MATT KIVEL – LAST NIGHT IN AMERICA

Hace relativamente poco tiempo que el folk y todas sus vertientes, empezó a inundar las (escasas ya) tiendas de discos, las listas de reproducción de plataformas de streaming, los carteles de los más prestigiosos festivales del mundo… El fenómeno vino abanderado por una serie de bandas y artistas que reivindicaba unas raíces nunca perdidas pero que, en cierto momento, dejaron de interesar al público y a los medios musicales.

Gracias a esta nueva hornada de artistas, las generaciones más recientes se aproximaron a un género casi desconocido para ellos y eso permitió también reivindicar a los clásicos y volver a los orígenes de la música folk. Aquel boom al que hacíamos referencia, también permitió que el purismo se fuese diluyendo y las líneas maestras del género se entrelazaran con otras aparentemente ajenas, en especial con las del mundo del indie, dando pie a un abanico aún más amplio y enriqueciendo ambas escenas.

En esta línea estilística podemos encuadrar a Matt Kivel, un músico de Los Angeles afincado en Austin (Texas) que ahora presenta ‘Last Night In America’, su quinto larga duración. Un álbum reposado, que requiere de un estado físico y anímico en la misma línea para poder disfrutarlo y exprimirlo al máximo. Alejado de lo evidente, sin urgencias en la gestación ni en el resultado, las once canciones que componen el disco son una verdadera vía de escape ante la velocidad y el exceso de ruido con los que se desarrolla la vida en la actualidad.

Grabado casi por completo por el propio Matt Kivel en su casa de Austin, ‘Last Night In America’ arranca con “They Live By The Night”, una pieza instrumental, experimental y sugerente, con la que el artista deja constancia de que no solo de lo rural y de las raíces se nutre este trabajo. Ese tipo de temas (“Under Glass Air”, “Challenger”…) se entremezclan con los más convencionales, para desarrollar así el discurso del disco y dar solidez al conjunto. Precisamente ese quizás sea el mayor logro del álbum, conseguir navegar entre dos aguas, siguiendo la estela de lo que artistas mundialmente consagrados, como Bon Iver, han desarrollado en su carrera con particular maestría.

Las referencias pueden, en ocasiones, tornarse evidentes, pero Matt Kivel transita un lugar con multitud de detalles propios. La sutileza y exquisitez de piezas como “Tyrus” o “The Tower”, donde en ocasiones el susurro y una simple guitarra acústica se convierten en el alegato más convincente. O canciones como “Wendy And Roxanne” o “L.A. Coliseum”, que mantienen la misma intención y resultado, solo que con una manera de hacerlo diferente, con arreglos preciosistas excelentemente ejecutados y una cadencia sumamente embriagadora. Los mínimos elementos son suficientes para evocar paisajes sonoros a los que viajar con la única intención de saborear el trayecto, de disfrutar de una evasión buscada, de llegar a un lugar donde la calma y el sosiego sean los protagonistas.

‘Last Night In America’ es un trabajo sencillo, pero no simple, con multitud de capas y abierto a una gran diversidad de interpretaciones. Canciones de baja intensidad, donde la electrónica y el folk se entretejen con un resultado realmente satisfactorio, sin notarse apenas los límites entre ambos mundos y limando las aristas, hasta fundirse en una manera de hacer música que se vuelve ensoñadora, paciente y sanadora. Matt Kivel nos invita a dejarlo todo y sumergirnos en su mundo, con paciencia, con escucha activa, dejando que poco a poco su música vaya penetrando en nosotros, sin prisa. Estamos ante un disco de largo recorrido, de los que requieren predisposición y cierto esfuerzo para escucharlo como requiere, pero de esos que una vez han calado, resulta difícil desprenderse de ellos.

7.5
7.5
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