PRIESTS – THE SEDUCTION OF KANSAS

Con apenas un álbum a sus espaldas, Priests han generado expectación con su segundo trabajo, en parte gracias  a la gran acogida de Nothing Feels Natural (2017), con reconocimientos tanto en Billboard como en Pitchfork a uno de los mejores discos de 2017 y por otro lado gracias a esa feroz crítica política. En cuanto a la formación de la banda, tuvo lugar en Washington D.C, actualmente cuenta con tres miembros, Katie Alice Greer (cantante),Daniele Daniele (batería) and GL Jaguar (guitarra) y es una gran defensora del Do It Yourself, alejándose de las grandes discográficas con la formación de su propio sello Sister Polygon.

En esta ocasión el lanzamiento del último LP de Priests no está marcado, como el anterior, por la fatídica casualidad de la entrada de Trump en la Casa Blanca, cosa que a los de Washington D.C. les puso de los nervios y que contribuyó a que se les catalogue como una banda política.

The Seduction of Kansas se grabó en Texas, ciudad que adquiere protagonismo frente a otras ubicaciones y del que como curiosidad añadiremos que toma su nombre del libro What’s the Matter With Kansas? (del analista político Thomas Frank). Además, Taylor Mulitz el bajista original fue reemplazado por Janel Leppin (colaborador en Nothing Feels Natural ) en lo que se convirtió en un momento crítico para la banda, donde se plantearon bastante la forma de escribir a partir de ahora las letras, y que finalmente fueron solventando.

Durante los 12 cortes, se nota, ese poso punk (aunque ellos se sientan más cómodos siendo considerados como una banda de rock) no sólo en el sonido, sino a través de letras afiladas y deslenguadas, en las que hablan de religión, de la edulcorada sociedad norteamericana, política o consumismo. Letras explícitas y sin pelos en la lengua como en Jesus’s Son, destacando la guitarra durante todo el tema,y que da como resultado una gran mezcla con la voz dulce y salvaje de su cantante, dotando a la canción de cierta dualidad.

La voz de Greer, explora más registros como podemos ver en el segundo corte homónimo, The Seduction of Kansas, con un falsete que aparece y desaparece, tratándose de un tema más melódico y suave, y con cierta oscuridad que finaliza de forma triunfal criticando la sociedad norteamericana con frases como “All of the Sunday dress mothers caress your face and say” o “For a drawn out charismatic parody of what a country thought it used to be”. No sólo la voz de su cantante destaca, sino que también el uso de los coros, que consiguen una armonía y cierta dosis de romanticismo en varios de los temas de su último trabajo.

También nos encontramos con canciones sin introducción previa, que arrancan del tirón, con urgencia, como Youtube Sartre con ese nihilismo y descontento, o Good Time Charlie, con críticas al sistema preestablecido. No sólo de política vive Priests, también se alimentan de la mitología norteamericana, mencionando personajes tan legendarios como Dorothy (El Mago de Oz) o Superman, dándonos a pensar en qué valores nos aportan.

En conjunto se trata de un disco más arriesgado que el primero ya que se atreven a explorar sonidos diferentes a los que nos tienen acostumbrados, electrónicos en 68 Screen con unas cambios de ritmo que rompen la linealidad, o más indies en la atmosférica Not Perceived que nos va atrapando poco a poco. Para despedir el disco, y en esta línea de novedades, Texas Instrument contiene aires más poperos y es un final muy bien escogido para este LP.

A pesar de estas incursiones, no pierden fuerza en su discurso y siguen manteniendo en otros  temas esas reminiscencias punk – rock con una buena dosis de oscuridad como en Ice Cream (donde incluso se atreven a mencionar términos de brujería y que podríamos decir que casi comienza como una película policíaca) o llegar a cotas algo más radicales en Control Freak. Además consiguen variar mucho los ritmos gracias al uso de determinadas pausas, o cambios en el protagonismo a los instrumentos, en unos hacen destacar a la guitarra, en otros a la percusión.

Como conclusión podemos calificarlo de muy buen disco, muy interesante tanto a un nivel temático por sus letras pero también sonoro ya que no se conforman con una linealidad y es de agradecer esa curiosidad.

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