PARQUET COURTS – WIDE AWAKE

Los tres cuerpos etéreos de la portada del disco son una total declaración de intenciones. No, no sonarán en ninguna discoteca de las de tu alrededor, si por desgracia eres un pobre residente español. Sin embargo, si por suerte tu domicilio se encuentra en algún otro lugar del globo, es posible que algún tema de Wide Awake se pueda colar en tu fiesta, mientras absorbes tu cubata de ginebra con sprite, o limón para los más puretas… No obstante, esperamos que seas de la vieja guardia que no necesita pillar una mona para divertirse y que puede escuchar la música como toca.

Trece temas tiene en su haber el LP de los neoyorquinos. Los creadores de la mítica Ducking and Dodging viajan a vías mucho más introspectivas en lo instrumental, siguiendo la línea del épico Human Performance, sin descuidar ese ápice de locura que podemos observar en los primeros 4 minutos del disco, con Total Football.

Andrew Savage tenía en mente hacer un álbum de punk que se pudiera poner en fiestas, y así ha resultado. Dance punk de lo más bailable con el inevitable art rock que atraviesa las venas de los cuatro integrantes. Asimismo, la psicodelia, tan de moda en la actualidad gracias a la ola traída por los canguros que forman Tame Impala, se deja querer por momentos, mediante ligeros destellos en los temas de los Parquet.

El encargado de producir el largo ha sido Brian Burton, mejor conocido como Danger Mouse, que últimamente ha trabajado con bandas un poco lejanas en cuanto a estilo, como Red Hot Chili Peppers, U2 o Black Keys.

Por suerte no ha provisto al grupo de una mezcolanza de similitud infinita, como acostumbran algunos productores, restando personalidad a las bandas. El también neoyorquino ha dejado a los músicos hacer y deshacer a su manera. Por un lado encontramos las canciones “punkarras”, como la ya mencionada Total Football, Almost Had to Start a Fight/In and Out of Patience, Freebird II o Extinction. Entretanto se observan bellas baladas como Mardi Gras Beads o Death Will Bring Change. No podía pasar desapercibido el g-funk propio de los segundos cuatro minutos, Violence se hace llamar, o el rock de típico pub americano, adornado con un piano que hace las veces de solista o de hilo argumental.

Parquet Courts exprimen la saga comenzada con Human Performance. Críticas y alevosías políticas aparecen acompañadas de riffs bailables y rompedores. El tono revolucionario no disminuye, con un deje negador de toda creencia. Todo ocurre al unísono, mientras diferentes personas cantan a coro un gol de Landon Donovan en el ’92. Quizás, algún día, en los bares y pubs también se produzca una revolución y dejen birra y fútbol de lado, encaminándose a cambiar el mundo, quizás.

8.5
8.5
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