S.C.U.M. – AGAIN INTO THE EYES

S.C.U.M. - AGAIN INTO THE EYESCuando en el año 2008 sólo habían sacado un single de debut llamado Vision Arise, los miembros de S.C.U.M. se dedicaron a girar por las ciudades de la vieja Europa. Aprovechaban los estudios de Varsovia, Berlín o París para trabajar en un extraño trabajo que se llamaría Signals. El objetivo era documentar la historia de un continente a través de los sonidos inspirados por cada uno de los lugares. Este experimento recuerda a panorámicas de autores, películas que tardan en realizarse toda una vida o libros inabarcables que nunca se editan. Seleccionados por Portishead para tocar en el festival ATP I´ll be your mirror, S.C.U.M. lanza al mundo su disco de debut, Again Into The Eyes.

Con un sonido post-punk que recuerda a la oscuridad de formaciones como Depeche Mode o Goldfrapp, estos londinenses se estrenan en el gran formato con Again Into The Eyes, un disco que se abre con la sentenciosa Faith Unfolds, que recuerda a perspectivas como la de The Horrors, a quienes están acompañando en su gira europea. Este tema, principal desde ya, despliega una serie de ritmos marcados por una percusión y una voz claramente británicas. Tras ella aparece una serie de nueve canciones muy bien realizadas en las que destacan elementos como la extrema marcación de los ritmos, las melodías que resurgen desde abajo hasta arriba –a modo de revoluciones por minuto en el cuadro de mandos de un coche- y los sonidos oscuros.

Days Untrue provoca cierto malestar debido a sus sonidos, extremadamente graves y con variaciones menores. Esto es una técnica que ha sido utilizada en varias ocasiones, un ejemplo podríamos encontrarlo en los Cure de Robert Smith; las variaciones menores de los acordes, aunque destaquen en canciones con ritmo, deprimen, está comprobado. Más pausada es Cast into the Seasons, a la que siguen los sonidos sacados del interior de las entrañas en Amber Hands. Esto se consigue porque Thomas Cohen es muy buen vocalista. Seguimos rumbo a esa atmósfera contaminada y opresiva con piezas como Summon the Sound, aunque tras ella todo se vuelva más apacible con una Sentinal Bloom en la que hasta los grillos podrían hacerse oír.

Again Into The Eyes continúa con una línea de sonidos claramente religiosos con Requiem y llega a Paris, una balada que cede el protagonismo a las teclas. El álbum concluye con Whitechapel, que ya había sido editada como single. Se trata de un tema de seis minutos que comienza de una manera casi ambiental y continúa con bases electrónicas que se convierten en bailables, como puede verse en este vídeo repleto de sombras. Esto demuestra que Bradley Baker, Samuel Kilcoyne, Huw Webb y Melissa Rigby, acompañados por Thomas Cohen a la voz, dominan varios registros a pesar de tener un estilo muy claro y diferenciado.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10