MAESTRO BURLADOR – MI YO KO

Os voy a ser sincero, cuando me enfrenté a la primera escucha de la puesta de largo de Maestro Burlador, este flamante Mi Yo Ko recién sacado del horno, pensé que me iba a enfrentar a un trabajo más de indie rock de tintes festivaleros sin mayor pretensión. Melodías pegadizas, riffs certeros y cañeros, letra romántica y poca impresión. Sin embargo, me alegra decir que me equivocaba.

De hecho, ya en primera instancia uno se topa con un grupo que no pertenece a los cánones habituales. Maestro Burlador nace de la necesidad de su líder, Lenüs, de dar forma a sus ideas. Describe el proyecto como una “banda nómada”, al estilo de Wilco o Eels. Tal vez en un futuro podríamos añadir a Dirty Projectors y Bon Iver en el caso de demostrar con futuras referencias un carácter impredecible, pero no adelantemos acontecimientos.

Hablemos del aquí y del ahora, en concreto, de las nueve canciones que conforman Mi Yo Ko, un álbum producido por Raúl de Lara, a quien también hemos visto involucrado en la obra de algunos de los nombres más sonados del panorama pop/rock nacional como Full, Varry Brava, Second o Nunatak. La experiencia de Raúl se va a ver plasmada en las canciones que conforman Mi Yo Ko, y es que consigue que temas como El Efecto Keller, Maldito Perturbadora o Pánico suenen atronadores, trayendo a escena la épica rockera de grupos como Izal o Supersubmarina mezclándola con guitarras que suenan algo ruidosas y distantes, dándole cierto toque espacial.

De hecho, me atrevería a decir que, si bien de Lara se encarga de darle empaque a la producción, este toque espacial, más etéreo y espiritual, es una muestra de la maestría del líder del proyecto. Lenüs se enfrenta a este trabajo con la ambición de romper con lo establecido. Tal vez esto no se note en la primera mitad del trabajo, de carácter más normal en cierta manera (ya digo, canciones que encajan en el marco de proto-himnos indie rock para hacernos vibrar en conciertos y festivales), pero conforme avanza el metraje y nos enfrentamos a una segunda parte que empieza con los acordes algo reflexivos de Psicótico, todo apunta a que está por llegar lo más interesante del trabajo. Y no nos equivocamos, este mismo Psicótico pasa de la reflexión al ritmo marcado de batería y guitarra que nos puede evocar a unos primeros Franz Ferdinand para culminar en una exploración melódica llena de altibajos hasta contar los seis minutos de duración.

Es extraño ver temas de tan extenso minutaje en un trabajo de estas características, pero no es una prueba más que refuerza mi teoría de que Maestro Burlador busca llegar más lejos, marcar la diferencia. Entre estas piezas más largas se intercalan unas X17-b y T.d.g.p que aligeran la carga y nos preparan para el éxtasis final, los trece minutos que suman juntas Ecos del Ayer y Coco 9. Si bien ambas parten de la misma estructura (abren con guitarra acústica y cuentan con una evolución lenta y segura) la primera tiene un mayor punch y presencia mientras que la segunda prefiere desarrollar una melodía más espacial y onírica, con esos “háblame” sinuosos que acaban culminando en un cierre lleno de acoples y guitarras esbozando rasgueos sin compasión.

Maestro Burlador, en definitiva, rompen las barreras del indie rock y sus fórmulas preestablecidas para adentrarse en desarrollos melódicos infinitos con los que perder el sentido. Mucha atención a Mi Yo Ko y la trayectoria de este grupo.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

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Escrito por
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