miércoles, octubre 16, 2019

MAGA – SATIE CONTRA GODZILLA

Discos MAGA - SATIE CONTRA GODZILLA

MAGA - SATIE CONTRA GODZILLA La fuerza pop con la que empieza la nueva entrega de los sevillanos habla de un ajuste de cuentas. Según se van sucediendo los diez temas de este disco de moda llegamos a una conclusión: Maga han realizado un álbum de Maga. Nada sorprendente. Éste, su quinto larga duración propiamente dicho, incorpora el sonido ligero ya presente en La hora del sol y su sombra planea en las canciones más misteriosas de su trabajo. Lejos queda la revelación de un conjunto que nos llevó a su terreno con Agosto esquimal o Diecinueve. Pero no son tiempos de añoranza, y Satie contra Godzilla no cansa ni aburre, aunque eso sí, para disfrutarlo tiene que gustarte mucho Maga,  para no pensar más que en tus ídolos.

 

El ruido que me sigue siempre está empapada de sonido Coppini, con quien el grupo ha compartido escenario en más de una ocasión; otra canción de fácil escucha. Pero, ¿qué es Maga sino pop? Tras este segundo tema, muy bien cerrado, ritmos años 90 con De memoria y otro homenaje de poco más de tres minutos y medio a ese género que todo lo abarca, todo lo toca y todos lo tocan.

 

El álbum es un homenaje encubierto al compositor y pianista francés Erik Satie. Un disco que continúa con El gran final, canción de cine, luz y fotografía que, desde la perspectiva del que esto escribe, es de las mejores. La tosquedad del monstruo – Godzilla– choca con la dulzura de Satie, a la vez uno de los precursores de la puesta en escena comprendida entre el vodevil y el teatro del absurdo. Este contraste entre el creador y el monstruo, entre el genio y la bestia, ha sido el pretexto para que Miguel Rivera y los suyos firmen un regular – en todos los sentidos- disco. Menos movida, pero con los pies rumbo a la actualidad sonora, es Frío, que cierra con sonidos telefónicos guitarreros la primera mitad –la mejor y más sencilla de escuchar – de Satie contra Godzilla.

 

En Tres segundos, encontramos restos de la atmósfera misteriosa de las décadas de los ochenta y noventa, creada magistralmente por los grupos posteriores al punk, considerando este movimiento como punto de inflexión de la historia de la música más reciente. Tal vez ese misterio es el culpable de que el tema se alargue más de lo que requiere un single pegadizo. Guitarra en plano principal, sintetizadores de fondo para llegar hasta las tan manidas referencias a Buñuel(también las hay en la última entrega de Fernando Alfaro, La vida es extraña y rara, uno de los mejores álbumes del 2011 que se acaba). Y nos vemos tomando el aperitivo, sensación de hambre y ganas de más la que nos deja Ver de otra manera. Hambre y ganas de que los de Sevilla se arriesguen y den un paso más… hacia ese sonido desordenado, patente en este tema y señal que les indica una posible ruta para el futuro inmediato. Ojalá sea así.

 

Ritmo más pegadizo y menos incómodo el de Desde el aire, tal vez heredado de la política de Talking Heads en The big country. Vivir todo desde el punto de vista de un avión –algo que algunos no hemos probado- y lo que es más difícil: contarlo. De new wave, efectivamente, va esta canción que se apaga poco a poco. La letra de Antorcha humana parece escrita desde el rencor, y eso nos gusta si sirve como catalizador y traslada ese sentimiento a una potente melodía y ahí se queda.

 

Cierra el disco una tranquila En mi honor. Reducida a la esencia, esta canción parece idónea para cerrar uno de los discos más discretos de Maga. Puede que pase algo desapercibido, puede que sea una consagración definitiva, de estas cosas nunca se conoce del todo el funcionamiento, y el azar hará su labor. Con aires de épica termina Satie contra Godzilla, hablando de bodas y entierros y esperando un directo mejor que el disco por parte de un grupo compuesto por Javier Vega, Miguel Rivera, César Díaz y David García.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10