PAUL MCCARTNEY – EGYPT STATION

PAUL MCCARTNEY - EGYPT STATION

Analizar el trabajo de músicos con grandes trayectorias es una tarea harto complicada, y cuando se trata de alguien que lo ha sido prácticamente todo para la música como Sir Paul McCartney más aún. El sempiterno bajista de The Beatles ha elegido este caluroso septiembre para presentar su último trabajo, titulado Egypt Station, y en Crazyminds os ofrecemos nuestra visión.

En líneas generales, McCartney nos ofrece un nuevo alarde de que no tiene nada que demostrar en el mundo de la música. Egypt Station es un hermoso viaje a través de diversos estilos que ponen de manifiesto la excelsa calidad de McCartney como músico, más allá de sus letras. Esta variedad temática no evita que las dieciséis canciones hagan de Egypt Station un disco extenso, y si bien no nos ofrece un atisbo de experimentación musical, puede pecar de ser demasiado denso.

Egypt Station arranca con toda una declaración de intenciones. Opening Station, la primera pista, y Station II, la penúltima, son tremendamente visuales. McCartney combina sonidos urbanos con unos cantos celestiales para trasladarnos no sólo musical, sino físicamente al andén de una estación. Iniciamos un viaje metafórico en tren hasta la primera parada, I Don’t Know. Nos recibe el Paul McCartney que más nos tiene acostumbrados. Sentado en su piano nos envuelve con un fondo limpio de batería en una atmósfera a ratos melancólica en la que reflexiona sobre el paso del tiempo. La balada da paso a un tema que arranca con una poderosa guitarra eléctrica que anuncia Come On To Me. Aquí la esencia rock más personal de McCartney se combina con laexperiencia que ha adquirido Greg Kurstin tras trabajar con grupos como Foo Fighters. Es realmente reconocible la mano de Sir Paul en el sitar que cierra la canción.

Happy With You, cuarta parada de este viaje, es una sublime creación, nacida de un folk perfectamente acompasado que casa a la perfección con el elegante acento británico de McCartney. De regreso al rock más desenfadado y salvaje, Who Cares debería ser escuchada obligatoriamente en las escuelas. La cruda letra es sólo un ejemplo que el bullying es una terrible rutina que sufren muchos chicos a manos de los matones de turno.

Acercándonos lentamente al trasbordo Egypt Station, Fuh You es la canción más “actual” si nos centramos en los matices musicales. Sus arreglos podrían recordarnos a algunas canciones de grupos como Imagine Dragons. Un mano a mano entre una clara guitarra acústica y la voz de McCartney nos vuelve a trasladar a un folk íntimo y entrañable en Confidante. El ecuador de Egypt Station llega con una canción que si bien musicalmente no es tan sofisticada como sus predecesoras, estaría hecho adrede, pues en este caso la verdadera importancia reside en el mensaje intergeneracional de la letra entera más allá del título. People Want Peace.

Una segunda parte musicalmente brillante:

La segunda parte de Egypt Station abre con otra hermosa balada. Lo que hace diferente a Hand In Hand con respecto a las baladas anteriores es el suave sonido de flauta que se incorpora al predominio de la guitarra acústica y el piano. A continuación, con Dominoes empieza una alternancia de canciones de duración media, entre tres cuatro minutos, con tres canciones, contando ésta, un tanto más largas. En Dominoes nos encontramos un ritmo muy pegadizo liderado por una imponente batería marcando mucho el compás 4×4, en perfecta sintonía con la lírica envolvente de McCartney.

Back In Brazil abre la terna de canciones “cortas” del final de Egypt Station. Es un tema algo predecible desde el principio, con el sonido de los pájaros cantando, para introducirnos en un tema con un ritmo que trata de acercarse a la samba. Es otra excelente muestra del deseo por parte de McCartney de escapar de su zona de confort y seguir tratando de dar siempre algo diferente a sus seguidores sin salir en exceso de su territorio.

De nuevo el Paul McCartney músico está más presente que nunca. Y del músico pasamos de nuevo al ser humano en Do It Now. Paul McCartney y su piano emocionarán al respetable con esta balada que da paso a Caesar Rock. Una canción muy rockera, valga la redundancia, desde el ritmo hasta la voz más áspera e intensa de McCartney, con un ritmo de batería que recuerda bastante al de Dominoes. Será interesante ver en directo el resultado de la alternancia de los solos de guitarra eléctrica con los golpes de acústica y los toques finales próximos a la música urbana.

Despite Repeated Warnings es la canción más maravillosamente engañosa de Egypt Station, por su evolución musical y por su mensaje. El capitán de la mejor tripulación del planeta, y que a todas luces va a hundir la nace, no es otro que Donald Trump. Por otra parte, musicalmente, la canción empieza con un ritmo de balada que va ascendiendo hasta alcanzar su punto álgido en el minuto cinco, cuando vuelve a descender. Esta canción, que sin duda alguna será de las más aclamadas por el público, nos lleva de nuevo a la Station II ya presentada, para acabar  con Hunt You Down/Naked/C-Link. Una potente guitarra eléctrica inicia el final de Egypt Station. Esta última canción va reduciendo su intensidad poco a poco hasta desaparecer, poneindo punto y final a cincuenta y siete minutos de una nueva muestra de que Paul McCartney es mucho más que el “Beatle” de las canciones que han quedado para la historia de la música. Es mucho más que un estupendo letrista.

Con Egypt Station, Paul McCartney va a ofrecer a su público, tanto en el estudio como en sus directos, que tiene un lugar asegurado en la historia de la música al margen de la mítica banda de Liverpool que marcó hace ya tiempo un antes y un después en la música. A pesar de ello, Egypt Station no será un disco intergeneracional, y aunque sea un placer escucharlo, su extensión y esa ausencia de la capacidad de atravesar brechas generacionales son los únicos “peros” que se le pueden poner a un brillante Egypt Station.

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Escrito por
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