KIDS SEE GHOSTS – KIDS SEE GHOSTS

2018 es un año que puede presumir de echarse a sus espaldas discos como el Daytona de Pusha T, Die Lit de Playboi Carti, Astroworld de Travis Scott, Isolation de Kali Uchis, y el EP que voy a reseñar a continuación: Kids See Ghosts, vamos, por echarse algo. Discos que demuestran la vigencia e importancia del hip hop, el rap, el r&b, y géneros sucedáneos, en nuestra sociedad mayormente por tres aspectos: lo singular de su propuesta musical, la fuerza del mensaje y la facilidad de su consumo. Queda lejos aquel hip hop inaugural de los 80 compuesto por un discurso anti hegemónico, posterior a las políticas racistas de Reagan, donde destacaban grupos como Public Enemy, DMC, Ice Cube, que criticaban desde el rap su posición social y la relación de los negros con las instituciones sociales que solo amparaban blancos. Me parece curioso que ese sea su origen y que actualmente, esta música, haya conseguido introducirse tanto en la matriz social hasta el punto que uno de sus usos principales sea la banda sonora de compilaciones de Fortnite, intros de youtubers o vines.

Dejando esto a un lado el EP que os traigo ha sido creado por dos de las estrellas más importantes de estos principios del siglo XXI: Kanye West y Kid Cudi. Y digo estrellas porque brillan, cautivan, y en cierto aspecto, postran y atrapan a sus oyentes con sus ademanes deificados, porque actúan y hablan como si tuvieran una religión que de hecho existe y lideran. Kids See Ghosts es el nombre de la formación y comparte este nombre con su álbum de debut, que fue publicado el 8 de Junio bajo los conocidos sellos Def Jam production y GOOD music. Un extendido de 24 minutos conciso y contundente, como un dardo envenenado dispensado por una cerbatana, y que está caracterizado por la experimentación, por el minimalismo y por el pastiche (samplear a más no poder) tan característico de Ye, expandiendo la sombra del hip hop y del verso cantado hacia lugares como el rock y la psicodelia.

Un EP explosivo y trasgresor, pero con un sonido que en su mayoría no supone mucha dificultad acercarse, esto no es Death Grips, estamos hablando de algo más comercial y sencillo, porque Kanye es un genio de los beats y de los ritmos atractivos, y eso es algo que ha quedado claro a lo largo de su carrera con temas como no church in the wild, father stretch my hands, power, Freeee (Ghost Town Pt.2), y así una lista como la muralla china. La presencia de Kid Cudi es notoria ya no solo por su voz arrastrada pero potente sino porque en temas como Reborn o Ghost Town Pt.2, se nota su composición que suele caracterizarse por incluir riffs de guitarra y cambios de ritmo lisérgicos. Todo ello unido a un equipo compuesto por Justin Vernon, André 3000, Benny Blanco, Plain Pat, entre otros, y con colaboraciones de otros artistas como Ty Dolla $ign o Pusha T y por otro lado sampleos que van desde Kurt Cobain hasta las entrañas del swing con Louis Prima (What’s santa bringing?). Un álbum muy escuchable, a pesar de como decía antes su experimentación, y que exorciza los miedos por los que ambos artistas han pasado, problemas mentales que han reconvertido en música, porque para Kanye la bipolaridad es un super poder, y un CD además que dirigen, en sus palabras, a la comunidad, para ellos, por ellos y desde ellos.

7.5
7.5
Escrito por
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