shoegaze y hasta psicodélica de I Need You To Know.

El tono reflexivo de Modern Nature se hace sentir en cada tema, de forma que los ritmos, el funk y el soul, los recursos electrónicos y hasta el britpop se dan la mano en una muestra de sensibilidad única. En esta mezcla de inocente frescura y (valga el cliché) madurez, The Charlatans caminan entre esa saturación de sonoridades de la que salen con buen pie y un disco, como decía al principio, casi redondo. Es posible que la reciente pérdida haya hecho al grupo mirar hacia atrás y recuperar influencias de sus inicios, pero se hace sin un sentimiento de nostalgia, con ganas de abrir más caminos o simplemente de disfrutar con un grupo de amigos. En cualquiera de los dos casos, Modern Nature es la forma correcta de hacerlo.