STONE TEMPLE PILOTS – PERDIDA

STP-Perdida

A través de un twit en su cuenta, este pasado Enero, Stone Temple Pilots anunciaban la cancelación de la gira de promoción de su último trabajo, el acústico Perdida debido a una hernia de disco de su cantante Jeff Gutt. Parece que la mala suerte no les da tregua.

Este es el segundo trabajo con Gutt al frente, y es curioso que, ya antes de ser miembro de STP, fuera un fan acérrimo de la banda, lo cual facilitó mucho la interpretación de sus temas míticos en directo. No obstante él ya tenía bastante experiencia, y finalmente los hermanos DeLeo vieron en él a un compañero con el que tendrían el feeling y la confianza suficiente para empezar a componer. Como el mismo Gutt declaró en una entrevista: «Al final se trata de encontrar los momentos adecuados. Empezaron mandándome lo que llamo ‘paisajes musicales’, y eran realmente hermosos. Así que me dediqué a escoger las mejores ideas para cada uno».

Volviendo al disco que nos ocupa en esta ocasión, se llevó a cabo en los estudios Kretz’s Bomb Shelter. La clave para hacer el álbum, explica Dean, fue encontrar una manera de decir más con menos. «Todo lo que escuchas tiene un propósito, desde el espacio en los arreglos hasta los diferentes instrumentos. Solo agregamos cosas que sirvieron a las canciones». También dejaron de contar con la producción habitual de Brendan O’Brien, para realizarla los propios DeLeo, manteniendo en gran parte su esencia, eso sí, más dulcificada y en un formato algo diferente.

Desmarcándose de su habitual locura y agudas guitarras, STP se da el gusto de hacer un acústico, y, dada la naturaleza de este disco, nos encontramos ante un trabajo más intimista, que hace referencia «a la pérdida de voluntad». El álbum entero es una oda al adiós —en cualquiera de su formas—, que es prácticamente la temática en todos los cortes de este octavo LP.

Este viaje de despedida comienza con guitarras como sacadas de un cuento en Fare Thee Well, con una armonía y dulzura vocal por parte del cantante, acompañado de un sencillo vídeo en color sepia, en el que los primeros planos de Gutt hacen dudar al espectador, como si del mismísimo espíritu de Weiland se tratase. Otro de los adelantos, la envolvente Three Wishes, según empieza podría recordar a Iris (Goo Goo Dolls), aunque no tarda en tomar forma en una canción con pinceladas folk y etéreas notas. Recuperan el protagonismo de la guitarra eléctrica, con un solo fantástico que casa con el tono del tema y recuerda a las épocas de mayor gloria de STP.

La dosis de angustia existencial llega de la mano de Perdida, que nos regala un punteo maravilloso, al igual que I Didn’t Know The Time, donde introducen instrumentos poco habituales como la flauta. Y es que, a lo largo del LP, irán jugando con otros instrumentos menos frecuentes en sus trabajos anteriores, como el saxofón en Years, en el que encontramos reminiscencias a temas de los 70. Quizás se trate de uno de los cortes más melódicos y novedosos dentro del estilo de los californianos en este trabajo.

Como en una especie de mantra, She’s My Queen nos transporta con sonidos de finales de los 60 a una época más hippy, de reminiscencias más libres. Mientras que en Miles Away Gutt muestra una voz rasgada y en You Found Yourself While Losing Your Heart tenemos dos cortes de una factura exquisita. Cualquiera podría pensar que un disco acústico no da mucho de sí pero STP siempre han jugado con otros ritmos y otros géneros en sus discos anteriores, y en este no iba a ser menos. En Perdida podemos encontrar desde toques folk (Three Wishes), uso de instrumentos no tan comunes para ellos como la flauta, el saxofón, o el violín.

Se trata de un buen trabajo, con el que les llega una calma que de alguna forma necesitaban tras una carrera llena de emociones, después de todas las idas y venidas con Weiland. Quizás por ello han facturado un LP sencillo y sincero, con una interpretación y producción impecables. A pesar de ello falta emoción para remover al oyente, por lo que el resultado final es un poco descafeinado. En el primer bloque está la mejor parte del disco, desinflándose después, aunque no se puede dejar de mencionar You Found Yourself While Losing Your Heart como pieza importante. A pesar de la validez de la propuesta, se echan en falta las vísceras habituales de STP.